Hasta jalones de cabello se dieron los diputados de Morena con los del PRD, después de que se discutiera en la Asamblea Legislativa la aprobación de la planta termovalorizadora que tendrá un costo del 100 mmdp para pararse en los próximos 30 años y que de la que se desea iniciar su construcción en una ciudad que aún no se recupera del terremoto del pasado 19 de septiembre.

Ciudad de México, 7 de noviembre (SinEmbargo).- Entre gritos y empujones terminó la sesión en la Asamblea Legislativa Distrito Federal (ALDF), en la que diputados del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) tomaron la tribuna luego que se discutiera sobre la construcción de la planta Termovalorizadora que busca aprobar el Revolución Democrática (PRD), y de cual están en contra.

“No hay dinero para la reconstrucción, pero sí para el negocio de Mancera”, demandaban los legisladores, quienes consideran que el monto destinado para la planta debe ser invertido en la reconstrucción tras el sismo del 19 de septiembre.

“El tema de fondo es que se quiso aprobar un dictamen que iba a generarle a la Ciudad de México un compromiso financiero por 100 mil millones de pesos para los próximos 30 años, 100 mil millones de pesos que íbamos que tener los capitalinos que solventar si salía algo mal de un contrato que se tiene con una empresa privada”, dijo en entrevista con SinEmbargo el Coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, César Cravito.

Refirió que este proyecto está siendo impuesto por el Gobierno capitalino a la Ciudad, en el cual se plantea que el método tiene que comprar con sobreprecio la energía eléctrica, el traslado de la basura y el propio costo de la plata que se va construir. Además de que los permisos ambientales no están elabarados de manera correcta.

“Es un momento delicado de la Ciudad, hay miles de familias viviendo en la calles, albergues, con un familiar. Hay miles de personas solicitando apoyo del Gobierno porque son afectados del sismo, y en lugar de que se avance en el tema de la reconducción se avanza en los negocio de Mancera”, refirió el legislador.

El Coordinador solicitó una moción suspensiva del dictamen, una demanda que fue rechazada por el PRD y que desató la gresca en la Asamblea.

César Cravito señaló que la empresa a la que se le dio el negocio es una empresa que tiene serios señalamiento de corrupción y de incumpliendo en varios países del mundo, y que la tecnología que se va utilizar es una tecnología contaminante porque se encinera la basura.

La organización Greenpeace había denunciado que la planta generaría más emisiones de gases contaminantes y quemaría más basura de lo previsto. Dijo que éstas eran las apuestas riesgosas que contempla el contrato para construir una planta que elimina más de un tercio de las 13 mil toneladas de residuos sólidos que a diario genera la Ciudad de México.

El objetivo del contrato firmado entre Proactiva Medio Ambiente, del grupo francés Veolia, y la Agencia de Gestión Urbana (AGU) del Gobierno capitalino es eliminar 4 mil 500 toneladas de basura diarias y aprovechar el valor calórico de la combustión de residuos (termovalorización) para generar 965 mil megavatios-hora (MWh) de electricidad al año.

Esta energía se utilizaría para mover las 12 líneas del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, que transportan a más de 5.5 millones de personas diariamente.

El legislador agregó que Morena seguirá impugnando la decisión puesto que, señala, no es legal y su parido está e contra de la construcción de una planta que en estos momentos no es una prioridad.

“No es una producción legal, no tiene sustento jurídico. Si con esa votación ilegal quieren validar un negocio de Mancera, nosotros lo vamos a impugnar por todas la vías”, demandó Cravioto.