Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo.

Un grupo de personas protestó contra las agresiones contra periodistas en Veracruz y por la desaparición de Moisés Sánchez Cerezo, director del diario La Unión. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo.

Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).– El 2015 empieza en Veracruz como el año pasado, cuando fue encontrado muerto el reportero Gregorio Jiménez de la Cruz; esta vez, el ataque a la libertad de expresión se concentra en el periodista y activista José Moisés Sánchez Cerezo.

Organizaciones internacionales y nacionales han ubicado a México, y en particular a Veracruz, entidad gobernada por el priista Javier Duarte de Ochoa, como los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo.

“Veracruz continúa siendo el estado más violento para la prensa. Desde el año 2000, se han registrado el asesinato de 15 comunicadores en el estado, y cinco más se encuentran desaparecidos, todos estos casos aún en completa impunidad”, expuso el PEN México en un comunicado, en el que también condenó la detención arbitraria y violenta de que fue víctima Sánchez Cerezo.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un informe en el que destacó la situación de violencia padecida contra los periodistas en Veracruz. De acuerdo con sus registros, de 2010 a la fecha recibió 433 expedientes de queja por agresiones a periodistas o medios de comunicación y ha confirmado 97 muertes de periodistas o trabajadores del sector periodístico, asesinados presuntamente en razón de su trabajo. Además, de 2005 a la fecha, ha documentado la desaparición de 22 comunicadores, y desde 2006 registra 42 atentados a instalaciones de medios de comunicación.

“La situación de violencia contra los y las periodistas en México – especialmente en el estado de Veracruz – ha sido motivo  de preocupación especial para esta oficina. La Relatoría Especial exhorta a las autoridades a investigar de manera exhaustiva la hipótesis según la cual este crimen está asociado con el ejercicio del derecho a la libertad de expresión de la víctima o su labor de defensa de los derechos humanos. De la misma manera, la Relatoría Especial considera que es fundamental evaluar de manera urgente si deben activarse los mecanismos de atracción de manera que este caso pueda ser investigado y judicializado de inmediato por las autoridades federales”.

La organización Artículo 19 mantiene que México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo en el mundo, con uno de los índices de homicidios de periodistas más altos.

Desde 2000, expuso, 81 comunicadores han sido asesinados en posible relación con su labor informativa, y desde hace ocho años, 17 más permanecen desaparecidos. Resaltó que todos estos casos permanecen en la impunidad.

El informe de la organización documentó que tiene el tercer trimestre de 2014 fue el más agresivo contra los comunicadores, así como con familiares de las víctimas, colegas y autoridades.

De enero a septiembre de 2014, Artículo 19 registró 222 agresiones contra la prensa mexicana. En 94 casos se trata de ataques físicos; 40 actos de intimidación; 37 amenazas; 23 detenciones arbitrarias; tres asesinatos a periodistas y el ataque a las instalaciones de un medio de comunicación donde falleció el hijo de un comunicador. En el 42 por ciento de las agresiones el responsable es un funcionario público; en 17 por ciento es un particular y 27 por ciento se desconoce al atacante.

JUSTICIA PARA MOISÉS SÁNCHEZ

Foto: Twitter @Article19mex

Colegas y activistas pidieron justicia por Moisés Sánchez. Foto: Twitter @Article19mex

Ayer, familiares de Moisés Sánchez Cerezo se manifestaron ayer frente al WTC de Veracruz –donde el Presidente Enrique Peña Nieto encabezó un acto– para exigir la aparición del periodista.

La familia exigió, mediante pancartas y consignas, que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga el caso de Sánchez Cerezo. La manifestación se realizó de manera pacífica; sin embargo, Artículo19 reportó agresiones de elementos de la Fuerza Civil del Estado y la Gendarmería contra los manifestantes.

También el miércoles, un grupo de activistas acudió a las oficinas de la Representación del gobierno de Veracruz en la Ciudad de México para expresar su repudio por la desaparición del periodista y activista Moisés Sánchez, director del diario La Unión del Medellín de Bravo.

“Exigimos justicia por los 43 [los normalistas desaparecidos en Ayotzinapa], por Tlatlaya [Estado de México] y los miles de desaparecidos. Es un agravio más. Una prueba de que México está en emergencia”, dijo María Chávez, de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias.

El periodista Témoris Grecko afirmó en la manifestación que “los periodistas estamos expuestos, sobre todo en las localidades pequeñas. El gobierno de Veracruz está enviando el mensaje de que no le importa garantizar la libertad de expresión ni el derecho a la información”.

Al llamado de Chávez en redes sociales para acudir a protestar frente a la casona ubicada en la calle de Marsella, en la Colonia Juárez, acudieron tres personas, quienes colocaron cartulinas con mensajes sobre la reja de entrada.

“Es tal vez parte de los muchos problemas que hay”, comentó la mujer respecto a la poca asistencia.

José Moisés Sánchez Cerezo desapareció la noche del 2 de enero en Medellín de Bravo, Veracruz. Todas las organizaciones denuncian las continuas agresiones contra periodistas en el estado.

Moisés Sánchez fue sacado con violencia de su casa y privado de su libertad alrededor de las 19:00 horas, según testigos.

El pasado 3 de enero, la organización internacional Artículo 19 denunció que el periodista veracruzano recibió amenazas del Alcalde panista de este municipio, Omar Cruz Reyes, tres días antes de que fuera secuestrado por hombres armados.

La organización detalló a través de un comunicado que de acuerdo con información proporcionada de manera anónima, el trabajo periodístico y el activismo de Sánchez Cerezo pudo haber provocado el enojo del Edil pues “tres días antes de la privación del periodista, éste se enteró a través de una fuente confiable que el Alcalde Omar Cruz Reyes pretendía callarlo dándole una lección”.

Por su parte, el Procurador de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, informó que 36 policías del municipio Medellín de Bravo fueron trasladados a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) por la desaparición del periodista.

Ángel Bravo detalló que los elementos policiacos rendirán su declaración en torno al caso en las instalaciones de la PGJ en Xalapa.

El fiscal de Veracruz señaló el activismo del director y editor del periódico La Unión de Medellín de Bravo como una de las líneas más sólidas sobre su desaparición: “Es debido al diferendo que sostenía Moisés como activista, demandando constantemente al Alcalde obras incumplidas, demandando seguridad, demandando tantas cosas del gobierno municipal”, especificó.

Acerca de la posible detención del Alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, dijo que “el derecho veracruzano tutela con fuero a los alcaldes”, pero mencionó que más adelante se darán a conocer “los medios y formas a través de los cuales se hará comparecer al alcalde cuando ya los indicios que se tengan sean contundentes”.

Foto: SinEmbargo, especial.

José Moisés Sánchez Cerezo desapareció la noche del 2 de enero en Medellín de Bravo, Veracruz. Foto: SinEmbargo, especial.