Entre los países de América que más se han visto afectados por el repunte del nuevo coronavirus, se encuentra México, quien sigue registrando incrementos récord en los casos, luego de que el jueves reportara 13 mil 734 infecciones confirmadas en las últimas 24 horas, una cantidad que impuso una nueva marca por segundo día consecutivo.

Ciudad de México, Nueva York, Sao Paolo, 8 de enero (AP).– La pandemia de la COVID-19 rebasó los 88 millones de casos en todo el mundo, según el recuento que realiza la Universidad John Hopkins, el cual también elevó a más de 1.8 el número de personas fallecidas por la enfermedad.

Entre los países de América que más se han visto afectados por el repunte del nuevo coronavirus, se encuentra México, quien sigue registrando incrementos récord en los casos, luego de que el jueves reportara 13 mil 734 infecciones confirmadas en las últimas 24 horas, una cantidad que impuso una nueva marca por segundo día consecutivo.

Las autoridades también reportaron la cifra casi récord de mil 044 fallecimientos adicionales. En lo que va de la pandemia, el país ha registrado aproximadamente 1.49 millones de infecciones confirmadas y más de 131 mil muertes.

Los expertos dicen que esa cifra está muy por debajo de la real, dada la tasa extremadamente baja de pruebas diagnósticas que se realizan en el país, y los cálculos oficiales indican que la cantidad real es superior a los 180 mil.

Los adultos esperan hacerse la prueba de COVID-19 en una carpa de la Alcaldía de Cuauhtémoc en la Ciudad de México, el miércoles 6 de enero de 2021.

Los adultos esperan hacerse la prueba de COVID-19 en una carpa de la Alcaldía de Cuauhtémoc en la Ciudad de México, el miércoles 6 de enero de 2021. Foto: Marco Ugarte, AP

La campaña de vacunación en el país avanza con lentitud, con cuatro mil 444 inyecciones aplicadas el jueves, una tasa similar a la de días previos.

En la Ciudad de México, actual epicentro de la pandemia en el país, el 89 por ciento de las camas de hospital están ocupadas.

Estados Unidos no se quedó atrás, ya que ha superado las cuatro mil muertes diarias de coronavirus por primera vez, batiendo el récord de apenas el día anterior.

Según el recuento de la Universidad Johns Hopkins, cuatro mil 085 personas murieron de COVID-19 el jueves. Además se registraron 275 mil casos nuevos de la enfermedad.

Las cifras ratifican las previsiones de un agravamiento de la enfermedad luego de los viajes y las reuniones familiares de las fiestas de fin de año, además del mayor tiempo en interiores durante los meses de invierno.

Se han registrado altos picos de contagio y muertes en California, Arizona, Texas y Florida.

El total de muertes supera los 365 mil.

En esta foto de archivo del 22 de diciembre de 2020, médicos atienden a un enfermo de COVID-19 en la unidad de cuidados intensivos del Providence Holy Cross Medical Center en Los Ángeles.

En esta foto de archivo del 22 de diciembre de 2020, médicos atienden a un enfermo de COVID-19 en la unidad de cuidados intensivos del Providence Holy Cross Medical Center en Los Ángeles. Foto: Jae C. Hong, File, AP

Por otra parte, el jueves Brasil rebasó las 200 mil muertes, tras registrarse mil 524 en las 24 horas previas para un total de 200 mil 498, según el Ministerio de salud. Es el segundo total de fallecimientos más elevado del mundo, de acuerdo con la base de datos de la Universidad Johns Hopkins.

Muchos brasileños se han resistido durante meses a la cuarentena, yendo a bares o a pequeñas reuniones con amigos, pero había habido pocas fiestas en gran escala, y habían sido distantes unas de otras, desde que comenzó la pandemia. Las celebraciones comenzaron después de que el verano empezó en el hemisferio sur el 21 de diciembre.

Mientras muchos países imponían nuevas restricciones para contener la propagación del virus a mediados de diciembre, el Gobierno del Presidente brasileño Jair Bolsonaro dio su anuencia a las celebraciones de fin de año bajo el sol. El Ministro de turismo, Gilson Machado, dijo a la estación radiofónica Jovem Pan que las reuniones de hasta 300 personas eran perfectamente aceptables. La decisión de imponer restricciones es prerrogativa de los gobiernos locales; algunos las adoptaron pero fueron ignoradas.

Un destacado youtuber organizó una fiesta cerca de una playa fluvial para cientos de personas en el estado de Alagoas, en el noreste del país. Días después, la prensa local informó que 47 personas, incluidos invitados y personal sin mascarillas, contrajeron la COVID-19. Al menos dos fueron internadas en unidades de cuidados intensivos.

Una fiesta de cinco días por el Año Nuevo atrajo a 150 personas cerca de una propiedad del astro del futbol Neymar en las afueras de Río, aunque el jugador rechazó tener algo que ver con ese evento.

En las afueras de Sao Paulo, Bolsonaro comenzó 2021 saltando desde una embarcación y nadando hacia una multitud de simpatizantes sin mascarilla que lo aclamaban.

Parientes asisten el jueves 7 de enero de 2021 al sepelio de José Abelardo Bezerra, de 71 años, en el cementerio de Inhauma, en Río de Janeiro, Brasil, después de que falleciera de complicaciones relacionadas con la COVID-19.

Parientes asisten el jueves 7 de enero de 2021 al sepelio de José Abelardo Bezerra, de 71 años, en el cementerio de Inhauma, en Río de Janeiro, Brasil, después de que falleciera de complicaciones relacionadas con la COVID-19. Foto: Bruna Prado, AP

Y la policía en la ciudad de Bertioga en la costa de Sao Paulo utilizó gas lacrimógeno para dispersar una celebración en las primeras horas del día de Año Nuevo.

“Justo antes de las fiestas, la situación ya se estaba poniendo mal. Sin embargo, esta semana o la próxima se pondrá aún peor”, dijo hace unos días Domingos Alves, profesor adjunto de medicina social en la Universidad de Sao Paulo, a The Associated Press.

Alves, que encabeza un equipo de investigadores que da seguimiento a información de la COVID-19, advirtió que los casos confirmados por día en diversos estados ya rebasaron los niveles máximos registrados en Brasil en julio.

Las unidades de cuidados intensivos en muchas ciudades están de nuevo abarrotadas de pacientes con COVID-19. El Alcalde de Manaos, capital del estado de Amazonas —donde según especulaciones de un estudio local era posible que se hubiera logrado la inmunidad de rebaño después de su primera ola brutal—, declaró el martes un estado de emergencia durante 180 días y suspendió todos los permisos para eventos. Las autoridades estatales prohibieron todas las actividades no esenciales durante 15 días en la mayor parte de la ciudad.

La urbe de 2.2 millones de habitantes acumula tres mil 550 decesos desde que comenzó la pandemia, y ha aumentado el número de inhumaciones por COVID-19. Afuera de al menos un cementerio vehículos hacían fila llenos de personas que aguardaban a sepultar a sus seres queridos.