Gavin Newsom, Gobernador de California, alertó después de los dos sismos que sacudieron al sur de California: “Es una llamada de atención para el resto del estado y otras partes del país, para ser sinceros”.

La falla de San Andrés, la más peligrosa del mundo, está “cargada y lista” para un gran terremoto. Discurre por unos mil 300 kilómetros a través del estado de California, en Estados Unidos y Baja California, en México.

Washington/California, Estados Unidos, 7 de julio (EuropaPress/AP).– Los residentes del sur de California están en alerta máxima después de que de un sismo de magnitud 7.1 grados sacudiera este viernes las comunidades cercanas al desierto de Mojave, sólo un día después de otro sismo de magnitud 6.4 en la misma área.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtió que otro terremoto de magnitud similar podría ocurrir la próxima semana, mientras que las réplicas han ocurrido, en promedio, una vez por minuto desde la noche del viernes.

California es propensa a los terremotos, ya que se ubica sobre una serie de fallas, es decir, regiones donde las placas tectónicas se unen. La mayor de ellas –y la potencialmente más peligrosa– es la falla de San Andrés, que discurre por unos mil 300 kilómetros a través del estado de California, en Estados Unidos y Baja California, en México.

La falla delimita la placa norteamericana de la placa del Pacífico y es una de las más estudiadas del planeta, ya que en su práctica se encuentra sobre la superficie terrestre.   Sobre ella se asientan los enormes centros urbanos de Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos, y San Diego, y 38 millones de personas que viven en sus inmediaciones.

CUESTIÓN DE TIEMPO

La parte media de la falla se rompió hace unos 160 años y la parte norte en 1906, provocando el devastador terremoto de 7.8 grados que destruyó gran parte de San Francisco en 1906 y dejó más de tres mil muertos.

Sin embargo, lo que más preocupa a los científicos es la sección sur de la falla, en la que no se ha producido un sismo en cerca de 300 años, pese a que los registros geológicos indican que es la causante de un gran terremoto con una periodicidad de unos 150 años, y en todo ese tiempo ha ido acumulando tensión.

En la Conferencia Nacional de Terremotos celebrada en California en 2016, los científicos que participaron ya advirtieron que la sección sur de la falla de San Andrés está “cargada y lista” para provocar un gran temblor.

LA SECCIÓN SUR, LA MÁS TEMIDA

La falla de San Andrés se divide en dos secciones, pero la que más preocupa a los científicos es la sección sur de la falla, en la que no se ha producido un sismo en casi 300 años.

Un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos en 2008, advirtió que un terremoto de magnitud 7.8 en el sur de la falla de San Andrés podría causar más de mil 800 muertos, 50 mil heridos y 200 mil millones de dólares en daños materiales.

“La información con la que trabajamos los científicos indica que el extremo sur de la falla de San Andrés es en la que es más probable que se produzca un gran terremoto en los próximo 30 años”, señala a BBC Mundo Jennifer Andrews, sismóloga del Instituto de Tecnología de California.

SISTEMA DE ALERTAS

Para los expertos es fundamental que las autoridades estadounidenses produzcan un sistema de alertas de terremotos como los que se han establecido con éxito en Japón o México. Cuyo sistema permite avisar a las autoridades y población de la llegada de un temblor con hasta 40 segundos de antelación.

“Nuestros sistemas de alerta de terremotos deberían ser mejores. No tenemos sensores en todos los sitios en los que son necesarios. No tenemos una infraestructura robusta”, señala la responsable de operaciones del Laboratorio Sismológico de Berkeley Peggy Hellweg.

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

Los dos sismos que sacudieron al sur de California deberían alertar a las personas de todo el país sobre la necesidad de estar preparadas para desastres naturales, señaló el Gobernador del estado el sábado, mientras las autoridades se mostraban aliviadas de que los daños no fueron mayores.

El mandatario estatal Gavin Newsom dijo que los gobiernos deben fortalecer los sistemas de alerta y crear códigos, y los residentes deben asegurarse de saber cómo protegerse durante un terremoto.

“Es una llamada de atención para el resto del estado y otras partes del país, para ser sinceros”, dijo Newsom en conferencia de prensa para brindar actualizaciones sobre las labores del estado para ayudar a la zona afectada por los sismos del jueves y el viernes.

El terremoto del viernes fue el de mayor magnitud en el sur de California en casi 20 años. Las autoridades expresaron su preocupación sobre la posibilidad de fuertes réplicas en los próximos días, e incluso meses.

No se reportaron decesos ni lesionados graves tras el sismo de magnitud 7.1, que afectó un área que se extendió de Sacramento a México y provocó la evacuación de una base de la Marina Armada en el desierto de Mojave.

El sismo se registró a las 8:19 de la noche con epicentro a 18 kilómetros (11 millas) de Ridgecrest, la misma área donde apenas un día antes hubo otro sismo de magnitud 6.4.

Dejó edificios cuarteados y en llamas, caminos dañados, ferrovías obstruidas y fugas en tuberías de gas y agua.

Los pocos daños se debieron principalmente a lo remoto del epicentro, pero el Gobernador Gavin Newsom que el daño “es engañoso… No lo notas a primera vista”.

Una calle dañada por un sismo se ve el sábado 6 de julio de 2019 en Trona, California. Foto: Marcio Jose Sanchez, AP

El mandatario estatal calculó el impacto económico en más de 100 millones de dólares, y afirmó que el Presidente Donald Trump le llamó para ofrecer apoyo federal para la reconstrucción.

Ron Mikulaco, derecha, y su sobrino Brad Fernandez examinan una grieta causada por un sismo sobre la carretera 178 el s bado 6 de julio de 2019, en las afueras de Ridgecrest, California. Foto: Marcio Jose Sanchez, AP

“Está comprometido a largo plazo para ayudar a respaldar las labores de reconstrucción”, dijo Newsom sobre el Presidente.

Sólo 28 mil personas viven en la región de Ridgecrest, que se encuentra en medio de zonas más pobladas del sur de California y del condado Clark, en el que se ubica Las Vegas. Pero los sismólogos advirtieron que el área podría registrar hasta 30 mil réplicas en los próximos seis meses.

April Hamlin, originaria de Ridgecrest, dijo que “ya estaba en vilo” cuando se presentó el segundo sismo. Ella y sus tres hijos pensaron que se trataba de otra réplica”.

“Pero empezó a sentirse más fuerte”, relató. “La televisión se cayó y quedó colgada del cable. Escuchamos cómo se rompía. Escuchamos vidrios rompiéndose en otras habitaciones, pero lo único que pudimos hacer fue quedarnos donde estábamos hasta que terminó”.

Un niño camina junto a una vivienda afectada por un terremoto en Ridgecrest, California, el viernes 5 de julio de 2019. Foto: James Quigg/The Daily Press vía AP

Dada la posibilidad de réplicas y de que las temperaturas alcancen los 38 grados Celsius (100° Fahrenheit) en los próximos días, las autoridades tomaron precauciones.

Esta fotografía muestra daños en la carretera 178 en Ridgecrest, California, tras un sismo en el área el jueves 4 de julio de 2019. Foto: Matt Hartman, AP

La Guardia Nacional de California enviará un contingente de 200 efectivos, apoyo logístico y aeronaves, dijo el general mayor David Baldwin. El Pentágono ha sido notificado, y todo el Departamento Militar de California está en alerta, señaló.

La base Naval Air Weapons Station China Lake publicó en Facebook que el personal no esencial fue evacuado y que las operaciones se detuvieron. Los epicentros de ambos sismos se ubican dentro de la base, y las autoridades dijeron que continuarán evaluando los daños.

La Oficina de Servicios de Emergencia de California trajo catres, agua y comidas, e instaló centros para refrescarse en la región, dijo su director Mark Ghilarducci.

La policía de caminos estatal cerró un tramo de 48 kilómetros (30 millas) de la ruta estatal 178 entre Ridgecrest y el poblado de Trona, al suroeste de Death Valley, debido a un derrubio y a la presencia de cuarteaduras graves.

-Con información de John Antczak, Daisy Nguyen y Marco José Sánchez