Carlos Urzúa estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda 7 meses con 9 días. Su paso al frente por la dependencia dejó algunos indicadores favorables para la economía mexicana como un tipo de cambio estable, la inflación en la meta del Banxico y una balanza comercial con superávit, sin embargo, algunas decisiones provocaron la desconfianza de empresarios y la inversión disminuyó.

Ciudad de México, 9 de julio (SinEmbargo).– Carlos Urzúa Macías, quien renunció este martes a la titularidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por las “discrepancias económicas” con el Presidente Andrés Manuel López Obrador y por la “imposición de funcionarios sin conocimiento”, dejó algunos indicadores económicos estables como el tipo de cambio, el IPC, la inflación y la balanza comercial, pero los recortes en algunas sectores y la baja inversión provocaron que la economía entrara en una desaceleración.

Los indicadores más favorables para la economía mexicana se dan en el tipo de cambio y el IPC (S&P BMV IPC), índice de referencia de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

En el caso del peso, de diciembre de 2018 a junio de 2019 se ha apreciado 5.70 por ciento, pasando de los 20.37 a 19.20 pesos por dólar, según estadísticas del Banco Base.

La tendencia positiva del peso, sin embargo, se revertió este martes con la renuncia de Urzúa: cayó 1.34 por ciento.

Respecto al IPC de la BMV, ha ganado 3.42 por ciento de diciembre de 2018, cuando López Obrador tomó posesión como Presidente, a junio de este año, pasando de 41 mil 732.78 a 43 mil 161.17 puntos.

Sin embargo, esta ganancia se debe en su totalidad al avance que el mercado accionario mexicano tuvo en el primer trimestre del año, ya que en los tres meses comprendidos entre abril y junio, el IPC tuvo un balance negativo con una pérdida de 0.16 por ciento.

Otro indicador positivo que dejó Urzúa al frente de Hacienda fue la inflación, la cual regresó a la meta del Banco de México (Banxico), que es de 3 por ciento con un margen de 1 por ciento al alza o a la baja.

En estos primeros siete meses del sexenio, la inflación ha fluctuado entre 3.89 y 5 por ciento. En junio se ubicó en 3.95 por ciento, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Respecto a la Confianza del Consumidor, de diciembre de 2018 hasta el mes de junio, ha tenido un mínimo de 45.1 puntos y un máximo de 48.8 puntos (febrero), un nivel que no se había alcanzado desde el 2001, año en que se comenzó a realizar dicha medición.

 

LOS MALOS DATOS

Una de las preocupaciones que han manifestado los analistas económicos es la baja inversión registrada en los primeros siete meses del nuevo Gobierno. Consideran que el Presidente Andrés Manuel López Obrador debe soltar el gasto, dejar de improvisar acciones y plasmar sus objetivos para México en el Plan Nacional de Desarrollo.

En el Presupuesto de Egresos para 2019 se anuncian proyectos prioritarios en infraestructura para reactivar la economía: el Tren Maya (6 mil millones de pesos), el Corredor Transístmico (900 mdp), Caminos Rurales (2 mil 500 mdp), y Modernización y Rehabilitación de la Infraestructura Aeroportuaria y de Conectividad (18 mil mdp) que suman 27 mil 400 millones de pesos.

En lo que va del año la inversión fija bruta tendió a la baja, lo cual está repercutiendo en otras variables relevantes como la generación de empleos.

Carlos Urzúa estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda 7 meses con 9 días. Tras su renuncia, el Presidente Andrés Manuel López Obrador nombró a Arturo Herrera Gutiérrez, quien hasta este día fungía como Subsecretario de la dependencia.