El Tamarindus es originario de Sudán, la Hibiscus sabdariffa (jamaica) es originaria de Senegal, Egipto y Sudán, ambos llegaron a nuestra América con los esclavos, comercializados por los hoy españoles y portugueses, ellos iniciaron el cultivo, al igual que lo hicieron con la caña de azúcar y es la tradición africana y afrodescendiente la que permitió que su consumo se diseminará mas allá de las regiones donde se asentaron.

Por Fernando Rubí León

A toda el personal medico, administrativo, intendencia y afanadores de los hospitales, como a los de planeación del sector salud.

Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).- Durante las fiestas de diciembre y año nuevo en la localidad donde yo me crie se veía (como ahora) el desfile de hordas de vacacionistas, en su mayoría capitalinos, cruzar el estado para inundar Acapulco, con su modo particular, las playas y los establecimientos, que más que ser un beneficio ha resultado en una adicción perjuciosa para los ingresos de la población que solo ven una entrada de dinero gracias a la alta demanda de servicios producida por los paseantes sin importar que el resto del año no cuenten con una actividad productiva desligada al sector servicios (turismo y hostelería).

Entre los locales, nuestra tradición era acudir al río o a las fondas de distintas localidades para reunirnos con nuestros seres queridos y degustar pozole, picaditas, cecina, té de toronjil, café de olla, atole blanco acompañado de las famosas torrejas, a todos estos platillos no les faltaban sus fieles escuderas: las tortillas recién hechas de masa de maíz nixtamalizada, los solíamos comer con pápalo y agua de jamaica para después dejar el paso al mezcal o la cerveza.

Durante su regreso vacacional los paseantes presumían sus recuerdos adquiridos en las playas o en el mercado de Acapulco, hacían énfasis en el tamarindo de Acapulco, desde pequeño nunca he visto un árbol de tamarindo en Acapulco porque el tamarindo no se cultiva en esa zona, buscar el árbol de tamarindo o los cultivos de este fruto fue un enigma para mí desde ese edad, me preguntaba: ¿Puede haber un producto que identifique un poblado sin ser producido en ese lugar? La realidad nos responde con un sí contundente.

El café y el vino no son nativos de los lugares donde hoy existen zonas muy reconocidas y como el café o el tamarindo, ¿de Acapulco?, son de África al igual que nuestra característica jamaica que consumimos en esa agua de tinte granate.

El Tamarindus es originario de Sudán, la Hibiscus sabdariffa (jamaica) es originaria de Senegal, Egipto y Sudán, ambos llegaron a nuestra América con los esclavos comercializados por los hoy españoles y portugueses, fueron los esclavos quienes nos trajeron estos cultivos que hoy identificamos con Acapulco (tamarindo) y México (jamaica) sin ser originarios de estas tierras, ellos iniciaron el cultivo, al igual que lo hicieron con la caña de azúcar y es la tradición africana y afrodescendiente la que permitió que su consumo se diseminará mas allá de las regiones donde se asentaron.

En particular, el tamarindo se cultiva en la región norte de Guerrero (Iguala) pero nunca se escucha decir a los paseantes “el tamarindo de Iguala”, cuando es ahí donde se puede disfrutar el agua de tamarindo más fresca de la entidad, sin dejar de mencionar las nieves que son una delicia, en Iguala también se consume mucha agua de jamaica por su clima semiárido y caluroso. El tamarindo es un legado de nuestra afro descendencia, de esas comunidades del afro México que se establecieron en diversos estados del país. Los principales productores de tamarindo en el país se encuentran en Jalisco y Colima, siendo Guerrero el tercer productor.

La jamaica elaborada en agua ya es parte de nuestro imaginario colectivo, aunque no es originaria de México es un ingrediente de nuestra cocina, a diferencia de lo que sucede con el tamarindo que se identifica con Acapulco la jamiaca se produce en Guerrero, entre Acapulco y la Costa Chica, zona donde se encuentran las comunidades más representativas del afro México pero nunca se escuchara a los paseantes decir “la jamaica de Acapulco”. La jamaica ha transcendido y se considera, de manera equivocada, propia de nuestro país.

Los esclavos que llegaron a nuestro país han incrustado parte de su cultura en la nuestra, pero no han recibido el reconocimiento que merecen, el tamarindo y la jamaica son muestra de dos cultivos y productos que no son originarios de aquí y que muestran la importancia que tuvieron (y tienen) quienes las trajeron con ellos a este continente.

Los beneficios a la salud que proporciona el consumo de estos dos cultivos es sobresaliente, la jamaica es:

• Antiparasitaria
• Diurética
• Ligeramente laxante
• Ayuda al proceso digestivo
• Ayuda al proceso renal
• Útil para bajar de peso
• Controla el grado del colesterol

El tamarindo es:

• Laxante
• Estimula el apetito
• Anti-flatulencias
• Calmante y antiinflamatorio
• Reduce el colesterol y regula la presión arterial
• Cicatrizante, ayuda a cerrar heridas y a sanar quemaduras en la piel, cuando se aplican sus hojas, mezcladas con aceite vegetal, sobre la zona afectada.

Con el traslado de las personas esclavizadas a México, se trajeron prácticas culturales y creencias religiosas, cosmovisiones y lenguas, así como plantas, granos, especias y condimentos. La jamaica y el tamarindo forman parte de esas plantas que muestran la diversidad de orígenes de la población de México.

Feliz 2021.

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