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Tanto Regina, la dueña del Waldhotel en Widen, como su madre, Claudia, han incrementado su protagonismo en el tramo final de la serie de Netflix.

Madrid, 07 de julio (EuropaPress).- El final de Dark ha resuelto muchos de los misterios e interrogantes que la serie alemana de Netflix tenía sobre la mesa. Y lo ha hecho con una tercera temporada de ocho capítulos en los que, además de ofrecer respuestas, ha modificado algunas de las cosas que los seguidores de la ficción ya daban por sentadas. Una de ellas es la procedencia de Regina Tiedemann.

Tanto Regina, la dueña del Waldhotel en Widen, como su madre, Claudia, han incrementado su protagonismo en el tramo final de la serie de Netflix. Y es que la hija del “Demonio blanco”, tal y como se define a la versión anciana de Claudia que viaja en el tiempo durante las dos primeras temporadas intentando desbaratar el plan de Adán, es el motor del desenlace de la serie, del fin del bucle infinito.

Y es que, tras años atrapada en el bucle temporal, en la batalla entre el mundo de Aán y el mundo de Eva, la Martha de la realidad paralela creada sin Jonas, Claudia decide desmarcarse de los intereses de uno u otro bando y buscar su propio objetivo: salvar a su hija Regina. En una y en otra realidad, Regina padece cáncer, cuando Claudia comprende que ni Adán ni Eva harán nada por salvar la vida de su hija… comienza a investigar cómo conseguir que siga con vida.

Tras años de recopilar información en secreto y de jugar a dos bandas -llega incluso a asesinar a su versión alternativa y se hace pasar por las dos: la Claudia del mundo de Adam y la Claudia del mundo de Eva- descubre que el origen del bucle infinito en el que están atrapados y que une ambos mundos es el “error” que se cometió en otra realidad, otro mundo, el mundo origen.

Ese error es, precisamente, lo que originó todo: el descubrimiento de los viajes en el tiempo por parte del relojero, H.G. Tannhaus, que para evitar que su hijo, su nuera y su nieta mueran en un accidente de tráfico que tuvo lugar en 1986 quiere viajar atrás en el tiempo. “Pero en lugar de conseguirlo, dividió su mundo y creo los dos nuestros”, relata Claudia en una reveladora conversación con Adam en el último capítulo.

Regina joven y adulta. Foto: Especial

Su plan es eliminar los dos mundos que no debieron existir, a los que define como dos “tumores”, en clara referencia a la enfermedad que sufre su hija en ambas realidades. Para conseguirlo de evitar que se creen evitando a su vez que la familia del relojero muera. Algo para lo que envía al pasado a las versiones jóvenes de Jonas y Martha, que logran su objetivo e impiden el desdoblamiento: tanto el mundo de Adam como el de Eva y todos los que nacieron por obra de los viajes en el tiempo, quedan borrados.

TRONTE SÍ ESTÁ “CONTAMINADO”

¿Y qué tiene esto que ver con Regina? ¿No se desvanecería ella también al ser parte del árbol genealógico que deriva de los viajes en el tiempo? Pues lo cierto es que no.

Todos daban por hecho que el padre de Regina era Tronte Nielsen, un hombre que pertenece a rama totalmente afectada y dependiente de los viajes en el tiempo ya que nace de la unión de Agnes Nielsen con “El desconocido”, el personaje de la cicatriz en el labio que más tarde se revela que en realidad es el hijo de Jonas y la Martha del mundo de Eva. Él es el nudo que une ambos mundos, el origen que quería destruir Adam.

Pero en realidad Claudia revela al final de la serie que Tronte no es el padre de Regina, sino que ella está limpia cualquier parentesco con esas ramas surgidas de esos dos mundos que nunca debieron existir. “Es mejor así, ella no forma parte del entramado. Vivirá”, dice a Tronte dando a entender que su hija no está ‘contaminada’ por los viajes en el tiempo y que sin ellos seguirá existiendo.

ENTONCES… ¿QUIÉN ES EL PADRE DE REGINA?

Es en ese momento cuando la vieja Claudia ordena a Tronte que mate a su hija moribunda ya que será su muerte en el pasado lo que hará reaccionar a su yo más joven, lo que haga que se ponga en marcha para dejar de seguir a Adam o a Eva y buscar a toda costa la salvación de su hija.

Algo que, tal y como muestra la última secuencia de Dark consigue. Y es que además de impedir el desdoblamiento de los mundos y evitar que se forme el entramado de eterno sufrimiento, muerte y engaños que perpetuaban con sus actos y con su lucha Adam y Eva, con su plan Claudia logra que su hija viva.

Esta última escena muestra una reunión de los habitantes que han “quedado” en este mundo origen, aquellos cuya existencia no depende de los viajes en el tiempo. Y entre ellos, efectivamente y sí, está Regina que parece totalmente sana. En cuanto al misterio de su padre, una fotografía en el mundo original da a entender que su progenitor es Bern Doppler, el fundador de la central de energía.

Esto la convierte a su vez en medio hermana de Helge Doppler, y a su vez en tía de Peter Doppler, dejando todo conectado. Pero esta imagen… vendría a refrendar lo que piensa Claudia, que su hija no forma parte de este bucle y sobrevive en el mundo de origen.