De acuerdo con la Encuesta de Bienestar Auto Reportado (BIARE) del INEGI (2014), más del 40 por ciento de la población mexicana reporta sentirse feliz.

Por Brenda Macías

Ciudad de México, 7 de abril (SinEmbargo).- Para reconstruir la felicidad después de la emergencia sanitaria por la COVID-19 es crucial que el Gobierno de México formule políticas públicas y programas sociales que permitan el acceso universal a servicios de salud de calidad.

Así lo expuso el doctor Oscar Martínez en el artículo The Social Construction of Happiness: A Mixed-Method Research Study in Mexico publicado por The Journal of Sociology & Social Welfare de la Western Michigan Univesity.

En el proyecto participaron Margaret Lombe, del Boston College, Ana María Vázquez-Rodríguez, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Javier Reyes-Martínez, del Boston College, y Araceli Ramírez-López, del Colegio de Postgraduados.

La felicidad, como indicador subjetivo del bienestar, podría ser definida como el equilibrio entre buenas y malas experiencias en la vida, y varía entre sociedades y culturas. La medición de este indicador no es prioridad en algunos países con altos índices de pobreza.

De acuerdo con la Encuesta de Bienestar Auto Reportado (BIARE) del INEGI (2014), más del 40 por ciento de la población mexicana reporta sentirse feliz. Mientras que World happiness report 2018 destaca que México ocupa, entre 156, el lugar 24 de los países más felices del mundo, y es el segundo más feliz de América Latina, a pesar de que CONEVAL, en 2019, reveló que más de 40 por ciento de la población mexicana vive en condiciones de pobreza y 7.4 por ciento vive en condiciones de pobreza extrema.

Esta aparente contradicción sugiere que los factores materiales no son los únicos que generan felicidad entre la población mexicana. De acuerdo con el análisis de datos cuantitativos y cualitativos, hombres y mujeres entre 17 y 87 años, de algunos municipios de Oaxaca, Ciudad de México, Estado de México y Tamaulipas, considera que la salud es uno de los factores claves que influye para percibir la felicidad, así como la familia, los amigos, la autonomía y la afiliación religiosa.

De tal suerte que, ante el escenario post COVID-19, las políticas públicas deben mejorar y fortalecer el acceso a servicios de salud eficientes, ya que está es uno de los factores más importantes que proveen de felicidad a la población mexicana.

Por esto, las investigadoras y los investigadores que participaron en el estudio de diseño mixto, liderado por el doctor Oscar Martínez del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO, sugieren que el Gobierno de México debe concentrarse en formular políticas públicas y programas sociales que ayuden a mejorar el bienestar social y la felicidad de la población.