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Gustavo De la Rosa

09/12/2022 - 12:05 am

Querían torta de tamal con chile de árbol, ahora se la comen completita

“Salen cuatro consejeros que han defendido a los privilegiados y su sueldo con uñas y dientes y entran cuatro nuevos consejeros imparciales y conscientes de qué el país necesita transformarse hacia una democracia participativa de todos”.

El Consejo General del INE, en sesión. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

En mi juventud trabajé en un taller mecánico con un maestro a quién le decíamos “Wachilango” (sic). Un tema frecuente en las pláticas acá en el norte es la comida popular en el centro sur de la República, pues por acá el menú es bastante reducido y con poca imaginación. Tortillas de harina con carne.

Un tema recurrente era las “tortas de tamal” y la salsa de chile de árbol, del que nos ilustraba el Maistro, adornándola con adjetivos de leyenda; nos hacia salivar y prometernos que los comeríamos cuando fuéramos al entonces Distrito Federal.

En una ocasión un cliente nos pidió apoyo para conducir una camioneta de carga cerrada a la capital, y los tres ayudantes nos fuimos con el “Huachilango” en una especie de vacaciones-trabajo, exigiendo que llegando a la gran ciudad comeríamos “tortas de tamal con mucha salsa de chile de árbol”

Apenas cruzamos los Indios Verdes y el Maistro se orillo en un restaurante con consumo en la banqueta, y pidió tres tortas de tamal con mucha salsa de chile de árbol, con una coca para cada uno. Y una de cecina para él con agua de sabor.

Nos las sirvieron y el jefe se aseguró de añadir más salsa a cada una de nuestras tortas. Al unísono, le dimos la primera mordida y los tres resoplamos con la boca hirviendo y, con lágrimas en los ojos, quisimos devolver la torta, pero el Wachilango a gritos nos detuvo: “Querían torta de tamal con mucho chile de árbol, ahora se la acaban completita, cabrones”.

Lo anterior se me viene a la mente cuando veo el inicio del proceso para nombrar los próximos consejeros del INE, que era una de las demandas principales de los opositores, y advierten que ese proceso previsto en la ley, cuyo texto defendieron como una causa sagrada, va a facilitar a la bancada de la 4T tener mayoría en el próximo Consejo Nacional del INE.

Pues, según la ley, el Comité evaluador de los aspirantes se armará con tres propuestos por la Jucopo, donde Morena tiene mayoría, dos por la CNDH, que coincide en la protección de los derechos de los más pobres, y está muy cerca de AMLO. Y dos por el INAI, que pudiera escucharlos a ellos para un candidato. Así que el comité evaluador –que seleccionará a los cinco candidatos para que la Jucopo escoja uno, que se lleva a votación en el pleno– podría dejarlo integrado por cercano a Morena y dos cercanos a la oposición.

Si el Pleno no reúne las dos terceras partes de sus votos, la Suprema Corte hace un sorteo entre los cinco aspirantes y ese será el Consejero Nacional que sustituya a Lorenzo Córdova. Y así uno a uno a Adriana Margarita Favela Herrera, José Roberto Ruiz Saldaña y Ciro Murayama Rendón.

Salen cuatro consejeros que han defendido a los privilegiados y su sueldo con uñas y dientes y entran cuatro nuevos consejeros imparciales y conscientes de qué el país necesita transformarse hacia una democracia participativa de todos.

Por eso los opositores están empezando a hacer cuentas y a resoplar como nosotros con la torta de tamal y sus marchadores pronto se darán cuenta que fueron engatusados, pero les daremos la sabía respuesta del Wachilango, “Querían INE tal cual, ahora se lo tragan completito, ¡cabrones!”.

Gustavo De la Rosa
Es director del Despacho Obrero y Derechos Humanos desde 1974 y profesor investigador en educacion, de la UACJ en Ciudad Juárez.
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