Jornadas de cuatro días de trabajo por tres de descanso, horarios escalonados, uso de cubrebocas, gel antibacterial, tomar la temperatura tres veces al día a empleados y regular el home-office. Estas son algunas de las medidas que ya se implementan en México y otros países del mundo para adaptarse a la nueva normalidad laboral en medio de la pandemia.

Ciudad de México, 7 de junio (SinEmbargo).– Trabajar 11 horas al día, tres veces a la semana y retirarse hasta la edad de 70 años para combatir el desempleo. Esa fue la propuesta del empresario Carlos Slim Helú desde el año 2014. Seis años después y en medio de una pandemia que ha dejado miles de muertos y millones de contagios en el mundo, empresas y gobiernos plantean soluciones como la del multimillonario mexicano para adaptarse a la nueva normalidad laboral.

En países de Asia y Europa, donde el brote de COVID-19 comenzó antes que en América Latina, regresaron a la vida laboral con una serie de medidas que incluyeron horarios de trabajo escalonados (entrar en diferentes horarios), evitar las comidas en grupo, uso de cubrebocas, gel antibacterial, tomar la temperatura tres veces al día, lavarse las manos antes y después de manipular documentos, y respetar la sana distancia de 1.5 metros entre compañeros. Incluso en Alemania se estudia la posibilidad de regular el home-office.

Así lo declaró el Ministro de Trabajo Hubertus Heil en una entrevista para el periódico alemán Bild en abril pasado: “Todos los que quieran y cuyo lugar de trabajo lo permita deberían poder trabajar desde casa, incluso cuando la pandemia del nuevo coronavirus haya terminado”.

En esta imagen de abril de este año se observa el interior de la empresa Polyespecial que opera en Monterrey (NL) y nunca frenó sus labores en la pandemia porque producían hasta 20mil bolsas para cadáveres por día. Foto: Gabriela Pérez, Cuartoscuro.

Pero, ¿qué tan viables son estas propuestas?, ¿cómo cuidar la salud sin sacrificar la igualdad y derechos laborales? Economistas y expertos en estrategias de negocios explicaron a SinEmbargo la necesidad de rediseñar los modelos de trabajo. El debate, coinciden, no es en trabajar menos días, ya que esta propuesta existe desde hace 100 años cuando el economista John Maynard Keynes planteaba que en 2030 se trabajarían solo 15 horas a la semana. La discusión consiste en codiseñar (empleados y empresas) una nueva experiencia laboral donde la clave sea la productividad.

“El coronavirus agarró por sorpresa a todos los países del mundo y ese es el gran problema porque no solo se necesita una reconversión de la actividad laboral, sino una reconversión de las estrategias empresariales”, dijo a SinEmbargo el doctor Yamil Omar Díaz Bustos, profesor del posgrado de Economía de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Para el académico, este nuevo modelo laboral debe contar con la colaboración del Gobierno, empresas y trabajadores.

En México, la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece tres jornadas laborales y fija un límite para cada una de ellas: diurna (8 horas), nocturna (7 horas) y mixta (7.5 horas). Hasta el primer trimestre de 2020, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 55 millones 352 mil 304 mexicanos contaban con un trabajo formal, es decir laboraban ocho horas diarias, cinco días a la semana.

El nuevo coronavirus provocó que en México, como en otros países, se frenara la actividad laboral en sectores no indispensables, pero las empresas que siguieron implementaron medidas como el home-office.

Para los expertos, el trabajo en casa puede beneficiar a las empresas: reduce costos y la gente trabaja más, no solo las ocho horas diarias. Sin embargo, la productividad en algunas ocasiones no es alta.

Evitar las comidas en grupo, uso de cubrebocas y gel antibacterial, son algunas medidas que las empresas adoptaron a su regreso laboral. Foto: Gabriela Pérez, Cuartoscuro.

“Claramente estamos entrando a la era del home-office y se tiene que diseñar una experiencia laboral que logre definir bien el tiempo de casa y tiempo de oficina”, explicó Antoine Zervudacki, CEO de Letsmake Innovation, una empresa dedicada al crecimiento disruptivo y sostenible de las organizaciones por medio del desarrollo y la cultura de innovación.

El experto en estrategia de negocio, liderazgo, gestión del cambio y de la innovación, afirmó que el coronavirus obligó a las empresas a replantear su modelo laboral y para tener éxito, dijo, “lo deben hacer desde su propio contexto y aprovechando la capacidad creativa de su personal, que sea un gana-gana para todos”.

NUEVA NORMALIDAD EN MÉXICO

El 31 de mayo concluyó la Jornada de Sana Distancia en México, por lo que a partir del 1 de junio, 18 mil 560 empresas reiniciaron sus actividades luego de obtener el aval del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al cumplir con los lineamientos de seguridad publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por las secretarías del Trabajo, Salud y Economía.

De estas empresas, 10 mil 228 son constructoras, 5 mil 773 referentes al transporte, 2 mil 264 a mineras y 295 a otros sectores, según lo informó Zoé Robledo, titular del IMSS. En este grupo, 12 mil 486 son empresas pequeñas, 3 mil 872 son medianas y 2 mil 202 son pequeñas.

Los tres sectores que reanudaron sus labores tuvieron un tránsito distinto de los sectores clasificados como esenciales, pues se registraron y realizaron una evaluación de 78 puntos de comprobación.

En la Ciudad de México, el Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo estableció lineamientos y guías que desde el 1 de junio se implementan en las industrias que retomaron actividades económicas esenciales en la capital.

A partir del 1 de junio, 18 mil 560 empresas reiniciaron sus actividades. Foto: Victoria Razo, Cuartoscuro.

Entre las medidas que deben implementar las empresas están: el uso de cubrebocas para todo el personal y evitar el uso de bufandas, mascadas, collares, corbatas, barba y bigote.

También se acordó con las cámaras empresariales diferentes esquemas de horarios:

–Laborar cuatro días por tres de descanso.

–Que la mitad de la plantilla trabaje lunes y martes; y la otra miércoles y jueves.

–Horarios escalonados.

EMPRESAS POST-COVID

Para sobrevivir a la nueva normalidad laboral, Letsmake Innovation diseñó un prototipo de empresa Post-Covid19 en el que se exponen siete elementos que toda organización debe tener y que incluso ya ha sido aplicado en algunos corporativos mexicanos.

“Nosotros tenemos un modelo de transformación organizacional, es decir, apoyamos empresas que necesitan transformarse desde adentro para tener más relevancia en su negocio. Hemos prototipado la empresa post-covid para decir cuáles son las que van a sobrevivir, y en este asesoramiento estamos aplicando estos grandes principios que van a permitir sellar los modelos de negocios futuros”, explicó en entrevista Antoine Zervudacki, CEO de Letsmake Innovation.

Entre los puntos más relevantes del prototipo de empresa Post-Covid19 de Letsmake Innovation están:

1. Propósitos transformadores masivos: Las empresas que van a sobrevivir son las que tienen una visión corporativa que busca el bienestar y confluyen una comunidad de actores que ayudan a este propósito.

2. Visión de tecnología para la humanidad: El coronavirus ha acelerado las transformaciones digitales, pero que no deben ser el fin para las empresas.

3. Líderes con habilidades duras y blandas: Las empresas que cuentan con líderes con habilidades espirituales (que operan con alma y espíritu para hacer crecer la compañía) son las que sobrevivirán.

De acuerdo con Antoine Zervudacki, empresas como Nikken (que fabrica filtros y purificadores de agua), el Sindicato Nacional Alimenticio de Comercio (SNAC) –que trabaja con empresas como Bárcel, Grupo Bimbo, Turín, Hersheys–, y el Gobierno Municipal de León, Guanajuato, son algunos de sus clientes que ya trabajan con el prototipo de empresa Post-Covid19 diseñado por Letsmake Innovation.

“Estamos trabajando con el sector público en León, Guanajuato, con la dirección de Turismo para poder definir esos protocolos de COVID-19. Repensar toda la experiencia turística segura”, dijo Zervudacki.