México

Monreal avala la falsedad, la politiquería y el conservadurismo, pero es libre: AMLO

09/09/2022 - 9:11 am

El Presidente emitió su opinión respecto a la aprobación de que la Sedena se haga cargo de la Guardia Nacional, así como sobre la decisión de Ricardo Monreal de abstenerse en la votación.

Ciudad de México, 9 de septiembre (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esta mañana que no está de acuerdo con el Senador de su partido Ricardo Monreal, quien se abstuvo ayer en la votación para turnar la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa (Sedena), pero que es libre de hacerlo.

El Pleno del Senado aprobó anoche en lo general y en lo particular el dictamen que reforma las leyes con las que la que la Sedena asumirá el control operativo y administrativo de la Guardia Nacional. Con 71 votos a favor, 51 en contra y una abstención, se aprobó en lo general y los artículos no reservados del dictamen que reforma cuatro leyes en materia de Guardia Nacional. Asimismo, se aprobó en lo particular con 69 votos a favor, 50 en contra y dos abstenciones. Entre los votos de abstención está el de Ricardo Monreal, quien además es coordinador de los senadores de Morena y sus aliados.

El Mandatario, quien es fundador de Morena –partido que refugia al poderoso Senador Monreal–, dijo: “Es su libertad. No estoy de acuerdo, desde luego, con su postura, porque está avalando la falsedad, la hipocresía y la politiquería del conservadurismo de México. Pero somos libres. Celebro que se esté aprobando la iniciativa. Le agradezco mucho a los legisladores que aprobaron esta Ley, diputados y senadores”.

“Me gustaría –agregó el Presidente–, con toda franqueza, que los gobernadores de Acción Nacional (PAN) y de Movimiento Ciudadano (MC) expresaran si les ayuda o no les ayuda el Ejército; si les ayuda o no les ayuda la Secretaría de Marina. Que no se queden callados y que puedan expresar si ellos, sin el apoyo de la Secretaría de la Defensa, sin el apoyo de la Secretaría de Marina y sin el apoyo de la Guardia Nacional podrían enfrentar el problema de la inseguridad”.

Luego dijo: “Hay 19 estados que tienen menos policías que los elementos que tiene el Ejército, que tiene la Guardia Nacional para garantizar la seguridad pública. También que quede claro: aún votando en contra de la participación de la Sedena y de la Marina en tareas de seguridad pública nosotros no vamos a dejar de ayudar a ningún estado. Aunque las autoridades de Guanajuato digan no, no por eso vamos a retirar a la Guardia Nacional, a la Marina y a la Guardia Nacional”.

La reforma impulsada por el Presidente López Obrado, permite a la Sedena asumir el control operativo de la Guardia Nacional, la cual había había sido manejada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana desde su creación en 2019. Especialistas y opositores consideran que viola la Constitución, que establece que “las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil”, y han anunciado que ejercerán acciones legales para detenerla.

La reforma impulsada por el Presidente López Obrado, permite a la Sedena asumir el control operativo de la Guardia Nacional. Foto: Juan José Estrada, Cuartoscuro

Durante el mandato de López Obrador ha asignado a los militares una cantidad cada vez mayor de tareas, que incluyen la construcción de algunas de las obras emblemáticas de su Gobierno como el nuevo aeropuerto de la capital mexicana y un tren en el sur del país, así como el manejo de las aduanas y algunos aeropuertos, lo que ha llevado a algunos analistas y opositores a acusar al mandatario de militarizar al país. En medio de la polémica que ha desatado la reforma, López Obrador reconoció el martes que cambió de opinión sobre el rol de los militares en labores de seguridad pública cuando llegó al poder en diciembre de 2018 y tuvo “que enfrentar el problema de la inseguridad y vi la gravedad de que no se tenía con quién”.

Otro tema es Ricardo Monreal. Tiene una cercanía con la oposición que va más allá de su rol de Senador. Su amistad con dirigentes de otros partidos y sus constantes muestras de solidaridad con ellos ha causado una reacción dentro de Morena. Hace unos días, varios secretarios de Estado –excepto el Canciller Marcelo Ebrard y Tatiana Clouthier–, como Adán Augusto López, Luis Cresencio Sandoval, Rosa Icela Rodríguez o Luis Rodríguez Bucio, suspendieron su participación en la plenaria del partido en el Senado. Pero la señal más profunda vino desde su propio partido: Mario Delgado y Citlalli Hernández, sus líderes, también cancelaron.

Las señales de Monreal llegaron a un punto de quiebre, que no se dio, cuando en la plenaria realizada en la vieja casona de Xicoténcatl del Senado pudieron identificarse ya dos grupos: uno que respalda a Monreal, y otro que cuestionó su acercamiento a la oposición y su manejo como coordinador del Grupo Parlamentario. Porque el distanciamiento en Morena pasó de ser anecdotario para volverse una realidad. Y esto tendrá consecuencias. La fracción morenista ya no es un bloque sólido y Ricardo Monreal intentó llegar a la Presidencia de la Mesa Directiva –para relevar a Olga Sánchez Cordero– con apoyo de senadores que le son leales a él, pero además con PAN, PRI, PRD, MC y el Grupo Plural.

“La voz de Ricardo siempre ha estado en temas parlamentarios, es una voz que vale la pena escuchar y no somos del mismo partido, aunque él tiene un corazón priista”, dijo Rubén Moreira entonces. Esta opinión no es aislada: los líderes de la oposición están más contentos con Monreal que los líderes de Morena. “En las últimas semanas, los mensajes no han sido necesariamente de respaldo al proyecto que encabeza el Presidente López Obrador. Necesitamos en la Mesa Directiva a alguien que nos acerque al Presidente de la República”, dijo entonces el Senador morenista César Cravioto.

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