Los cuatro candidatos a la Presidencia de México fueron invitados a la 101 Asamblea de Socios de la American Chamber en la Ciudad de México, asociación que tiene como objetivo  promover el libre comercio y la inversión entre México y Estados Unidos, y es una de las más influyentes del país en materia empresarial.

La independiente Margarita Zavala fue la primera en presentarse ante el pleno de los socios de la Amcham y prometió acabar con la corrupción. Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición “Juntos por México”, dijo que está a favor de un TLCAN donde se homologuen los salarios y se respete a los migrantes.

Por su parte, el candidato frentista Ricardo Anaya Cortés defendió las reformas de energía y de educación, emprendidas en el Gobierno de Enrique Peña Nieto porque, argumentó, su principal objetivo fue generar competitividad.

Ciudad de México, 9 de abril (SinEmbargo).- Es absurdo que un monopolio, como Petróleos Mexicanos (Pemex), permaneciera intocable, defendió Ricardo Anaya Cortés a la Reforma Energética, ante los empresarios que conforman la Cámara Americana de Comercio (Amcham).

El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Por México al Frente”, dijo ante empresarios de México-Estados Unidos que, sin embargo, le falta un componente paralelo que es el Sistema Nacional Anticorrupción.

“Tenemos que, a marchas forzadas, avanzar en ese Sistema para transparentar los contratos. Pero eso sí, es una mentira que se esté entregando la riqueza del país a los extranjeros.”

Durante la 101 Asamblea General de Socios de la American Chamber en la Ciudad de México, sobre la corrupción, Anaya dijo que está convencido de que el principal problema del país es la corrupción, y también rechazó que ese sea un problema cultural, como ha dicho el Presidente Enrique Peña Nieto.

Eso, añadió, significaría que todos los mexicanos somos corruptos, y no es verdad.

El candidato ofreció ejemplos de países que han reducido su corrupción, y dijo que se requiere voluntad política y un diseño estructural adecuada.

“Para terminar con la corrupción se necesitan de dos cosas: voluntad política, fundamental. Pero la segunda,  un diseño institucional adecuado.”

En referencia a Andrés Manuel López Obrador, pero sin mencionar su nombre, dijo que tampoco gobernar con el ejemplo da resultado para acabar con la corrupción.

“Él [Andrés MAnuel] fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y su primer círculo fue denunciado por corrupción […]. Hay un candidato dice que él va a gobernar con el ejemplo y que basta con que llegue alguien con el ejemplo para que un poco por ósmosis su honestidad se le contagie a los gobernadores y a los presidentes municipales. Eso no es cierto, en ninguna parte del mundo ha funcionado”.

“Cuando el mensaje es de impunidad, la prima hermana, que es la corrupción, no cede”, explicó. Por eso es urgente una Fiscalía fuerte.

Otra vez, atacó al tabasqueño por el tema de la amnistía, y expuso que es una idea “peligrosísima”, como se ha mostrado ya en otros países.

Citó cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SSNSP), donde se muestra que 2017 ha sido el año más violento de México. Pero, alertó, podemos estar peor.

Y citó los resultados de Medellín, Colombia, donde se trató de negociar con los criminales y el resultado fue aún peor.

Por ello, dijo a los empresarios, plantea el regreso de la Secretaría de Seguridad Pública y fortalecer la Policía Federal.

INVERSIÓN PARA ATACAR DESEMPLEO

Sobre el desempleo que enfrenta la Nación comandada por el Partido de la Revolución Institucional (PRI), el frentista aseguró que la forma más viable para fomentar el empleo en el país es la inversión.

Recordó que en 2017, buscaron empleo en México un millón 200 personas, sin embargo, sólo 742 mil personas lograron conseguirlo. Y la causa principal es, explicó, que no hay no hay capital suficiente, ni fábricas, ni talleres.

Y aunque los ingresos tributarios aumentaron, lamentó que también lo hizo el gasto corriente y se descuidó la inversión en infraestructura.

Para salir de ese problema, recomendó que es necesario aumentar la inversión, fundamentalmente en el tema infraestructural, porque “va a ser el tractor que aumente la inversión privada”.

Además, no dar por sentada la responsabilidad fiscal; el respeto irrestricto al banco de México; y brindar seguridad al país y al Estado de Derecho, para que con ello se puedan cumplir los contratos preestablecidos.

También es importante, rescató Anaya, tener un marco fiscal; que el Gobierno se haga cargo de la desigualdad; pasar de una educación productividad de la manufactura a la de “mentefactura”; y la creación de un Ombudsman para combatir los obstáculos a la inversión

Ricardo Anaya durante la 101 Asamblea General de Socios de la American Chamber en la Ciudad de México Foto: Ricardo Anaya

Al respecto de la reformas educativas y energéticas señaló que entre ambas existe un común denominador que es la competitividad, a pesar, añadió, que parecen distantes entre sí.

“Las reformas tienen un común denominador que es la competencia. Yo creo en la competencia. Tanto en la reforma energética como la educativa.”.

Esta mañana, Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición “Juntos por México”, aseguró ante el mismo grupo de empresarios de México-Estados Unidos que está a favor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que de llegar a la Presidencia buscará que en el acuerdo se homologuen los salarios y se respete a los migrantes.

“No se puede estar pagando a los trabajadores de las maquilas 800 pesos a la semana. No es posible que un trabajador en México gane 10 veces menos que lo que gana un trabajador en Estados Unidos y Canadá. Tengo información que Donald Trump está luchando por mejorar los salarios, en eso coincidimos”, dijo.

Por su parte, la candidata independiente Margarita Zavala Gómez del Campo, prometió ante los empresarios de México y Estados Unidos que de llegar a la Presidencia acabaría con la corrupción y llamó a no tener miedo a “ya saben quién” y a evitar los votos de pánico.

“Les pido que pongan en el centro a México, no sus miedos; no su miedo a ya saben quién. No al miedo. No a los votos de pánico, eso sería la congruencia con lo que creemos.