La licitación encomendó los estudios cartografía, topografía, estructura y obras inducidas de toda la ruta del proyecto, según informó Alejandro Varela, director jurídico del Fonatur.

La propuesta más baja la hizo el consorcio en el que participa Key Capital con un monto (considerando IVA) de 346,825,679.01 pesos y la más alta estuvo a cargo de Triada Consultores 484,879,248.02 pesos.

Ciudad de México, 9 de agosto (SinEmbargo).- En el fallo de licitación para la realización de la ingeniería básica para la construcción del Tren Maya resultó ganador el consorcio conformado por Key Capital; Senermex Ingeniería y Sistemas; Daniferro Tools y Geotecnia y Supervisión Técnica.

En conferencia el director general de el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, destacó que se prevé que se firme el contrato e inicien los trabajos de construcción en los próximos 15 días.

El grupo seleccionado es el que realizó la oferta más baja de los 8 consorcios participantes.

Esta licitación se encargó de encomendar los estudios cartografía, topografía, estructura y obras inducidas de toda la ruta del proyecto, según informó Alejandro Varela Arellano, director jurídico del Fonatur.

Además se explicó que estos trabajos de ingeniería básica tardarán alrededor de 8 meses, con entregas parciales para su evaluación.

En el concurso para el desarrollo de la obra participaron 8 consorcios, que presentaron sus proyectos el 29 de julio al Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los consorcios y los montos ofertados con IVA incluido (por orden de aparición en la licitación) fueron:

– Ingeniería y Gestión Hídrica en convenio con Orva Ingeniería; Currie & Brown México; TPF Getings Eurostudios México; Proyecto Civil Integral, e Ingenieros Estructurales IDEAM: 428,148,916.96 pesos.

– Key Capital en consorcio con Senermex Ingeniería y Sistemas; Daniferro Tools y Geotecnia y Supervisión Técnica: 346,825,679.01 pesos.

– Triada Consultores en conjunto con IDOM Ingeniería; Dirac; Egismex; Triada Geotecnia, e Ingeniería de Proyectos de Infraestructura Mexicanas: 484,879,248.02 pesos.

– Ayesa México con Transconsult: 440,334,233.68 pesos.

– Urs Corporation México con Felipe Ochoa y Asociados; FOA Ingeniería y Servicios, y SACMAG de México: 471,441,400.02 pesos.

– ALB Energía con Instituto Politécnico Nacional y Cero Más Tres Ceros: 425,652,675.77 pesos.

– Constructora Moyeda con Track Speq e Inversiones Ferroviarias de México: 437,595,311.71 pesos.

– Argeomática con Desarrollo de Infraestructura Integral, Ingeniería, Servicios y Sistemas Aplicados, y Comect: 444,994,922.19 pesos.

La propuesta más baja la hizo el consorcio en el que participa Key Capital con un monto (considerando IVA) de 346,825,679.01 pesos y la más alta estuvo a cargo de Triada Consultores 484,879,248.02 pesos.

El Tren Maya es una ambiciosa infraestructura con la que el Presidente Andrés Manuel López Obrador propone impulsar el desarrollo del empobrecido sureste del país.

El proyecto contempla el tendido de más de mil 500 kilómetros de vías a través de los estados de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, con una inversión prevista de unos 7 mil 389 millones de dólares, que incluirá fondos públicos y privados.

“El Tren Maya es un corredor cultural, un proyecto estratégico de este Gobierno, que tiene como objetivo dar un espacio de dignidad, de reconocimiento y de fortaleza a una de las culturas más importantes que nos preceden y que están vivas”, declaró en su momento la Secretaria de Cultura, Alejandra Frausto.

Sin embargo, desde diferentes sectores -como organizaciones ecologistas- han alertado sobre los posibles efectos negativas que tendrá esta iniciativa en distintos ámbitos, como los ecosistemas o las riquezas arqueológicas de la región.

CAMBIO DE PLANES

El 17 de mayo el Gobierno federal anunció que se modificó un tramo del plan de construcción del Tren Maya en el estado de Quintana Roo con lo que pretendió un ahorro de más de 5 mil millones de pesos, gracias a que no se utilizará la carretera Kantunil-Cancún, propiedad de la constructora ICA.

De acuerdo con información de medios nacionales, Alejandro Varela Arellano, director jurídico del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, presentó “de manera oficial el cambio de trazo“, además destacó que dicha modificación “no tiene nada que ver la negociación (con ICA), sino con temas técnicos, económicos y de desarrollo social. No por conflictos en la negociación con la empresa”.

Con dicha modificación, el tramo original del proyecto, Valladolid- Cancún, será sustituido por uno nuevo: Valladolid-Coba-Tulum. Esta modificación supondría un ahorro de más de 5 mil millones de pesos.

El funcionario participo este lunes en la Conferencia Bilateral de Infraestructura México-EU, ahí insistió que “el Gobierno utilizará los derechos de vía ya existentes para la ruta del #TrenMaya sin afectar el medio ambiente de la región sur-sureste del país”.

CONFLICTOS

El Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos de México tiene inscritos mil 709 vestigios arqueológicos en el trayecto planeado del Tren Maya, cifra que seguramente crecerá con los estudios que se realicen en la ruta, de acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los vestigios registrados hasta el momento se distribuyen en los estados de Yucatán (649), Campeche (481), Tabasco (295), Quintana Roo (142) y Chiapas (142).

“Hay desde pequeños caseríos mayas hasta estructuras más relevantes, cenotes, campos de desechos de cerámica”, dijo a Efe Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Arqueología del INAH.

Entre los lugares arqueológicos potencialmente afectados se distinguen, por un lado, aquellos que están abiertos a la visita pública y, por otro, los que no reciben visitantes. Además, habría 24 cenotes que se estima contienen vestigios arqueológicos.

El 5 julio activistas mayas de Yucatán y Quintana Roo aseguraron que el Tren Maya, proyecto de infraestructura del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se suma al cúmulo de megaproyectos “impuestos” del sector inmobiliario, turístico, agroindustrial y energético que han despojado del territorio e identidad a los pueblos originarios de la Península.

Además de la consulta ciudadana “simulada” para instalarlo, acusaron que Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ha “presionado” a los pobladores para que vendan sus tierras y ha “manipulado” en fiestas comunitarias sobre la idea del “tren que nos une”.

Sergio Madrid, miembro del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS), dijo que “hay un enorme malestar” y división en la región por la presión de Fonatur para comprar sus tierras tanto para las vías como para los desarrollos turísticos.

-Con información de Dulce Olvera y EFE