#MetaDatos | El letrero del que Felipe Calderón se siente orgulloso, costó más de 5 millones de pesos y fue retirado por órdenes del priista César Duarte Jáquez, exgobernador de Chihuahua y hoy prófugo de la justicia.

Ciudad de México, 8 de mayo (SinEmbargo).- Este jueves, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa retuiteó una fotografía en la que aparece junto al letrero de gran formato que colocó en la frontera de Chihuahua con la leyenda “No more Weapons” [“No más armas”], con la intención de presionar a los Estados Unidos para detener el tráfico  de armas con México.

Calderón Hinojosa retuiteó la imagen luego de que esta mañana el Presidente Andrés Manuel López Obrador pidió al Canciller Marcelo Ebrard Casaubón enviar una nota diplomática al Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos para solicitarse información sobre el operativo “Rápido y Furioso”, después de que Calderón aseguró, anoche,  que nunca estuvo enterado.

“Considero debe quedar en claro y conocer toda la investigación y lo que implicó, quiénes participaron. Y como cuestión nada más de complemento, como cuestión complementaria, que el mismo Gobierno estadounidense diga si hubo o no cooperación, nada más como complemento, y si no hubo cooperación, que de todas formas era indebida e ilegal, que el Gobierno de Estados Unidos, todavía es tiempo para ofrecer una disculpa porque era otro el Presidente, pero al final de cuentas es el Gobierno de Estados Unidos, el que tiene que explicar esta situación, como nosotros tendríamos que hacerlo si hubiésemos hecho algo parecido en Estados Unidos, o como cualquier país, esto es parte del derecho internacional”, destacó el Presidente López Obrador en su conferencia mañanera en Palacio Nacional.

Imagen del 16 de febrero de 2012, cuando Felipe Calderón inauguró el letrero “No más armas” en el Puente Internacional Córdova-Américas, en Ciudad Juárez, Chihuahua. Foto: Alfredo Guerrero, Cuartoscuro

El programa “Rápido y Furioso” fue realizado durante el sexenio de Calderón por las autoridades estadounidenses que introdujeron armas al territorio mexicano con el propósito de rastrear a quienes las utilizaban. Sin embargo, el proyecto resultó fallido y generó más violencia.

El expresidente Calderón respondió ayer por Twitter y negó haber tenido conocimiento del programa.

“Es falso que el gobierno de México haya tenido un acuerdo con el gobierno de EUA para introducir armas al país. Durante la Administración 2006-2012, el gobierno mexicano exigió firmemente al gobierno de EUA detener el tráfico de armas que llegaban a los criminales. Abro hilo…”, escribió.

Entre las miles de respuestas de apoyo y de crítica que recibió en los tuits donde se exonera de toda responsabilidad sobre la masacre que derivó este flujo de armas, el expresidente eligió para retuitear la del usuario Eli23 #MéxicoLibre que contenía una imagen de él mirando al letrero  construido con tres toneladas de armamento decomisado durante el periodo del a Guerra contra el narcotráfico.

La imagen fue acompañada de la frase: “Exacto Lic @FelipeCalderon en su Gobierno este letrero envió un mensaje claro al pueblo y al Gobierno Norteamericano construido con tres toneladas de armamento decomisado. No más armas”. 

Foto: Twitter

El 16 de febrero de 2012, luego de que Felipe Calderón llamara “pandilleros” a los jóvenes ejecutados en la colonia Villas de Salvárcar, de Ciudad Juárez, Chihuahua, y eran reprimidas las  protestas de los padres de las víctimas, el expresidente llamó a terminar con el tráfico de armas proveniente de los Estados Unidos con un anuncio que utilizaba las mismas armas decomisadas como un elemento simbólico.

Luego de encabezar un acto de destrucción de armas decomisadas por las Fuerzas Armadas en esa ciudad fronteriza, y con el cartel de fondo, el entonces mandatario recordó que los grupos criminales utilizan estas armas procedentes de Estados Unidos para realizar actos de violencia en el país.

“Uno de los factores que más han elevado la capacidad de fuego y la violencia de las bandas criminales es la facilidad que tienen para disponer de armas de asalto de alto poder, fácilmente adquiribles en Estados Unidos”, dijo entonces.

El espectacular inaugurado por Calderón fue retirado en 2015 por órdenes del exgobernador priista César Duarte Jáquez –hoy prófugo de la justicia mexicana–, bajo el argumento de que daba mala imagen al turismo.

Durante la ceremonia de retiro, Duarte Jáquez argumentó que “para quien no entendía la problemática sonaba a agresión o a alarma, decir ‘No más armas’ hay que decirlo en el ámbito diplomático y en los espacios que corresponden, decirle a las autoridades norteamericanas que queremos que nos ayuden a impedir la importación de armas, pero en el ámbito de la autoridad”.

REACCIONES CRÍTICAS

El letrero “No more weapons” es una de las expresiones más representativas de la narrativa bélica que fue condenada por los críticas del Gobierno de Calderón por atender a la iniciativa de enfrentar de manera directa a los grupos que ejercen violencia.

La imponente estructura contrasta con la acción etérea del retuit a los que el expresidente recurre de manera constante como una manera de acercarse a personas afines a él, de ahí que retuiteó la imagen del letrero “No more weapons” desde la cuenta de un usuario que se define como simpatizante de México Libre, organización que dirige el expresidente junto a su esposa Margarita Zavala.

Una consecuencia de utilizar los retuits para hacer política en twitter es que dan continuidad a discusiones. En este caso tras compartir la imagen, Felipe Calderón avivó la polémica. Sus críticos le recordaron que el letrero descomunal no contribuyó a reducir la violencia y fue un intento diplomático inútil.

“¿Un letrero manda un mensaje claro a un gobierno? Pensé que las cuestiones diplomáticas entre naciones se discutían en persona y con documentos de por medio, pero estaba equivocado, ¡es por medio de letreros! #ComandanteBorolas”, expresó el usuario @leodiaz_escribe.

Otro usuario le respondió con una imagen de la inauguración en la que aparece junto a Genero García Luna, exsecretario de Seguridad que se encuentra en Estados Unidos en proceso de juicio por vínculos con el crimen organizado y del que también negó tener conocimiento de sus nexos con capos de la droga.

Felipe Calderón el día que se instaló el letrero “No more weapons” en Ciudad Juárez, acompañado de Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública, y otros miembros de su Gabinete. Foto: Alfredo Guerrero, Cuartoscuro

La discusión de la que emerge este intercambio de tuits es más amplia. Se centra en el programa Rápido y Furioso del que según Felipe Calderón afirma no tener conocimiento. La discusión en Twitter se ha estancado en la negación y afirmación de este argumento. Las reacciones más críticas se centran en torno a usuarios como Abraham Mendieta, asesor político quien ha expuesto en la plataforma documentos que apuntan a que el Gobierno federal sí sabía de la operación armamentista.

La periodista Dolia Esteves adquirió relevancia en la discusión sobre Rápido y Furioso al compartir información acerca de que este programa tuvo como antecedente el llamado Gunrunner del que Eduardo Medina Mora, exprocurador durante el sexenio de Calderón tenía conocimiento. El tuit ha recibido más de mil 800 reacciones al corte de esta nota.