Humanizar las cifras y conceder la palabra a quienes padecen cada día los estragos de la diabetes, son labores que El Poder del Consumidor (EPC) decidió acoger y plasmar en “Voces de la diabetes: el drama de una epidemia nacional”.

El documento recoge historias de quienes han sufrido en carne propia las complicaciones de la enfermedad no transmisible que afecta a 12 millones de mexicanos y que es la segunda causa de muerte en el país, entre las que se encuentran amputaciones, pie diabético, infección o insuficiencia renal, ceguera y derrame.

La organización civil concluye que una serie de políticas públicas, de la mano de regulación a las empresas podría salvar vidas y prevenir o retrasar las complicaciones ocasionadas por la diabetes.

A partir de este sábado, SinEmbargo dará espacio a siete voces de la diabetes que expondrán las complicaciones físicas, emocionales, económicas y sociales que el padecimiento acarrea.

Ciudad de México, 8 de septiembre (SinEmbargo).- La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad crónica que cobra la vida de más de 105 mil personas cada año en México. Actualmente, más del 9 por ciento de la población del país la padece, es decir, más de 12 millones de mexicanos son diabéticos.

Debido a la grave situación, en noviembre de 2016, el Gobierno federal anunció una alerta epidemiológica por esa enfermedad, por sobrepeso y obesidad. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y especialistas en salud han denunciado una y otra vez que tras el decreto no hayan sido implementadas medidas integrales para mitigar el problema.

Las bebidas azucaradas han sido señaladas como las principales culpables de la epidemia, pero las empresas más poderosas del rubro cuentan con el apoyo total de las autoridades mexicanas, quienes les abren la puerta para que logren llegar a cada rincón del país: publicidad, alta disponibilidad, etiquetados poco entendibles y hasta participación en el desarrollo de políticas públicas son sólo algunos de los beneficios con que cuentan las gigantes refresqueras.

Las cifras aumentan año con año: cada vez hay más gente con diabetes y más fallecimientos derivados de ella.

La prevalencia en el año 2000 era de 5.7 por ciento, creció a 7 por ciento en 2006, para 2012 se disparó a 9.2 por ciento y en el último registro de 2016 llegó a 9.6 por ciento, de acuerdo con encuestas de salud elaboradas por las autoridades mexicanas.

La enfermedad es hoy la segunda causa de muerte en el país: en el año 1980 hubo 14 mil 626 defunciones; en 1990, 25 mil 782; en 2000, 46 mil 614; en 2010, 82 mil 964; en 2015, 98 mil 521 y para 2016 llegó a 105 mil 574, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Todos esos datos esconden una realidad dolorosa. Los pacientes con diabetes en la República Mexicana están abandonados: los servicios públicos de salud no siempre cubren las complicaciones ni dotan de medicamentos suficientes para cubrir los tratamientos; aunado a ello, los médicos emiten recomendaciones que por la realidad de los pacientes es difícil o imposible seguir.

Humanizar las cifras y conceder la palabra a quienes padecen cada día los estragos de la diabetes, son labores que El Poder del Consumidor (EPC) decidió acoger y plasmar en “Voces de la diabetes: el drama de una epidemia nacional”.

“‘Voces de la diabetes’ trata de dar un espacio para que las personas que están sufriendo esta enfermedad puedan explicar lo que están viviendo: la falta de atención y la falta de prevención. Esto es una manifestación de un drama humano. Se está hablando de 12 millones de personas que padecen diabetes en el país, pero lo que queremos es darle un rostro, una voz a las personas para que narren cómo esto afecta su vida cotidiana, a su familia y a su economía. Además, la situación está colapsando el sistema de salud pública que no tiene capacidad para atender. ‘Voces de la diabetes’ es también un llamado a la prevención, a evitar que se estén sumando más personas a esta enfermedad que deriva en amputaciones, pérdida de la vista y muerte”, dijo Alejandro Calvillo Unna, director de EPC, en entrevista para este diario digital.

La investigación realizada entre septiembre de 2017 y mayo de 2018 reunió los testimonios de 42 mujeres y hombres diagnosticados con diabetes mellitus tipo 2, en edad productiva, de las regiones Sur, Centro y Norte del territorio mexicano. Las personas entrevistadas hablan de por qué desarrollaron la enfermedad y los problemas a los que se enfrentan cada día para llevar a cabo su tratamiento.

Recoge historias de quienes han sufrido en carne propia las complicaciones de la enfermedad no transmisible, entre las que se encuentran amputaciones, pie diabético, infección o insuficiencia renal, ceguera y derrame.

El consumo de refresco es dañino para la salud

Las bebidas azucaradas han sido señaladas como las principales culpables de la epidemia de diabetes y obesidad que enfrenta México. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro.

El promedio de edad de las 42 personas encuestadas fue de 55.1 años, el 35.7 de ellas es hablante de alguna lengua indígena. Los pacientes fueron diagnosticados con diabetes mellitus tipo 2 en un lapso mínimo de tres años y un máximo de 21, en edades entre 32 y 58 años.

Además de los estragos físicos, los afectados narran las crisis emocionales a las que se han enfrentado a raíz de escuchar su diagnóstico, cuentan cómo ha cambiado su vida y hablan del camino lleno de piedras que significa recibir atención en un servicio de salud público que presenta deficiencias que van desde largos tiempos de espera, falta de personal médico, carencia de instrumental médico, medicamentos e incluso en el trato.

Gloria, de 62 años, habitante de una zona rural en el centro del país narra lo que sintió al recibir su diagnóstico: “Yo simplemente lloraba muchísimo, yo lloré mucho hasta cansarme […] sí lloraba desesperadamente porque decía yo ya no sirvo en esta vida, ¿qué voy a hacer?, lloraba […] ya no voy a servir, voy a ser una inútil. Pues yo sentía que ya no me iba a levantar, no me iba a recuperar, esa era mi preocupación […] Yo me sentía ahogarme, créame que si no fuera por mis hijos yo ya me hubiera dejado morir”.

“Hasta ahorita que no tenemos doctor, está enfermo, ya va para dos semanas […] necesitamos que haiga 24 horas de servicio aquí pues, necesitamos que nos atiendan bien […] pues ahí aguantando la enfermedad porque no hay cómo viajar -trasladarse a San Cristóbal- y ahí es donde se empeora la enfermedad […] es que muchos los que aparecen diabéticos aquí algunos ya están muriendo […] muchos ya se han muerto por acá […] veces les da tiempo, veces no les da tiempo -de llegar a San Cristóbal- cuando sube demasiado, es que es de momento a uno le sube rápido –el azúcar- […] veces sale, veces no salen, se mueren”, cuenta Arturo, de 60 años, quien vive en el campo.

A partir de hoy 8 de septiembre y hasta el 20 de octubre, cada domingo, SinEmbargo dará espacio a siete voces de la diabetes y las complicaciones físicas, emocionales, económicas y sociales que el padecimiento acarrea.

RECOMENDACIONES DESDE EPC

En su informe, la organización civil concluye que una serie de políticas públicas, de la mano de regulación de las empresas podría salvar vidas y prevenir o retrasar las complicaciones ocasionadas por la diabetes. Es por ello que recomienda implementar medidas en apego a los objetivos del Plan de Acción Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre las Enfermedades No Transmisibles (ETN) 2013-2020:

-Dar prioridad a las medidas para prevenir el sobrepeso y la obesidad, antes del nacimiento y durante la primera infancia mediante la aplicación de políticas y programas de fomento a la lactancia materna y el consumo de alimentos saludables durante el embarazo y los primeros años de vida.

-Aplicar políticas y programas para desalentar el consumo de productos ultraprocesados, incluyendo los refrescos y otras bebidas azucaradas.

-Combinar políticas fiscales, legislación, cambios en el medio ambiente y la sensibilización con respecto a los riesgos para la salud ya que la evidencia indica que es la mejor vía para fomentar dietas más sanas y la práctica de una actividad física a la escala necesaria.

El Poder del Consumidor recomienda a las autoridades crear entornos sociales y urbanísticos que apoyen la práctica de actividad física. Foto: Gabriela Pérez Montiel, Cuartoscuro.

-Crear entornos sociales y urbanísticos que apoyen la práctica de actividad física cotidiana.

-Establecer mecanismos nacionales, por ejemplo, comisiones multisectoriales de alto nivel para garantizar el compromiso político, la asignación de recursos, el liderazgo efectivo y la promoción de una respuesta integrada a las ENT, con una atención específica a la diabetes.

-Fortalecer la respuesta de los sistemas de salud a las ENT, sobre todo a la diabetes, en particular en el ámbito de la atención primaria.

-Procurar que medicamentos esenciales como la insulina humana estén disponibles en los servicios de salud públicos incluyendo el Seguro Popular.

-Determinar metas e indicadores nacionales de políticas y programas para fomentar la rendición de cuentas.

-Vigilar que estas políticas y programas de prevención y atención de la diabetes se presupuesten, financien y apliquen en su totalidad.

Tanya, de 79 años, habitante de la zona urbana del centro de México, pide “que ya no se venda tanto producto chatarra y todo eso […] yo creo que no aceptarían los dueños de esos productos, que son los que están ocasionando todo este daño […] que el Gobierno nos apoye si se pudiera cancelar empresas que nos dan alimentos no adecuados para nosotros […] ellos también reciben como una comisión por dejar que las empresas hagan lo que quieran y que no les importe a ellos si hay millones de enfermos o no con ese tipo de alimentos que nos están dando”.