Desde el 17 de junio, Moody’s ya había planteado que el impredecible proceso de creación de políticas en México ha minado la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas a mediano plazo, pero en un nuevo informe la calificadora destacó que para el próximo año el crecimiento de México sólo llegará al 1.5 por ciento.

Ciudad de México, 9 de julio (SinEmbargo).- La calificadora Moody’s Investors Service anunció la reducción su expectativa para el crecimiento de la economía mexicana un 0.3 por ciento para este año y de 0.5 por ciento para 2020, luego de que hace un mes planteara un cambio en la perspectiva de la calificación de la deuda soberana de México de “estable” a “negativa”, con calificación en “A3”.

De acuerdo con una nota dada a conocer por la agencia, Moody’s estableció que para 2020 la economía mexicana crecerá sólo al 1.5 por ciento, poco abajo del 2 por ciento que planteó hasta ahora. Para el caso del presente año, la perspectiva se mantuvo en el ya reducido 1.2 por ciento, del 1.5 anterior.

Las autoridades mexicanas, la Secretaría de Hacienda y demás dependencias han calculado que el rango de crecimiento de México para el final del 2019 será de entre 1.1 y 2.1 por ciento y de 1.4 y 2.4 para el que sigue.

Desde el 17 de junio, Moody’s ya había planteado que el impredecible proceso de creación de políticas en México ha minado la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas a mediano plazo.

“Como resultado, los ingresos públicos pueden ser más bajos que lo que anticipa el Gobierno, lo que requeriría recortes de gasto para mantener la disciplina fiscal como ha prometido el Presidente Andrés Manuel López Obrador“, dijo Alejandro Olivo, gerente asociado de Moody’s en un boletín.

La firma calificadora pronosticó que la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) requerirá apoyo financiero adicional del Gobierno mexicano para financiar sus planeadas inversiones.

“Pemex necesitará aún más respaldo gubernamental si ha de lograr sus ambiciosas metas de producción, y pudiera también requerir ayuda para sus grandes vencimientos de deuda”, apuntó.

Moody’s redujo su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana de 1.5 a 1.2 por ciento debido a que las políticas del nuevo Gobierno son cada vez menos predecibles.

De acuerdo con la firma, “esta incertidumbre se ha sumado a las preocupaciones del mercado sobre la predictibilidad en las políticas y minado la confianza de los inversionistas en Pemex”.

BAJAN CALIFICACIÓN

La agencia Moody’s bajó, a inicios de junio, la perspectiva de la calificación de la deuda soberana de México de “estable” a “negativa”, pero dejó la calificación en “A3”.

Fitch Ratings también revisó a la baja la calificación crediticia de México a “BBB” desde “BBB+” y revisó su perspectiva de “negativa” a “estable”, informó la agencia en un comunicado.

Las perspectivas de las agencias calificadoras surgen en medio de las negociaciones entre México y Estados Unidos para llegar a un acuerdo sobre los aranceles a productos mexicanos, una medida que anunció el Presidente estadounidense Donald Trump y que entraría en vigor el 10 de junio.

La decisión de Moody’s de cambiar la perspectiva a negativa de las calificaciones A3 de México fue motivada por “el debilitamiento del marco de política en dos aspectos clave, con potenciales implicaciones negativas para el crecimiento y la deuda”.