México

Los enemigos políticos de Javier Corral le arrebatan Chihuahua

07/06/2021 - 2:00 am

María Eugenia Campos obtuvo una votación de entre el 41.9 por ciento y 46.4 por ciento, de acuerdo con el Instituto Electoral del Estado de Chihuahua.

Ciudad de México, 7 de junio (SinEmbargo).– Lo dos principales enemigos políticos de Javier Corral Jurado se han crecido, y le arrebataron Chihuahua.

Primero, María Eugenia Campos Galván, conocida como “Maru Campos”, adelanta en la elección como Gobernadora por el Partido Acción Nacional (PAN). Todavía no es definitivo su triunfo, pero Campos, Alcaldesa con licencia de la capital del estado, va adelantada. Ella es del partido de Corral. Pero es su enemiga política. El Gobernador y la Fiscalía han intentado meterla a prisión porque la vinculan con presuntos sobornos del exmandatario César Duarte.

Y luego, Cruz Pérez Cuéllar. Es de Morena y el casi seguro ganador de la Alcaldía de Ciudad Juárez, la tierra de Corral Jurado. Pérez Cuéllar fue dirigente estatal del PAN y después renunció al partido alegando persecución del Gobernador. Corral también lo liga con Duarte. Son enemigos acérrimos.

Campos Galván, candidata de la coalición “Nos une Chihuahua”, formada por el PAN y el PRD, aseguró la tarde del domingo que tenía una ventaja “irreversible” en los comicios.

“Quiero decirles que tanto en datos propios como en casas encuestadoras de prestigio nacional tenemos una ventaja irreversible. En particular, los datos precisos los podemos compartir una vez que la autoridad electoral nos lo permita y les reitero que tenemos una ventaja irreversible”, dijo en conferencia.

A principios del pasado abril, la abanderada panista al Gobierno de Chihuahua fue vinculada a proceso por su probable participación en la llamada “nómina secreta” del exgobernador Duarte Jáquez. Esa caja chica se conformó con mil millones de pesos de dinero público e involucra a una red de políticos, empresarios y religiosos, de acuerdo con la investigación que encabeza la Fiscalía de esa entidad. Hasta el momento, el Ministerio Público ha mencionado ante jueces a 11 posibles implicados.

Desde julio del año pasado, antes del inicio del proceso electoral, el Gobernador Javier Corral Jurado detalló en rueda de prensa que un grupo político dentro del Partido Acción Nacional, comandado por la entonces legisladora Maru Campos Galván, llamaba “jefe” a Duarte. La panista, que de acuerdo con la Fiscalía de Chihuahua habría recibido nueve millones de pesos, calificó la vinculación como una “persecución política” e insistió en que, al no ser estar sentenciada, aún puede ser votada el próximo 6 de junio.

Después de tres años de mantenerse prófugo de la justicia, César Duarte fue detenido el 8 de julio del año pasado en Florida, Estados Unidos, al ser señalado de cometer malversación agravada.

La pandemia por la COVID-19 ha demorado las audiencias y el proceso de extradición a México. El 10 de marzo pasado, un Tribunal federal le concedió la suspensión definitiva contra la orden de captura en el país, la cual está condicionada a que antes de pisar territorio nacional las autoridades ejecuten la orden de aprehensión; es decir, tendrían que detenerlo en el avión mientras viaja hacia aquí.

El Gobernador Corral aseguró días después de la captura de Duarte que el exmandatario priista incluyó a actores de la política, empresarios y religiosos en una nómina secreta, entre ellas, a Maru Campos, quien entonces era Alcaldesa de la capital chihuahuense.

“Duarte fue tejiendo una red secreta de aliados estratégicos de distintos sectores que operaban mediante la entrega de dinero en efectivo a un cúmulo de actores de la vida social, religiosa, empresarial y partidista de Chihuahua”, declaró durante una conferencia de julio pasado.

Días antes de la audiencia a vinculación de Maru Campos y otros dos legisladores, el Ministerio Público expuso en audiencia de formulación de imputación que políticos como la Senadora priista Beatriz Paredes Rangel, el Alcalde de Juárez Armando Cabada Alvidrez, la candidata a Gobernadora y exsecretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Graciela Ortiz González, obispos y un Arzobispo también habrían resultado beneficiados.