Según la Oficina de Ingeniería Espacial Tripulada de China, partes del cohete reingresaron en la atmósfera a las 02:24 GMT sobre el océano Índico.

Ciudad de México, 9 de mayo (RT/AP).- El administrador de la NASA, Bill Nelson, criticó a China por no cumplir con los “estándares responsables” con respecto a sus desechos espaciales poco después de que los restos del cohete Larga Marcha-5B Y2 se desintegraran sobre el océano Índico, cerca de las Maldivas.

“Las naciones que viajan al espacio deben minimizar los riesgos que las reentradas de objetos espaciales suponen para las personas y las propiedades en la Tierra y maximizar la transparencia con respecto a esas operaciones. Está claro que China no está cumpliendo con los estándares responsables con respecto a sus desechos espaciales”, comunicó Nelson.

“Es fundamental que China y todas las naciones y entidades comerciales que viajan al espacio actúen de manera responsable y transparente en el espacio para garantizar la seguridad, la estabilidad y la sostenibilidad a largo plazo de las actividades en el espacio exterior”, agregó.

Un componente del cohete de la agencia espacial china regresó el domingo a la atmósfera terrestre sobre las Maldivas, en el Océano Índico. La mayoría ardió en la reentrada, según la agencia espacial.

“Estadísticamente, una reentrada en el océano siempre fue lo más probable. Parece que China ganó su apuesta… Pero aun así fue imprudente”, escribió en Twitter el astrofísico de Harvard Jonathan McDowell, que rastreó el trozo de cohete.

Usuarios de medios sociales reportaron avistamientos del cohete desde Jordania, Omán u Arabia Saudí. Decenas de personas compartieron imágenes de los restos cayendo mientras amanecía en Oriente Medio.

Por lo general, las fases de cohete que se desprenden en el proceso de lanzamiento vuelven a la atmósfera poco después, normalmente sobre el agua, y no llegan a entrar en órbita.

La agencia oficial china de noticias Xinhua aclaró el domingo un despacho anterior y dijo que la reentrada había ocurrido a las 10:24 de la mañana, hora de Beijing. “La gran mayoría de los elementos ardieron hasta volverse irreconocibles durante el progreso de reentrada”, dijo la agenda.

El propulsor de unos 30 metros (100 pies) fue uno de los restos de basura espacial más grandes en caer a la Tierra. El programa espacial chino, muy vinculado al Ejército, no ha aclarado por qué envió al espacio el componente principal del cohete en lugar de permitir que cayera de nuevo a Tierra poco después de separarse de su cargamento, como suele hacerse en operaciones de esa clase.

El cohete Long March 5B puso en órbita el 29 de abril el módulo principal de la Tianhe, o Armonía Celestial, la primera estación espacial permanente de China. Beijing tiene previsto hacer 10 lanzamientos más para poner en órbita nuevos componentes de su estación espacial.