Sudáfrica se mantiene, con mucha diferencia, como el país más golpeado por la COVID-19 en toda África, ya que acumula alrededor del 40 por ciento de los casos del continente.

Nairobi, 8 de julio. (EFE).- El continente africano superó hoy la barrera de los 500 mil casos de COVID-19, con Sudáfrica aunando más del 40 por ciento del total, mientras que la mortalidad se mantiene baja, con unos 12 mil fallecimientos en total.

El coronavirus ha dejado ya 508 mil 918 casos, de las cuales casi la mitad de las personas ya se han recuperado de la enfermedad y 11 mil 997 han fallecido, según los últimos datos recopilados por EFE de los recuentos gubernamentales de cada país y los datos que tabula la universidad John Hopkins.

Sudáfrica es el país con más casos del continente, con 215 mil 855 y 3 mil 502 muertes, seguido de Egipto (77 mil 279 casos y 3 mil 489 muertes); Nigeria (77 mil 279 casos y 669 muertes); Ghana (29 mil 789 casos y 129 muertes), y Argelia (16 mil 879 casos y 968 muertes).

No obstante, menos de 10 países africanos llegan a los cinco dígitos de casos y solo Egipto y Sudáfrica tienen más de mil fallecidos, y las tasas de recuperación son muy altas en la mayoría de naciones.

El ritmo de infecciones, sin embargo, sigue acelerándose en el continente: transcurrieron 98 días para alcanzar los 100 mil casos desde que se detectara el primer contagio el 14 de febrero en Egipto, en comparación con los 9 días que han bastado para pasar de los 300 mil a los 400 mil casos en junio, y los 7 días para saltar de los 400 mil a los 500 mil.

SUDÁFRICA SE IMPONE COMO EPICENTRO DE COVID-19 EN ÁFRICA

Sudáfrica se mantiene, con mucha diferencia, como el país más golpeado por la COVID-19 en toda África, ya que acumula alrededor del 40 por ciento de los casos del continente.

De hecho, la escalada de casos registrada durante el mes de junio ha puesto ya a Sudáfrica como la quinta nación con más casos activos del mundo (algo más de 100 mil) y la cuarta en la lista de países con más nuevos contagios diarios (entre 8 mil y 10 mil por jornada).

En el lado positivo, la letalidad del coronavirus se mantiene baja (1.6 por ciento) y el porcentaje de hospitalizaciones necesarias está por debajo de lo que el propio Ministerio de Salud sudafricano había previsto originalmente, si bien los hospitales comienzan a llenarse.

ÁFRICA DE FRENTE A LA APERTURA FRONTERIZA Y ECONÓNICA

Los países africanos, que optaron en su mayoría por prontas medidas de confinamiento y de cierre de fronteras, están volviendo progresivamente a su ritmo de vida habitual.

Al levantamiento de confinamientos que venían sucediéndose en las últimas semanas, se empieza a aplicar también la apertura de espacios aéreos.

Kenia ha sido de los últimos países en anunciar este pasado lunes que retomará vuelos internacionales el próximo 1 de agosto, sumándose a Senegal o a Ruanda y Uganda.

Esta apertura, a pesar de los avisos de los gobiernos, puede dar cierta sensación de optimismo cuando los casos siguen multiplicándose y las curvas en la mayoría de países están lejos de ser aplanadas.

El Banco Africano de Desarrollo (AfDB) publicó este martes su revisión de las previsiones económicas para 2020 donde augura una caída del 3.4 por ciento de las economías africanas, lo que supone la primera recesión en medio siglo.

Sin embargo, se muestra optimista para 2021, cuando, si se consigue gestionar la pandemia, las economías africanas podrían volver a crecer un 3 por ciento.