Ciudad de México, 10 de marzo (SinEmbargo).– El ex Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, presionó a jueces para encarcelar a supuestos culpables y con ello contribuyó a llenar las cárceles mexicanas de personas sin condena: de diciembre de 2006 a septiembre de 2012, la Procuraduría General de la República (PGR) detuvo a 9 mil 233 personas por supuestas ligas con el crimen organizado, pero en ese mismo periodo sólo mil 059 fueron consignadas y 377 puestas en libertad, planteó hoy la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En el informe “Uso de la Prisión Preventiva en Las Américas”, que será entregado este lunes a la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República, la CIDH expuso además que el panista michoacano presionó a los jueces que emitieron fallos para liberar a personas inocentes.

Calderón Hinojosa, destacó la Comisión Interamericana, es un ejemplo de “presiones” al Poder Judicial en México.

“En este sentido, y como ejemplo de este tipo de presiones provenientes de altos funcionarios de otros órganos del Estado hacia el Poder Judicial, en México el anterior Presidente de la República tenía la práctica de criticar públicamente a los jueces que actuaban en determinados casos de alto perfil mediático. En sus pronunciamientos el mandatario asimilaba a ‘impunidad’ la excarcelación por parte de jueces estatales y federales de personas detenidas por autoridades federales, obviando deliberadamente el hecho de que tales decisiones judiciales no constituían una determinación definitiva en esos procesos”.

En su informe, la Comisión cita varias declaraciones del ex Presidente donde puso en duda la legalidad de las acciones de los jueces y criticó su accionar.

En un foro realizado en la Internet, denominado Pregú[email protected] al Presidente, se le preguntó por qué en 2010 un juez del estado de Nuevo León dejó libre a uno de los hombres que el 25 agosto atacaron el Casino Royale de Monterrey, y respondió: “Yo también me pregunto por qué salió ese señor. Y esa es la lacra de la impunidad que tenemos que combatir. Hay una enorme distancia entre la verdad real y entre lo que los jueces conocen como la verdad legal”.

La CIDH también destacó otra cita del ex Jefe del Ejecutivo federal: “No es que yo traiga algo contra los jueces, los aprecio, pero uno se cansa… Ahí hay un lío con impunidad, dicen que puede ser en nuestros órganos (la Procuraduría General de la República o la Policía Federal), pero yo creo que el Poder Judicial, local y federal, tiene mucho que mejorar en este aspecto”.

El informe “Uso de la Prisión Preventiva en Las Américas” expuso: “Este [las declaraciones de Calderón] es un claro ejemplo del tipo de mensaje político que contribuye a construir una percepción pública de impunidad mediante el argumento de una ‘puerta giratoria’ (la policía detiene a los delincuentes y los jueces los dejan en libertad), y envía un mensaje político por medio del cual pretende trasladar la responsabilidad de la criminalidad al Poder Judicial”.

La CIDH denunció que “es de conocimiento público” que la Procuraduría General de la República “ejerce una fuerte persecución como medida de presión hacia jueces que adoptan decisiones que le son contrarias en casos relacionados con delincuencia organizada”.