El pasado 9 de abril, el diario The Washington Post reveló que el Gobierno de Donald Trump ha expulsado de Estados Unidos a 10 mil migrantes desde el inicio de la crisis por el coronavirus amparado en las normas de emergencia adoptadas para evitar su propagación.

Washington, 7 de mayo (EFE).- Las detenciones en la frontera de Estados Unidos y México bajaron un 47.1 por ciento en abril, cuando se contabilizaron 15 mil 862 casos, frente a los 30 mil dos casos de marzo pasado, con los mexicanos a la cabeza de la estadística de arrestos por nacionalidad, con un 70 por ciento del total, informó este jueves la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU (CBP).

El descenso de las aprehensiones en la zona limítrofe entre Estados Unidos y México -cerrada temporalmente desde el pasado 21 de marzo para viajes no esenciales, con el fin de evitar la propagación del COVID-19 alcanza un 84 por ciento si se comparan las cifras de abril pasado con las del mismo mes de 2019, cuando fueron detenidos 99 mil 273 migrantes.

Según las estadísticas oficiales, 14 mil 524 de los extranjeros detenidos el mes pasado en los “encuentros” con las autoridades migratorias son adultos solos, 604 corresponden a familias (que las autoridades definen como individuos acompañados de un menor, un progenitor o un tutor legal) y 734 menores de edad no acompañados.

Durante el mes pasado, los extranjeros no admitidos para entrar al país sumaron 927. En total, los detenidos e inadmitidos sumaron 16 mil 789 casos.

El comisionado en funciones de la CBP, Mark Morgan, señaló en su cuenta de Twitter que los “encuentros diarios” de migración en abril disminuyeron “más del 50 por ciento” respecto al mes pasado y la cifra mensual, que abarca detenciones e inadmitidos, muestra una caída del más del 88 por ciento frente al mismo mes de 2019.

“La disminución de los encuentros significa que tenemos menos migrantes ilegales bajo nuestra custodia y que estamos en mejores condiciones para administrar nuestras instalaciones de detención a corto plazo desde una perspectiva de salud”, agregó el funcionario, en momentos en que crecen los reclamos para que se libere a los migrantes que permanecen en centros de detención en medio de la pandemia.

Morgan detalló que los ciudadanos mexicanos representan “más del 70 por ciento de los encuentros, mientras que las detenciones de adultos solos superan el 93 por ciento” de las acciones de las autoridades migratorias.

“Estamos viendo una tasa de reincidencia del 25 por ciento, principalmente de mexicanos. Quédese en casa para evitar exponer a otros al COVID-19”, sentenció.

El pasado 9 de abril, el diario The Washington Post reveló que el Gobierno de Donald Trump ha expulsado de Estados Unidos a 10 mil migrantes desde el inicio de la crisis por el coronavirus amparado en las normas de emergencia adoptadas para evitar su propagación.

La versión, que citó como fuente a funcionarios de la CBP, aseguró que las deportaciones sumarias o “expulsiones” se empezaron a aplicar el pasado 21 de marzo.

La decisión está amparada en las medidas de emergencia de salud pública, lo que ha permitido que las autoridades fronterizas devuelvan a México a los indocumentados saltándose los procedimientos habituales de las leyes migratorias.