El psicólogo Rafel Santandreu sugiere que las personas deberían cambiar de pareja cada cinco años para ser más felices. Foto: EFE

El psicólogo Rafel Santandreu sugiere que las personas deberían cambiar de pareja cada cinco años para ser más felices. Foto: EFE

Ciudad de México, 7 de junio (SinEmbargo).– Las relaciones de pareja son un tema complejo y muchas veces confuso e incluso polémico. Lo cierto es que cada persona tiene una idea de lo que es “correcto” en cuestión de relaciones sentimentales, pero nadie tiene aún la clave para una relación larga y duradera, términos que –se supone– deberían ser los ideales de acuerdo a la tradición. No obstante, un psicólogo español afirma que la felicidad no se encuentra en compartir la vida entera con otra persona, sino en cambiar de pareja cada cinco años.

Es así que el psicólogo Rafel Santandreu pone de su parte a esta polémica y, aprovechando la publicación de su nuevo libro: Les ulleres de la felicitat (Los lentes de la felicidad), despotrica contra el amor “ideal” que aparentemente todo mundo anhela y aparece lo mismo en telenovelas que en baladas, en todas partes y a toda hora.

“Nunca ha sido así, y nunca lo será. Como pensamos que es algo tan importante, vivimos el amor sentimental como algo antinatural y lo entendemos de una manera aberrante, por eso funciona tan mal”, dijo al diario español La Vanguardia.

El especialista dice que el amor es la gran causa de sufrimiento en el ser humano debido a que hay “una gran creencia irracional de que ese amor sentimental es un gran puntal de la felicidad”, y hace referencia a la influencia de Hollywood tienen en esto.

El especialista afirma que en el futuro ninguna persona pretenderá estar toda la vida con su pareja. Foto: EFE

El especialista afirma que en el futuro ninguna persona pretenderá estar toda la vida con su pareja. Foto: EFE

Por otra parte, Santandreu afirma que la idea de monogamia ha funcionado hasta ahora porque esta se ha sustentado en la idea de que el hombre es poseedor de la mujer. Sin embargo, agrega que esto no es una vida en pareja, sino la vida de un amo y su esclavo.

“Una relación sentimental sana es aquella en la que tú le puedes decir a tu pareja: ‘te quiero mucho, pero no te necesito'”, dijo Santandreu, y añade que en el futuro ninguna persona pretenderá estar toda la vida con su pareja.

“En realidad, eso es muy absurdo; las parejas deberían cambiar cada cinco años. Entiendo que, a día de hoy, este discurso suena como algo lamentable, pero el ser humano no está programado para tener una convivencia basada en la monogamia o en una pareja para toda la vida”.

El psicólogo no da ejemplos concretos, pero queda claro que sus declaraciones critican sobre todo el modelo monogámico heterosexual impulsado por la sociedad actual. Asimismo, otros trabajos recientes han hecho de la monogamia su tema de estudio.

De acuerdo con un estudio, las parejas del mismo sexo son más tolerantes respecto a la infidelidad. Foto: EFE

De acuerdo con un estudio, las parejas del mismo sexo son más tolerantes respecto a la infidelidad. Foto: EFE

Este es el caso de un estudio realizado en 2010, en la Universidad Estatal de San Francisco (SFSU), indicó que el adulterio es probablemente el factor más importante en la causa de divorcios entre los matrimonios heterosexuales. Sin embargo, también encontró que las expectativas y las normas relativas a la fidelidad parecen diferir mucho entre parejas heterosexuales y homosexuales.

Los especialistas observaron que algunos gays y lesbianas argumentaron que, como resultado de estas “aventuras”, tienen relaciones más fuertes, más duraderas y más honestas. Así, aunque pueda sonar contradictorio, algunos expertos dicen que las relaciones homosexuales que desafían las fronteras representan una evolución en el matrimonio e incluso podrían señalar el camino para la supervivencia de dicha institución, publicó The New York Times.

De esta manera, aparece como clave de la “estabilidad” el consentimiento. “Con las personas heterosexuales, se llama aventura o engañar”, dijo Colleen Hoff, el investigador principal del estudio, “pero con la gente gay no tiene connotaciones tan negativas.”

No obstante, esto también lleva a la reflexión de que tal vez la definición de estabilidad, en términos de duración, no es suficiente para englobar lo que deberían ser los factores relevantes a la hora de considerar un “matrimonio estable”. En otras palabras, el tiempo no hace a una buena relación.