Greenpeace estimó que la ley “no contribuirá a la atención de las causas de la contaminación plástica que sufre nuestro planeta, manteniendo las afectaciones a la salud, al medio ambiente y agravando la crisis climática y de pérdida de biodiversidad que vive la humanidad”. Incluso a acusó a los senadores de incumplir su papel regulador y doblegarse ante los intereses de esta industria.

Ciudad de México, 9 de diciembre (SinEmbargo).- Greenpeace alertó que el Senado de la República busca aprobar la Ley General de Economía Circular (LGEC) para obstaculizar la regulación de contaminantes plásticos e impulsar su incineración para uso energético.

Mediante un comunicado, la organización ambiental acusó que el Senado pretende aplicar un “albazo legislativo” y aprobar “una nueva ley sin el análisis necesario”.

“Estamos presenciando un madruguete legislativo que resulta una burla para todas las voces académicas, científicas y activistas que trabajamos en reuniones, talleres y foros de parlamento abierto, contra la contaminación plástica a través de la propuesta de modificaciones la LGPGIR”, señaló el líder de la campaña “Océanos sin Plásticos” de Greenpeace, Miguel Rivas.

El integrante de la organización añadió que esta iniciativa dejará “la problemática de los plásticos de un solo uso sin alteraciones significativas”.

Además, incentivará la mayor producción de plásticos y la generación de más residuos para emplearlos en la creación de energía eléctrica.

Para Greenpeace, la LGEC “obstaculiza la aprobación de una regulación efectiva para contener la contaminación por plásticos, al crear dispersión normativa en la regulación de la gestión de residuos sólidos y de otros asuntos ambientales”.

“Estamos presenciando un madruguete legislativo”, añadió la ONG.

Agregó que abre el camino para prácticas como la termovalorización de los desechos plásticos, con la cual buscarían obtener energía, pese a que la organización ha demostrado que presenta altos riesgos para el medio ambientes y las comunidades locales.

Estimó que la ley “no contribuirá a la atención de las causas de la contaminación plástica que sufre nuestro planeta, manteniendo las afectaciones a la salud, al medio ambiente y agravando la crisis climática y de pérdida de biodiversidad que vive la humanidad, sólo porque a la Cámara de Senadores le faltó determinación para cumplir con su papel regulador al evitar introducir restricciones a producción de plásticos de un solo uso, por doblegarse ante los intereses de esta industria”.

De acuerdo con la denuncia de Greenpeace, el pasado jueves, la Mesa Directiva del Senado autorizó que la Comisión de Medio Ambiente sustituyera a la Comisión de Economía en la dictaminación de la LGEC.

Aparentemente, la Comisión de Medio Ambiente convocó a una reunión y formuló un dictamen de proyecto en menos de 24 horas, sin discusión y sin contar con el análisis necesario de las voces académicas y especializadas en el tema.

Para Greenpeace, la acción representa el uso faccioso de la Mesa Directiva del Senado, que sólo busca aprobar una ley a la medida de la industria de los plásticos.

La organización ambiental recordó que esta maniobra ocurrió el mismo día que los senadores José Carlos Ramírez Marín y Ricardo Monreal Ávila, firmaran un acuerdo con la iniciativa privada, titulado Acuerdo Nacional para la Nueva Economía de los Plásticos.

En este sentido, calificó a dicho mecanismo como ”un traje a la medida de los intereses empresariales” y una formada ignorar el trabajo que distintos actores realizaron, a lo largo de un año.

Greenpeace llamó a los senadores a analizar y debatir la ley en el formato de Parlamento Abierto, a fin de evitar una red de regulaciones que impidan el combate al uso de plásticos, ya que en caso de no discutirse, “genera un río revuelto de regulaciones en donde los pescadores que ganarán serán previsiblemente los productores de plástico, que se pueden amparar en la confusión y en la legislación más débil“.

Para Greenpeace, la LGEC “obstaculiza la aprobación de una regulación efectiva para contener la contaminación por plásticos”. Foto: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro.

Y alerto que el actual dictamen “presenta algunas trampas con las que se debe tener cuidado, como la exención de productos y materiales usados en el área de alimentos y bebidas de las disposiciones relativas a la economía circular como la priorización de la reutilización o el reciclaje, dejando la problemática de los plásticos de un solo uso sin alteraciones significativas”.

Finalmente, Greenpeace reiteró su llamado a evitar que el Senado “socaven el trabajo que diversas organizaciones de la sociedad civil y otros actores han realizado en los últimos meses, incluido el ejercicio de parlamento abierto, para lograr una regulación de los plásticos de un solo uso, que atienda la contaminación por este tipo de residuos desde el origen en una verdadera economía circular que privilegie el rediseño de productos y la reutilización, antes de su valorización térmica”.