Con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en la elección presidencial y de su Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el Congreso de la Unión, congresos locales, alcaldías y gubernaturas en todo el país el pasado 1 de julio, llegaron los apapachos, buenos deseos y un cambio radical en el discurso de los que eran sus adversarios políticos, opositores y detractores.

Desde los empresarios que llamaron a no votar por él, o votar por el candidato que tuviera más posibilidades de vencerlo, hasta los líderes sindicales como el dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps o Juan Díaz de la Torre, líder del SNTE, quien apoyó abiertamente a José Antonio Meade Kuribreña, le entraron al ritual “besamanos”, con tal de conservar sus privilegios, dicen analistas consultados por SinEmbargo.

Ciudad de México, 8 de julio (SinEmbargo).- Andrés Manuel López Obrador, virtual Presidente de la República, pasó de ser un rijoso opositor, populista y un “peligro para México”, a un hombre “serio”, “sobrio” y digno de “un voto de confianza” para sus principales opositores y detractores en el país, tan sólo unas horas después de que el pueblo mexicano le dio una mayoría de más de 53 por ciento en las urnas.

Desde líderes sindicales, que siempre han estado al servicio del Partido Revolucionario Institucional (PRI) como Carlos Romero Deschamps; empresarios que llamaron a no votar por él, como Germán Larrea, hasta ex presidentes como Vicente Fox Quesada que cada vez que podía le enviaba el mensaje de “Lopitos, no vas a llegar”, le expresaron sus respetos y felicitaciones durante la primera semana después del 1 de julio.

“Hay una combinación de dos factores que son contradictorios: por una parte es el reconocimiento de que ganó y aceptarlo. Empezar a trabajar con él y decir: ‘okey no queríamos que ganaras y sí ganaste y aceptamos la derrota’. Pero también es revivir un poco, por la manera del triunfo de López Obrador, que va a tener una nueva hegemonía, parecida a la que tenía el PRI hace unos años, el ritual del ‘besa manos’. Se ponen a su disposición para que los tome en cuenta”, dijo José Antonio Crespo Mendoza, politólogo, sociólogo e historiador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

El historiador explicó que debido a que la coalición “Juntos haremos historia” obtuvo una abrumadora mayoría en el Congreso de la Unión, y ganó varios congresos locales y gubernaturas, lo que se vivió durante la primera semana después de la elección fue un viejo ritual.

“Es un ‘vamos a ponernos a su disposición para que nos tome en cuenta’. Se ha visto que puede funcionar con López Obrador porque a muchos de sus adversarios y críticos los recibió en Morena, muchos que eran furibundos, al momento que se acercaron y aceptaron su discurso los integró. Ellos ven que el ‘besamanos’ puede funcionar”, argumentó.

López Obrador recibió en una semana las felicitaciones de todos aquellos que operaron en su contra desde el proceso de 2006. Foto: Cuartoscuro

La semana pasada estuvo plagada de desplegados, buenos deseos, abrazos y apapachos para el hombre que desde 2004, cuando los videoscándalos durante su gestión como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, no ha dejado de sufrir ataques y golpes de todo tipo por sus detractores y adversarios políticos.

López Obrador recibió en una semana las felicitaciones de todos aquellos que operaron en su contra en el proceso de 2006 para que no llegara a la Presidencia de la República y que en la elección de este año hicieron todo, hasta el último momento, por sembrar el miedo entre el electorado para evitar su triunfo el 1 de julio, el cual ninguno de sus dos principales contendientes, Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade, pudo cuestionar.

Con el triunfo del tabasqueño, el peso también se fortaleció frente al dólar.

Marco Eduardo Murueta, director de la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología (Amapsi), experto en psicología del poder, explicó que la clase política y empresarial mexicana se encuentra aún en “shock” por la forma en la que Andrés Manuel llegó al poder.

“Cambió el panorama por la gran votación que tuvo y ahora López Obrador es una figura de poder. Los demás saben que pueden entrar en algún tipo de negociación con él y tienen una gran capacidad para acomodarse y cuidar sus intereses. También están en una especie de shock por la forma en que ganó y las clases están tratando de reacomodarse”, consideró.

Murueta añadió que incluso Vicente Fox que fue “muy ofensivo con López Obrador”, ahora “quiere quedar bien con él”, aceptando que le quiten la pensión, aunque la necesite para vivir.

“No tienen de otra, porque uno de los fenómenos que está pasando es que no hay otro liderazgo alternativo con el peso para contrarrestar la figura política de López Obrador”, dijo.

Raymundo Tenorio Aguilar, director de las carreras de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, concluyó que el apapacho de los empresarios al tabasqueño es aceptar “que van a tener que lidiar con él durante seis años”.

“No se pueden poner en un plan de choque, lo peor que podrían hacer los empresarios es enfrentarlo. Ahora, una cosa es lo que se dice en público y otra en privado. Yo creo que en privado le han de haber pedido respeto en materia de estado de derecho y de inversión. Que no haya nacionalizaciones, y atender el asunto de la violencia y la inseguridad para los empresarios en carreteras, instalaciones que merme las inversiones como sucedió a finales de este sexenio”, dijo.

EL PESO SE FORTALECIÓ

A diferencia de los augurios de los detractores de López Obrador, el martes el peso alcanzó su mejor desempeño desde mayo al cotizarse en 19.5755 unidades por dólar interbancario y en los bancos a 20.05 pesos.

López Obrador se reunió el pasado martes con el Presidente Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional. Tras su encuentro dijo que acordó mantener la autonomía del Banco de México (Banxico), así como una política macroeconómica estable en su Gobierno, lo que envió buenas señales a los mercados. También expresó su deseo de continuar con la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), otro de los temas que preocupa al mercado.

“Hablamos de varios temas: del TLCAN, nuevo aeropuerto, Reforma Energética, presupuesto, seguridad, y llegamos a la conclusión de iniciar el proceso de transición una vez que el Tribunal Electoral emita el falló y me nombre Presidente electo. En tanto no exista, no podríamos establecer una relación institucional como se desea; vamos a ser respetuosos de las formas, todo a su tiempo”, dijo en conferencia en Palacio Nacional.

El viernes, el dólar interbancario finalizó en 19.23 unidades, su menor nivel desde el pasado 10 de mayo. En ventanillas bancarias, el billete verde retrocedió 28 centavos y se vende hasta en 19.62 pesos, su nivel más bajo desde el pasado 7 de mayo cuando se ofertaba en 19.76 pesos.

AMLO se reunió el pasado 4 de julio con el CCE. Foto: Twitter @CNAgropecuario

EL APAPACHO DE LOS EMPRESARIOS

El miércoles, Andrés Manuel se reunió durante dos horas con los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) –que aglutina a 12 confederaciones y cámaras del país–en el Hotel Camino Real de Polanco, en la Ciudad de México.

Tras su encuentro, aquellos que tanto le temían, que llamaron a no votar por él y le nombraron “populista”, salieron convencidos de que conversaron con un hombre “sereno”, “tranquilo”, que busca el bien de México y que es merecedor de un “voto de confianza”.

Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, dijo que durante la reunión se estableció una agenda de temas macroeconómicos, salud y diversificación de mercados. “Nos ha solicitado [López Obrador] que le demos prioridad a los mecanismos que le den prioridad al sur del país”, precisó.

Algunos de los hombres de negocios que estuvieron en la reunión elogiaron al tabasqueño.

Y antes de esa reunión, la mañana del 4 de julio, Germán Larrea Mota Velasco, el segundo hombre más rico de México y quien durante las campañas llamó a sus trabajadores, inversionistas y proveedores a no votar por López Obrador, felicitó al tabasqueño y se comprometió a “redoblar inversiones” para contribuir al crecimiento del país a través de un desplegado.

“Grupo México y yo personalmente le expresamos nuestra felicitación por su triunfo democrático en las elecciones del pasado 1 de julio. Coincidimos y oímos con beneplácito su discurso inaugural como próximo Presidente electo, en donde nos convoca a todos los mexicanos a la reconciliación y a trabajar en unidad por el bien de México”, se leía en un desplegado firmado por él.

Ese mismo día Alberto Baillères González, presidente de Grupo Bal, el conglomerado al que pertenecen Palacio de Hierro, Industrial Peñoles, GNP Seguros y Profuturo, y el tercer hombre más rico de México según Forbes, envió una carta a los directivos y empleados de sus empresas, en donde les informó que desea colaborar con el Gobierno de López Obrador.

“Hoy Grupo Bal, como siempre lo ha hecho, colaborará de manera institucional para contribuir al desarrollo de México con el nuevo Gobierno del candidato Andrés Manuel López Obrador, a quien felicitamos por su victoria y deseamos mucho éxito en su próxima administración por el bien del país”, escribió.

LOS SINDICATOS A SUS PIES

Los sindicatos también se pusieron a los pies de López Obrador. El mismo 4 de julio, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), encabezado por Carlos Romero Deschamps, anunció que asumía con “absoluto compromiso” la decisión de los mexicanos y que respetará la Presidencia del tabasqueño.

“El pasado día primero el Pueblo, mayoritariamente, expresó su decisión de que el próximo Presidente de México sea el Lic. Andrés Manuel López Obrador: los Petroleros asumimos con absoluto compromiso la decisión expresada”, decía el desplegado firmado por el también Senador Carlos Romero Deschamps y otros líderes del STPRM.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), conocido como un coto de votos importante para lograr la Presidencia de la República durante sexenios pasados bajo el liderazgo de la maestra Elba Esther Gordillo, hizo lo suyo y felicitó a López Obrador este domingo.

Durante el proceso electoral de este año, Juan Díaz de la Torre, actual presidente del SNTE, apoyó a José Antonio Meade y fue candidato plurinominal a una diputación federal por el Partido Nueva Alianza (Panal).

“Con la participación de más de 56 millones de compatriotas en el proceso electoral del pasado primero de julio, en México la democracia se fortaleció, la ciudadanía decidió en libertad el gobierno y el rumbo que quiere para la nación”, expresó el SNTE.

EX PRESIDENTES, INCLUIDO FOX, LO FELICITAN

El 3 de julio por la noche, Vicente Fox Quesada comparó su victoria electoral en el 2000, con la de López Obrador: “Yo estoy tranquilo sabiendo que todo México ganó la alternancia. Está claro lo que México quería. Ansiaba un cambio. Así como en el año 2000, fue una decisión histórica. 53 por ciento de los mexicanos y las mexicanas pusieron su futuro en las manos Andrés Manuel López Obrador, Presidente electo”.

El ex Presidente recordó que él tenía otras preferencias electorales [José Antonio Meade Kuribreña y Ricardo Anaya Cortés], pero aceptó los resultados. Y López Obrador dejó de ser “Lopitos”, para convertirse en “Andrés”.

“¡Felicidades, Andrés! Deseo que nos demuestres que existe un mejor camino para México; que asegures una transición pacífica y ordenada. Hay buenas personas en el gabinete, qué bueno que estás sumando a todos los talentos, a todos los mexicanos que tienen capacidad de trabajo por México”, dijo.

El martes Fox Quesada afirmó que renunciaría a su pensión, si eso servía a los mexicanos, aunque él viviera de ella.

Carlos Salinas de Gortari, ex Presidente de México, también llamó a apoyar a Andrés Manuel, a través de una misiva desde la noche del 1 de julio.

“Cada uno en su ámbito de responsabilidad habremos de apoyarlo porque si al Presidente López Obrador le va bien a México le irá bien”. “Bienvenida la reconciliación que permite la unidad de la República. Es por México. Siempre primero México”, escribió.

Felipe Calderón Hinojosa, quien compitió contra Andrés Manuel en 2006 y quien acuñó ese año la frase “AMLO es un peligro para México” junto con su asesor estratégico Antonio Solá, le deseó “que le vaya bien”.

“Los ciudadanos han decidido; felicito a López Obrador por haber ganado las elecciones el día de hoy. Como mexicano deseo que le vaya bien, y que gobierne con sensatez y honestidad, atento a lo que hagan sus subordinados. En lo que haga bien tendrá todo mi apoyo”, dijo.