Ecatepec, Nezahualcóyotl, Coacalco, La Paz, Valle de Chalco Solidaridad, Chalco, Ixtapaluca y Tlatlaya son los municipios más inseguros en el Estado de México y están entre los primeros veinte en el país. El drama cotidiano, a veces convertido en tragedia, de los asaltos en el transporte público sirvió de materia prima de los primeros spots de la contienda, lanzados por el PAN y el PRI. Ahí los delitos de alto impacto como el secuestro, la extorsión, el homicidio y el feminicidio se han reproducido sin que las mediciones muestren un mínimo descenso. Cinco de estos ayuntamientos están gobernados por el PRI y tres por el PRD.

El domingo pasado los del territorio más inseguro de la entidad mexiquense parecen haber elegido otro destino político. Según el PREP, En los ocho en conjunto, el PRI tuvo una caída de 64 por ciento con respecto a 2011. En ese escenario Morena ganó.  El PRD triunfó en dos de los que gobierna y el PAN ni siquiera contó. En el emblemático Tlatlaya el albiazul tuvo su preferencia más baja: 15 votos.

TERCERA ENTREGA DE UNA SERIE.  

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Por Daniela Barragán y Linaloe R. Flores

Ciudad de México, 9 de junio (SinEmbargo).- En la última década han sido los ocho malditos. No hay lista negra en la que no aparezcan y el Departamento de Estados Unidos los mantiene con alerta para que sus ciudadanos por ninguna razón los visiten. Es que ahí los delitos de alto impacto como el secuestro, la extorsión, el homicidio y el feminicidio se han reproducido sin control.

Son Ecatepec, Nezahualcóyotl, Coacalco, La Paz, Valle de Chalco Solidaridad, Chalco, Ixtapaluca y Tlatlaya. Sus nombres, casi todos aztecas, están siempre entre los 20 municipios más inseguros no sólo del Estado de México; sino de la República Mexicana.

Enclavados en la Zona Metropolitana del Valle de México (con excepción de Tlatlaya), con la capital del país comparten una línea tan fina que a veces es invisible. En algunos momentos de su Historia reciente ni siquiera han sido analizados por los observatorios. La delincuencia se padece cada día, se cuenta en las planas de los diarios o las redes sociales, pero es una realidad que surge por fragmentos. Los números no arrojan un mapa completo. De algunos años ni siquiera hay registros.

Las encuestas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señalan que más del 90 por ciento de los mexiquenses camina inseguro por las calles aledañas a sus casas, cuando va al trabajo o cuando va a retirar dinero a cajeros automáticos. Y en estos ocho municipios (con excepción de Tlatlaya) seis de cada diez personas son víctimas de la delincuencia, de acuerdo con datos del C5, un aparato de monitoreo instalado en 2015 que ha elaborado mapas de la delincuencia.

Un estudio del Congreso del estado indica que el 12 por ciento de los delitos de todo el país se concentra ahí, en los ocho malditos.

Según José Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano para Seguridad Pública y la Justicia Penal, la impunidad ha dominado frente a la incidencia de delitos. El Índice Global de Impunidad 2016 de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), indica un grado de delitos no castigados en el Estado de México de 76.48 por ciento, cuando la media nacional se ubica en 67.42 por ciento.

La inseguridad en estos ocho municipios fue materia prima de las campañas electorales. El primer spot del Partido Acción Nacional reprodujo el guión de un asalto en un microbús. En 30 segundos, Acción Nacional puso a un actor cuyas líneas amagaban: “Ni se quejen ¡eh!… que seguro votaron por el PRI. ¿Qué han recibido ustedes? ¿Despensa? A ustedes no les va a tocar ni relojes ni casas ni coches. Ellos son los privilegiados, los que gobiernan. A ustedes sólo los usan en las elecciones. Aquí asaltamos parejo… no importa el partido”.

Por la alusión, el PRI interpuso un cúmulo de quejas. En última instancia,  la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le dio la razón al tricolor y ordenó retirar el anuncio. En un comunicado, el órgano colegiado informó sus razones: “(Los magistrados) estimaron que ‘la propaganda denunciada no se ubica en el rango de genérica, toda vez que la línea discursiva (del promocional) está encaminada a exteriorizar un posicionamiento favorable al PAN’, además de hacer ‘un llamado al voto contrario al Partido Revolucionario Institucional’”.

Pero el PRI hizo lo propio. Con los días, Alfredo del Mazo Maza apareció en un video en el que también aludía a la inseguridad: “La delincuencia en el transporte público es el principal problema en el Estado de México. Me lo dice la gente. Cuando sea gobernador, este será el último transporte al que se suban los delincuentes”.

Ningún candidato pasó de largo por la incidencia delincuencial. Unos más, otros menos, todos la reconocieron. En un sondeo realizado por académicos y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los candidatos a la gubernatura del Estado de México respondieron que el principal problema de la entidad era la inseguridad. Lo contestaron así Josefina Vázquez Mota, del PAN; Juan Zepeda del PRD; y Óscar González del PT y la independiente Teresa Castell. Alfredo del Mazo, del PRI dijo que era la pobreza. Delfina Gómez de Morena señaló que la corrupción.

Una de las preguntas fue si admitían que cárteles del crimen organizado operaban ahí. Cinco suspirantes respondieron que sí. Sólo Del Mazo lo negó.

 

LA REALIDAD

Montones de bolsitas de plástico, zapatos tirados, lodo y charcos llenan los caminos de estos municipios. En Valle de Chalco Solidaridad se inauguró el Programa Nacional de Solidaridad y se inició la historia oficial del combate a la pobreza a instancias del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Pero ahora todo es oscuridad. No hay energía eléctrica que alumbre el anuncio con la antigua leyenda que tiene su nombre: “Bienvenidos a la colonia Carlos Salinas de Gortari”. Las letras se deshacen, herrumbrosas, carcomidas por la humedad, en constatación de que el tiempo no pasa en vano. El letrero está inclinado, débil, a punto de caer y dar contra la carretera.

Si el ex mandatario soñó transformar este valle hace dos décadas, su intención se deformó en pesadilla: el 60 por ciento de los 600 habitantes de aquí, vive en extrema pobreza y entre las sombras de la violencia. No se trata de los habitantes originales, con los que se iniciaron los primeros comités de trabajo para generar progreso; sino de inmigrantes de Chiapas, Guerrero o Oaxaca.

Un informe de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP) arrojó que en 2011 que Valle de Chalco Solidaridad era hace tres años, una de las plazas más atractivas para el narcomenudeo. Los Caballeros Templarios y Los Zetas se la disputaban. Hoy, informes de la misma instancia indican que el territorio está dominado por integrantes del primer grupo.

Más allá está Ciudad Nezahualcóyotl donde ocho de cada 10 mujeres son víctimas de violencia en sus hogares, según datos de la alcaldía. Luego Coacalco, La Paz, Chalco e Ixtapaluca. Todos estos municipios aparecen en la lista del Secretariado Nacional de Seguridad Pública en el rubro de secuestro. Chalco obtuvo uno de los primeros lugares con 2.5 plagios por cada 100 mil habitantes. La Paz y Ecatepec se colocaron por debajo, con 1.9 y 1.2.

Tlatlaya está aparte, más lejos, en la tierra caliente. El 30 de junio se cumplirán tres años de la tragedia en la que 22 civiles murieron y un militar resultó herido. Ha sido la peor masacre con la participación de soldados durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto. Esta historia hizo que Tlatlaya ante los ojos del mundo se volviera peligroso. Sólo por eso aparece con la alerta del Departamento de Estado de Estados Unidos para no ser visitado.

EL CAMBIO

El domingo pasado los habitantes de esos ocho municipios modificaron su rostro político. Se trata de un padrón en conjunto de tres millones 263 mil 864 electores.

Predomina el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con cinco de las ocho alcaldías, en tanto que las otras tres son del de la Revolución Democrática. Según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) el tricolor se convirtió en tercera fuerza política con 270 mil 571 votos superado por el PRD que tuvo 347 mil 516. En los ocho ganó Morena con 376 mil 103 sufragios.

El PRI se cayó en “el terreno maldito”. El registro del cómputo distrital de 2011 –en donde no aparece Tlatlaya ni Valle de Chalco Solidaridad- indica que reunió en esos ocho municipios 763 mil 797 votos. Es decir, el domingo pasado 493 mil 226. Una caída de 64 por ciento.

El tricolor sólo ganó en uno de los cinco donde gobierna, La Paz. En los otro cuatro en donde el ex Alcalde de Huixquilucan fue postulado por el PRI, ganó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). El PRD triunfó en dos de los tres que gobernaba.

En Ecatepec, el municipio más inseguro del país y que fue gobernado en dos ocasiones por el actual mandatario estatal Eruviel Ávila Villegas, Morena obtuvo un total de 197 mil 761 votos y el PRI, 137 mil 506 votos.

Otro caso es Coacalco, también ubicado al norte del Estado y vecino de Ecatepec, aunque poco comparado en magnitud. Ahí Morena obtuvo 721 votos, PRI 474 y PRD, 329.

Chalco de Díaz Covarrubias también decidió virar hacia el partido encabezado por Andrés Manuel López Obrador, pero fueron apenas 162 votos de diferencia; Morena obtuvo 4 mil 834 y el PRI, 4 mil 672 votos.

Tlatlaya es no de los casos que empañaron a la administración federal, incluso a nivel internacional. Foto: AP

En Ixtapaluca la diferencia fue más marcada: Morena superó por 9 mil 141 sufragios al PRI.

El PRD es que el que se mantiene como el dueño de Nezahualcóyotl con una victoria indiscutible y sus victorias son también la garantía de que ahí, el PRI pasa a ser tercera fuerza. Obtuvo 195 mil 131 votos, que son 100 mil 511 más de los que obtuvo Morena en segundo lugar.

El PRI ahí apenas alcanzó 68 mil 761 votos y el PAN 12 mil 576.

El PRD también ganó en Tlatlaya con 781 votos, frente a 535 de Morena, 191 del PRI y 15 del PAN.

El municipio de Valle de Chalco Solidaridad, también gobernado por el PRD, le dio una victoria de sólo 914 votos a Morena, que obtuvo un total de 35 mil 758 frente a 34 mil 844 del PRD, 25 mil 196 del PRI y 5 mil 137 del PAN.

De la selección de estos ocho, sólo La Paz se mantuvo con el partido que actualmente lo gobierna a nivel municipal, estatal y federal.

Mil 157 habitantes votaron por el PRI, 807 por Morena, 521 por el PRD y 120 por el PAN.

PERDER

En este corredor de inseguridad, el PAN ni siquiera contó en las pasadas elecciones. Y se debilitó por completo: 71 mil 004 votos de un padrón de tres millones 263 mil 864.

En Tlatlaya, cuyo nombre le dio la vuelta al mundo por la ejecución extrajudicial atribuida al Ejército, Josefina Vázquez Mota obtuvo la mínima de los municipios más violentos: 15 votos. En Nezahualcóyotl, municipio conurbado, la máxima: 12 mil 576.

La candidata panista Josefina Vázquez Mota aceptó su derrota en el Estado de México durante una conferencia de prensa que ofreció acompañada del presidente de su partido, Ricardo Anaya.

“La tendencias no me favorecen”, sentenció la militante del PAN, quién utilizó las mismas palabras que dijo en 2012 cuando contendió por la Presidencia de México.

Agregó que su partido debe reestructurar “todo lo que sea necesario” para que los ciudadanos puedan ver en ellos una fuerza de cambio.

Pero donde la inseguridad es más marcada, el PAN dramatizó la derrota. Quedó en cuarto lugar, muy lejos del partido ubicado en el primer sitio. El spot en el que acusaba al PRI de la inseguridad continúa en la red social YouTube como reminicencia de la campaña.