Aunque parecidos, los lunares y melanomas tienen alcances muy distintos entre sí. Las características ofrecidas a continuación en el artículo funcionan para  poner alerta al paciente, sin embargo, lo mejor es acudir a acudir al médico para descartar 100 por ciento cualquier diagnóstico negativo.

Ciudad de México, 07 de mayo (La Opinión/SinEmbargo).– Los lunares y los melanomas comparten características que facilitan la confusión, pero son muy distintos en cuanto a sus riesgos.

Las características ofrecidas a continuación en el artículo funcionan para  poner alerta al paciente, sin embargo, lo mejor es acudir a acudir al médico para descartar 100 por ciento cualquier diagnóstico negativo.

LUNARES

Los lunares son crecimientos en la piel que ocurren generalmente cuando las células que producen el pigmento de la piel, los melanocitos, crecen colectivamente. Son muy comunes, una persona puede tener fácilmente entre 10 y 40 lunares.

Los lunares pueden ser rosados, marrones o morenos, planos o elevados, redondos u ovalados. Y no son mayores a la goma de un lápiz. Los lunares se desarrollan hasta los 40 años, y desaparecen a medida que envejecemos.

Casi 1 de cada 10 personas tiene un lunar atípico que se diferencia del resto, y que tiene mayor probabilidad de convertirse en un melanoma.

MALANOMAS

El melanoma es el tipo más grave de cáncer en la piel, pero también puede manifestarse en ojos, y algunas veces en los órganos internos, como los intestinos.

La causa exacta de los melanomas no está esclarecida, pero la exposición a luz ultravioleta del sol o de las lámparas aumenta el riesgo a sufrir esta enfermedad. El riesgo de un melanoma suele ser mayor en personas menores de 40 años.

Los primeros signos de un melanoma suelen presentarse en un lunar ya existente o en la formación de un nuevo bulto pigmentado de un aspecto inusual. Sin embargo, no todos los melanomas empiezan como lunares.

Según la web mayoclinic.org, el melanoma se puede tratar con éxito si se detecta temprano, pero evitar la exposición constante a los rayos UV parece ser la mejor prevención.

Ahora entendemos, que aunque lunares y melanomas son pigmentaciones que aparecen en la piel, los lunares aparecen desde temprana edad y no implican ningún mal, mientras que los melanomas son apariciones inusuales tanto de un lunar, como en cualquier zona de piel, e incluso en otros órganos.

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