El Cártel Jalisco Nueva Generación era apenas un grupo menor, una célula de ajusticiamiento, al finalizar la administración de Felipe Calderón Hinojosa, quien desató la guerra en México. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, sin embargo, se ha transformado en una fuerza que reta al (algunos analistas dicen que colabora con el) Estado Mexicano. El último informe de la DEA indica que no sólo eso: se trata de la fuerza criminal que más crece en México y que se ha diversificado sin control a tales niveles que ha creado una poderosa red de franquicias.

Por José Luis Montenegro

Ciudad de México, 8 de noviembre (RT/SinEmbargo).- Su historia no es diferente a la de cualquier otra organización dedicada al narcotráfico. Les gusta el boato, el poder, las armas y consolidar a través del terror una política criminal que les permita establecer alianzas, corromper autoridades y, sobre todo, ganar enclaves geográficos para controlar la producción, venta y comercialización de estupefacientes.

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no es un caso distinto. Sin embargo, esta organización tiene una ventaja competitiva frente a sus rivales: saben cómo hacer dinero y lo consiguen a través del establecimiento de sucursales de la mafia, las cuales operan como poderosas franquicias delictivas en México y otras regiones del globo.

Desde su fundación, en julio de 2010, el CJNG se ha empeñado en posicionarse como el cártel de la droga dominante en territorio mexicano, y lo ha logrado a través de enfrentamientos violentos con las fuerzas de seguridad del Gobierno de dicho país, así como con sus enemigos, entre los que destacan Los Zetas y el Cártel de Sinaloa, quienes han visto mermado su poderío tras la captura de sus principales líderes.

Actualmente, con el control de 17 de las 32 entidades de la República Mexicana, el CJNG lidera un poderoso imperio criminal que tiene sede en el estado de Jalisco, pero con grandes centros de distribución en ciudades como Juárez y Nuevo Laredo, desde los cuales se envían cantidades al por mayor de marihuana, heroína y cocaína a sitios como Los Ángeles, Nueva York, Seattle y Atlanta, en EU.

Cártel Jalisco Nueva Generación. Foto: Especial vía RT

ALIANZAS ESTRATÉGICAS

En los últimos años, el Cártel Jalisco Nueva Generación estableció grandes operaciones en Tijuana, una de las regiones más disputadas por estas organizaciones para el trasiego internacional de drogas. Esto se debe a la cercanía que tiene dicha ciudad mexicana con el estado americano de California, uno de los mercados más redituables para estas mafias a nivel mundial.

De manera extraoficial, se sabe que la llegada de esta organización al norte de México se debió a una alianza entre miembros del CJNG e integrantes del Cártel de los hermanos Arellano Félix, quienes durante décadas controlaron la venta y comercialización de estupefacientes en esta ciudad, hasta consolidar la ruta de las drogas del Pacífico en 1980, con la ayuda de Amado Carrillo Fuentes, alias “El Señor de los Cielos”.

Algunos reportes de la Agencia Antidrogas de EU (DEA, por sus siglas en inglés) aseguran que el CJNG distribuye metanfetamina y cocaína a lo largo de un corredor de más de 10 mil kilómetros situado en el océano Pacífico, en una zona no especificada que se extiende por EU hasta llegar a Canadá. Asimismo, la DEA aseguró que esta organización opera en Asia y Oceanía desde el año 2014.

El informe más reciente de este organismo estadounidense también detalló que los cárteles de la droga colombianos, tales como el Clan del Golfo y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), “enrutan los cargamentos de cocaína y heroína a través del Caribe, donde las bandas locales los reciben y los transportan a México, para su comercialización en EU”.

MÉXICO Y COLOMBIA: UNA ESTRECHA RELACIÓN

En entrevista con RT, Juan Carlos Silva, comisario de la División Antidrogas de la Policía Federal de México, aseguró que la expansión de organizaciones delictivas como el CJNG “obedece al debilitamiento de sus rivales, de la captura de sus líderes, así como de la desarticulación de sus estructuras de poder”.

Silva detalló a RT que la organización criminal de Jalisco cuenta con un “presunto adiestramiento militar por parte de las FARC, debido al tipo de artefactos que utilizan durante los enfrentamientos con elementos del Ejército mexicano, sin dejar de mencionar la capacidad armamentística con la que operan”.

Prueba de ello son los explosivos caseros conocidos como “papa”, los cuales están fabricados con clorato de potasio, azufre, así como piedras, clavos y tuercas. Esta arma mortal es envuelta en papel aluminio y enrollada con cinta canela, y es utilizada por el CJNG como una bomba para dañar a sus enemigos, al igual que como una táctica de guerra para infundir miedo a los ciudadanos mexicanos.

NEGOCIO PUJANTE

De acuerdo con el “Informe Mundial sobre las Drogas 2017” publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las principales rutas internacionales de trasiego de heroína y cocaína inician en países productores como Colombia, viajan hacia regiones centroamericanas como Guatemala y recorren México hasta llegar a territorio estadounidense.

Asimismo, el informe detalló que “el cultivo del arbusto de coca aumentó 30 por ciento durante el periodo comprendido entre 2013 y 2015, principalmente de resultas del aumento registrado en Colombia”, el cual tiene como rutas y aliados estratégicos los países antes mencionados.

Contrario a lo que algunos especialistas pensarían, el mercado de las drogas está floreciendo. Según el mismo estudio de la ONU, “en 2015 el volumen de fabricación mundial de clorhidrato de cocaína puro ascendió a 1 mil 125 toneladas, lo que entraña un aumento global del 25 por ciento con respecto a 2013”.

PRESENCIA NACIONAL

De acuerdo con autoridades federales consultadas, la influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación en el año 2015 era exclusiva de la zona occidente de la República mexicana, en específico en los estados de Michoacán, Colima, Nayarit, Aguascalientes, Guanajuato y Jalisco.

Casi dos años después, el CJNG se apoderó de entidades como Baja California, Tamaulipas, Baja California Sur, San Luis Potosí, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo y la Ciudad de México.

Incluso, en los últimos meses de este 2017, la poderosa organización delictiva cobró mayor relevancia en Veracruz, Zacatecas, Puebla y Nuevo León, estados que, anteriormente, eran controlados por Los Zetas, el Cártel del Golfo y el Cártel de Sinaloa.

EL NUEVO “CHAPO” GÚZMAN

Actualmente, el líder de esta agrupación jalisciense es Nemesio Oseguera Cervantes, también conocido como “El Mencho”, un sanguinario lugarteniente de 51 años de edad que gusta de apostar dinero y decenas de kilogramos de cocaína pura en peleas de gallos, en su natal Jalisco.

De acuerdo con la DEA, “El Mencho” es uno de los fugitivos más buscados de EU y México, al igual que Ismael Zambada García, alias ‘El Mayo’, y Rafael Caro Quintero, quienes hoy día ostentan el liderazgo del Cártel de Sinaloa, tras la aprehensión y posterior extradición a territorio americano de su colega Joaquín Guzmán Loera.

Debido a su capacidad operativa, Oseguera Cervantes es considerado por autoridades mexicanas como el nuevo “El Chapo” Guzmán. Al igual que el otrora narcotraficante sinaloense, “El Mencho” acapara gran parte de los esfuerzos de seguridad internacionales, gracias a su habilidad criminal para distribuir exorbitantes cantidades de droga que se producen en México y se comercializan en cualquier parte del mundo.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE RT. Ver ORIGINAL aquí. Prohibida su reproducción.