En el marco del Día Mundial de la Salud, el Coneval llamó a avanzar en la integración de un sistema público de salud con mejoras en la coordinación interinstitucional, puesto que hasta 2016, 8 de cada 10 personas sin derechohabiencia pagaron por consultas, medicamentos, estudios de laboratorio, hospitalización, instrumental médico u otros rubros relacionados con la atención médica.

Ciudad de México, 7 de abril (SinEmbargo).- La falta de acceso a servicios de salud entre 2008 y 2016 se redujo 22.9 por ciento, pasó del 38.4 al 15.5 por ciento, sin embargo, 19.1 millones de personas no podían acceder a la atención médica.

En 172 municipios, de 18 entidades, entre las que destacan Oaxaca, Michoacán, Puebla, Veracruz, Estado de México y Chiapas, una de cada cuatro personas no podía ejercer su derecho a la salud, conforme a la Constitución y la Ley General de Salud, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Las cifras del Consejo establecieron que las 2.1 millones de personas dispersas en esas entidades no estaban “adscritas a alguna institución de seguridad social o al Sistema Nacional de Salud, o no conocían que contaban con el acceso”.

De las personas que no tienen acceso a los servicios de salud, 8 de cada 10 pagaron por consultas, medicamentos, estudios de laboratorio, hospitalización, instrumental médico u otros rubros relacionados con la atención médica.

Las consultas y los medicamentos fueron los ámbitos por los que se pagó con más frecuencia, un 94.5 por ciento de la población accedió a estos servicios en médicos privados. Esta condición se repitió aun entre quienes tienen derechohabiencia “ante la percepción de falta de calidad u oportunidad de los servicios públicos”.

 Pero de acuerdo con Coneval, también hay resultados más positivos, en el lapso de 2010 a 2016 se disminuyó la cantidad de hogares en los que sus integrantes tardarían más de dos horas en llegar a un hospital en caso de una emergencia, de 3.7 a 2.1 horas.

De acuerdo con el Consejo, México fue el tercer país de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) con menor accesibilidad económica en el ramo de la salud, pues en 2016 destinó 5.8 por ciento del PIB contra el 9 por ciento en promedio que destinaron otros de los países miembros.

En tanto, el gasto público en salud también fue menor al promedio de la OCDE, situado en el 6.5 por ciento, localizándose en el 3 por ciento. Sin embargo, el gasto privado fue el segundo más alto de los países miembros, con 41.4 por ciento por erogación directa de la ciudadanía y 6.5 por ciento por aseguramiento privado.

Además, frente a otros países miembros, hasta 2016, la esperanza de vida al nacer en México se situó en los 75 años, pasando de los 34 en 1930, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), sin embargo, se mantiene entre las más bajas de la OCDE, que se ubicó en los 80 años.

Uno de los mayores retos que planteó Coneval será avanzar en la integración de un sistema público de salud con mejores mecanismos de coordinación, pues “a pesar de los avances registrados en los últimos años en garantizar este derecho, es necesario avanzar hacia el acceso oportuno, asequible y con calidad para todas las personas en el país”.

En el marco del Día Mundial de la Salud, con el lema “Salud universal: para todos y todas, en todas partes”, el Coneval llamó a avanzar en la integración de un sistema público de salud con mejoras en la coordinación interinstitucional. Así mismo, a mejorar la calidad y la eficiencia del gasto público en esta materia con criterios que garanticen una asignación equitativa y que pueda ser de utilidad para resolver las necesidades de la población.

También urgió a aumentar la infraestructura en salud, con prioridad en las comunidades rurales y de difícil acceso geográfico; así como a la generación de mecanismos de formación al personal en relación con las necesidades especificas de las zonas detectadas con insuficiencia de personal calificado.

Además instó a la contribución para reducir la incidencia de de la epidemia de obesidad en todos los grupos sociales.