La exposición del Museo Picasso presenta un recorrido de los dos personajes a partir de libros y poemas, obras ilustradas, retratos y dibujos de Eluard y su mujer Nusch, fotos, cartas y películas documentales de los encuentros entre ambos amigos.

De manera complementaria, la exposición “Picasso poeta” destaca la importancia de la escritura poética en el proceso creativo del pintor y recoge, de manera más amplia, los estrechos vínculos entre escritura y pintura.

Barcelona, España, 7 de noviembre (EFE).- El Museo Picasso de Barcelona (España) explora la relación entre Pablo Picasso y el poeta Paul Éluard en una exposición que incluye numerosa documentación inédita y que se complementa con una segunda muestra dedicada al artista malagueño poeta.

El director del Museo Picasso, Emmanuel Guigon, explicó hoy en la presentación que “son dos exposiciones en una y, de hecho, hay creaciones que se dividen entre ambas, como la serie ‘Sueños y mentiras de Franco’, que muestran sucesivamente los grabados en una y los textos en otra”.

La exposición, que se exhibirá en Barcelona hasta el próximo 15 de marzo, presenta un recorrido temático y cronológico de los dos personajes a partir de libros y poemas, obras ilustradas, retratos y dibujos de Eluard y su mujer Nusch, la colección que reunió el propio Paul Eluard así como fotografías de Man Ray y Brassaï, y correspondencia y películas documentales en las cuales se relatan los encuentros entre los dos amigos.

Una visitante durante la presentación de la exposición que el Museo Picasso de Barcelona dedica a la relación de amistad entre el pintor malagueño y Paul Éluard a través de libros y poemas. Foto: EFE

Una visitante observa la obra de Pablo Picasso “Retrato de Emile Marguerite Walter”, de 1939, durante la presentación de la exposición del Museo Picasso de Barcelona. Foto: EFE

El recorrido con retratos picassianos de Dora Maar, la fotógrafa que se convirtió en musa y compañera de Picasso después de que Éluard la presentar al pintor.

La comisaria de esta primera exposición, Malén Gual, recordó que tanto Éluard como Dora Maar “influyeron en el posicionamiento político de Picasso en favor de la paz desde la Guerra Civil española”.

En la muestra se puede contemplar el poema “Noviembre 1936” que Éluard escribió tras la Batalla de Madrid y que “influyó en Picasso cuando realizó los grabados “Sueño y mentiras de Franco”, y viajes de ida y vuelta entre ambos creadores como el poema “La victoire de Guernica” que el poeta escribió mientras Picasso pintaba su gran lienzo antibelicista.

En el ecuador se muestran las fotografías que Maar, Man Ray o Lee Miller captaron de Picasso y Éluard mientras compartían vacaciones durante tres veranos consecutivos en el hotel Vaste Horizon de Mougins en los años treinta, donde el malagueño realizó retratos de Nusch Éluard, de Maar y de la hija del poeta, Cécile, así como un retrato críptico de Paul Éluard disfrazado de arlesiana, conocido como “Arlesiana amamantando un gato”.

Del período de la ocupación nazi de Francia se exhiben “La main à plume”, una publicación colectiva en la que participan muchos artistas surrealistas. Éluard escribe el poema “Liberté”, cuyo original se expone junto a la copia manuscrita que entregó a Picasso.

En las paredes cuelgan los 18 retratos de Éluard que Picasso dibujó en un solo día y que iban evolucionando, nunca expuestos hasta ahora en su conjunto, y no muy lejos se muestra también por primera vez el “Carnet Royan” en su totalidad.

En la última sala, ya en la posguerra mundial, Picasso se afilia al Partido Comunista Francés y es el momento en que pinta sus célebres palomas de la paz, que ocupan gran parte de una de las paredes, y junto con Éluard colabora con los movimientos y congresos por la paz y en la elaboración del libro “Le visage de la paix”.

De estos años se exhiben “Desnudo estirado en una cama azul” (1946), “Masacre en Corea” (1951), el dibujo de “El hombre del cordero” o “Juegos de pajes” (1951).

La exposición se cierra con una gran fotografía del entierro tras la muerte prematura de Éluard, en la que es visible un compungido Picasso, y al lado el dibujo de una paloma que el pintor dedicó a su amigo.

Esta exposición se podrá visitar posteriormente en el Musée national Picasso-Paris y en una versión reducida en el Musée d’Art et d’Histoire de Saint-Denis.

De manera complementaria, la exposición “Picasso poeta” destaca la importancia de la escritura poética en el proceso creativo de Picasso y recoge en un contexto más amplio los estrechos vínculos que hay entre escritura y pintura; el trabajo del texto (collage, repeticiones, variaciones), donde resuena el trabajo pictórico, y, sobre todo, su contenido autobiográfico.

Para una de las tres comisarias de esta exposición, Claustre Rafart, “el Picasso escritor, que nace ya en su juventud, es más intimista, porque el artista abre su alma” y su poesía está “llena de mestizaje, con temas referentes a su vida, su obra, sus recuerdos de infancia y juventud, que se mueven, como toda su creación, entre la cultura popular y lo culto”.

En la muestra se pueden ver 5 de las 11 variaciones de su poema dibujado “Nieve al sol” (1934); la tinta china “La mujer que llora” (1937), el “Retrato de la marquesa de culo cristiano echándole un duro a los soldados moros defensores de la Virgen” (1937), el poema litografiado “Trozo de almíbar” (1939) o “Le Chant des morts” (1948), 43 poemas de Pierre Reverdy iluminados por Picasso con 125 litografías a la manera de los manuscritos medievales.