En medio de roces entre la industria y las autoridades, el próximo 19 de agosto se estrenará el documental El Susto, un mensaje de advertencia de la directora estadounidense Karen Akins sobre la relación entre el consumo de bebidas azucaradas, chatarra y los altos niveles de obesidad, diabetes y muerte en México.

Ciudad de México, 9 de agosto (SinEmbargo).– Karen Akins, oriunda de Vermont, Estados Unidos, quedó sorprendida cuando fue a filmar a cementerios antiguos en Michoacán durante el Día de Muertos y vio cómo se adornan con refrescos y comida chatarra algunas tumbas de personas que, en ocasiones, murieron precisamente por diabetes.

Nunca había realizado una película, pero hace más de diez años viajó a Quintana Roo y conoció mayas que no sabían que su ceguera y amputación de brazos o piernas se debía a esta enfermedad que padecen más de 8 millones de mexicanos y provoca cien mil muertes anuales, de acuerdo con cifras oficiales. Entonces decidió hacer el documental El Susto (Enjoy Diabetes, 2019) para advertir sobre la relación entre el consumo de chatarra y la prevalencia de obesidad y diabetes en México.

“La industria de la comida chatarra, especialmente la industria de los refrescos, rechaza activamente cualquier regulación en todo el mundo, pero el ejemplo mexicano fue extremo. Realmente muestra cuánto poder tienen estas empresas si se les permite continuar acumulando ganancias a expensas de la salud”, dijo Akins en entrevista con SinEmbargo.

Coca-Cola financió una red mundial de científicos para generar estudios que minimizan el impacto del consumo de las bebidas azucaradas en la pandemia de obesidad, refiere un estudio de Public Health Nutrition. Foto: Thomas Aleto, El Susto.

Luego de años de omisión por parte de las autoridades y miles de muertes por la COVID-19 relacionadas con diabetes, obesidad e hipertensión, esta semana el Congreso de Oaxaca aprobó una reforma a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir vender, regalar, distribuir o promocionar bebidas azucaradas y productos ultraprocesados a menores de edad, en medio de protestas de tenderos por el golpe en los ingresos en plena crisis económica.

El Gobernador de Tabasco también envió una iniciativa antichatarra a los legisladores locales y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum Pardo evalúa la medida. A nivel federal, en medio de señalamientos de la industria y cámaras empresariales, el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Subsecretario de Salud Hugo López-Gatell han señalado sus efectos en la salud y el ambiente.

La versión en español de la película, donde hay comentarios del director del Poder del Consumidor Alejandro Calvillo y el investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) Simón Barquera, se estrenará en México el miércoles 19 de agosto. Estará disponible para verlo en línea a través de Vimeo.com.

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–¿Por qué decidió filmar sobre obesidad, diabetes y refrescos en México?

Me di cuenta de la crisis de la diabetes en México por primera vez cuando estaba en una misión médica voluntaria a Quintana Roo en 2008-2009. Acababa de terminar de criar a dos adolescentes y decidí aclarar mi mente e irme a México por un mes con un grupo de enfermeras de Vermont, donde vivo. Nuestro grupo de voluntarios realizó exámenes gratuitos de azúcar en sangre para varios grupos de personas en el área. Policías, bomberos, taxistas, estudiantes… e incluso presos. Y a dondequiera que fuimos encontrábamos tasas muy altas de diabetes y prediabetes.

Fuimos a muchas comunidades mayas remotas, donde había muchas personas con tasas increíblemente altas de diabetes. La mayoría de las personas no tenían ni idea de que tenían diabetes. Las personas ciegas o que tenían miembros amputados a menudo no tenían idea de que su ceguera o amputación se debía a su alto nivel de azúcar en la sangre. Había un conocimiento muy deficiente de la enfermedad y su relación con la nutrición.

No tengo formación médica y mi capacidad para ayudar a las personas con diabetes es limitada, así que pensé en qué podía hacer. Decidí tomar lo que había presenciado y hacer una película para tratar de advertir a la gente sobre esta enfermedad prevenible que está matando a más de cien mil personas por año en México y está creciendo a un ritmo alarmante en todo el mundo a medida que comemos más alimentos ultraprocesados.

Nunca había hecho un documental antes, pero pensé que usando el telón de fondo de la cultura mexicana, podría contar una historia convincente que educaría a la gente sobre un tema importante de una manera entretenida.

La diabetes la padecen más de 8 millones de mexicanos y provoca cien mil muertes anuales. Foto: El Susto.

–¿Qué opina de que los mexicanos usamos botellas de Coca-Cola en las tumbas de los cementerios?

Había escuchado sobre la prevalencia de botellas de Coca Cola en las tumbas la noche de los muertos, pero me sorprendió cuando lo vi por primera vez cuando fuimos a filmar en cementerios antiguos en Michoacán. Es increíblemente irónico que tantas tumbas tengan refrescos y comida chatarra que muestran claramente las comidas favoritas del ser querido fallecido, y luego enterarse de que muchas de las personas habían muerto prematuramente por diabetes.

–¿Cuál es su observación respecto a la relación (quizás alianza) entre el gobierno mexicano y la industria de la comida chatarra contra nuestra salud?

–La industria de la comida chatarra, especialmente la industria de los refrescos, rechaza activamente cualquier regulación en todo el mundo, pero el ejemplo mexicano fue extremo. Realmente muestra cuánto poder tienen estas empresas si les permite continuar acumulando ganancias a expensas de la salud y no se hace ningún intento por regular su comportamiento. La comida chatarra es el nuevo tabaco. Debemos aplicar las lecciones que hemos aprendido de luchar con éxito contra la industria tabacalera a la industria de la comida chatarra.

–¿Cuál es su mensaje principal para la audiencia?

–Existe un fuerte vínculo entre la nutrición y la salud. No se trata solo de la obesidad. Se trata de su salud metabólica que afecta, entre otras cosas, su capacidad para combatir enfermedades, como estamos viendo con la COVID-19. Si alguna vez hubo un momento para adoptar hábitos alimenticios saludables, ¡es ahora!