El secretario general de la organización, Ban Ki-moon, presentó ante el Consejo de Seguridad los principales puntos de un informe que ya divulgó la semana pasada y en el que se incluyen varias acciones para tratar de responder a este problema.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon. Foto: EFE

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon. Foto: EFE

Naciones Unidas, 10 mar (EFE).- La ONU defendió hoy la necesidad de imponer medidas más duras para frenar los abusos sexuales por parte de “cascos azules”, incluida la posibilidad de vetar a tropas de ciertos países.

El secretario general de la organización, Ban Ki-moon, presentó ante el Consejo de Seguridad los principales puntos de un informe que ya divulgó la semana pasada y en el que se incluyen varias acciones para tratar de responder a este problema.

La ONU recibió en 2015 un total de 99 denuncias contra su personal por abusos sexuales, 69 de ellas contra tropas de paz procedentes de 21 países distintos.

La mayor parte de los casos se concentraron en dos operaciones, las desplegadas en la República Democrática del Congo (Monusco) y en la República Centroafricana (Minusca), donde las repetidas acusaciones llevaron a la ONU a forzar la dimisión del jefe de la misión y a repatriar a centenares de soldados congoleses.

Ban se comprometió hoy ante el Consejo de Seguridad a trabajar con los Estados miembros para responder a estos crímenes y asegurar que Naciones Unidas “sigue siendo un bastión de esperanza para los más vulnerables”.

Entre otras medidas, destacó que se repatriará a comandantes o contingentes enteros cuando se considere apropiado y dijo que considerará vetar el despliegue de tropas de países cuando haya pruebas de “explotación y abusos generalizados o sistémicos”.

Además, defendió su decisión de publicar los nombres de los países cuyas fuerzas han sido acusadas, una medida que ha sido criticada por algunas de las naciones que aportan personal a las operaciones de la ONU.

El Consejo de Seguridad, por su parte, está negociando un proyecto de resolución impulsado por Estados Unidos para responder al alto número de casos, que además en un importante porcentaje tienen a menores como víctimas.

La embajadora estadounidense, Samantha Power, se mostró hoy muy crítica con la forma en que hasta ahora la ONU ha actuado contra este “cáncer en el sistema” de la organización y defendió las acciones impulsadas por Ban, al tiempo que atacó con dureza a quienes creen que el Consejo no debe ocuparse del problema.

“Cuando Gobiernos atacan a civiles es nuestro trabajo, cuando grupos armados atacan a civiles es nuestro trabajo, cuando terroristas atacan a civiles es nuestro trabajo. Así que, ¿por qué cuando son los propios pacificadores de la ONU los que atacan a civiles, cuando ‘cascos azules’ cometen el nauseabundo crimen de violar a niños, es responsabilidad de otros?”, señaló.

Habitualmente, tal y como señalan las normas de Naciones Unidas, son los propios Estados miembros los que se encargan de investigar y juzgar a sus tropas, una situación que según muchas organizaciones de derechos humanos hace que los responsables se libren de penas o reciban castigos muy limitados.

Entre otras medidas, el proyecto de resolución estadounidense respalda la idea ya impulsada por el secretario general de repatriar unidades que reincidan o que no respondan adecuadamente a las acusaciones.

Varios países expresaron hoy su deseo de que el texto pueda ser adoptado rápidamente, aunque las negociaciones aún podrían continuar por un tiempo.

En declaraciones a los periodistas, el embajador adjunto de Rusia, Petr Iliichev, dijo que su país quiere un texto más amplio, que incluya no sólo a los “cascos azules”, sino a otras tropas internacionales desplegadas en el extranjero.

Entre los casos más sonados de abusos sexuales a menores de los últimos años figuran supuestas violaciones por parte de fuerzas francesas desplegadas en la República Centroafricana al margen de la ONU.