En tiempos normales, decenas de miles de peregrinos del mundo recorren los pasos de Jesús en la Semana Santa que culmina con la Pascua. Sin embargo, este año se suspendieron vuelos y los sitios religiosos en Tierra Santa están cerrados en un intento de las autoridades por tratar de evitar la propagación del virus.

 Por Joseph Krauss

JERUSALÉN, 10 de abril (AP).— Los cristianos conmemoran la crucifixión de Jesús sin los solemnes servicios eclesiásticos o las emotivas procesiones de años pasados, sino con un Viernes Santo en un mundo aislado por la pandemia del coronavirus.

El canto de un pequeño grupo de clérigos al interior de la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén se escuchaba tenuemente a través de las pesadas puertas de madera, mientras algunas pocas personas se detuvieron y arrodillaron afuera para orar. La iglesia centenaria, construida en donde los cristianos creen que Jesús fue crucificado, enterrado y resucitó de la muerte, suele estar atiborrada de peregrinos y turistas.

Después, tres monjes en sotanas marrones y mascarillas quirúrgicas azules oraron en las estaciones de la cruz a lo largo de la Vía Dolorosa, la antigua ruta a través de la Ciudad Vieja en donde se cree que Jesús cargó la cruz antes de que lo ejecutaran los romanos. Bordea una docena de tiendas, cafés, restaurantes y hoteles, prácticamente todos cerrados.

En tiempos normales, decenas de miles de peregrinos del mundo recorren los pasos de Jesús en la Semana Santa que culmina con la Pascua. Sin embargo, este año se suspendieron vuelos y los sitios religiosos en Tierra Santa están cerrados en un intento de las autoridades por tratar de evitar la propagación del virus.

 James Joseph, un peregrino cristiano de Detroit apodado “el tipo Jesús” porque usa sotanas y anda descalzo, vive cerca de la iglesia del Santo Sepulcro. La mañana del viernes, tenía la plaza para él solo. Dijo que el Viernes Santo tiene un significado especial este año.

“La crucifixión es la cosa más triste posible y (Jesús) sintió lo que ahora sentimos nosotros”, dijo. “Pero gracias a Dios… Se levantó de entre los muertos y cambió el mundo en Pascua”.

En Roma, el vía crucis alumbrado con antorchas en el Coliseo es uno de los momentos destacados de la Semana Santa y atrae a grandes grupos de peregrinos, turistas y locales. Este año se canceló, junto con otras reuniones públicas en Italia, que lucha contra uno de los peores brotes.

En los últimos días el Papa Francisco ha realizado los ritos de Semana Santa sin la presencia de feligreses. Foto: AP.

En lugar de presidir la procesión del vía crucis, el papa Francisco dirigirá una ceremonia de Viernes Santo en la plaza San Pedro sin el público.

En la catedral Notre Dame de París, prácticamente destruida por un incendio hace un año, se llevará cabo una ceremonia especial de Viernes Santo en el chamuscado interior del inmueble medieval.

A pesar de aún no terminar la reconstrucción, se llevará cabo una ceremonia especial de Viernes Santo en la capilla de Notre Dame. Foto: AP.

Sin embargo, el evento está cerrado al público por dos motivos: las estrictas medidas de confinamiento por el virus de Francia prohíben reuniones religiosas o de cualquier otra índole y la catedral sigue estando estructuralmente inestable para permitir que entren los feligreses.

En Filipinas, el bastión del catolicismo en Asia, las misas y otras reuniones solemnes se suspendieron, incluidos los rituales populares con crucifixiones reales que suelen atraer a miles de turistas y penitentes. También se canceló la procesión anual a través del centro de Manila del “Nazareno Negro”, una estatua centenaria de Jesús.

En la mayoría de los pacientes de COVID-19, el virus provoca síntomas leves y moderados como fiebre y tos, pero en otros, especialmente mayores y personas con enfermedades previas, puede derivar en neumonía e incluso en la muerte.

Se han registrado más de 1.6 millones de casos de COVID-19 en el mundo y más de 96 mil 700 muertes, según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins.

SEMANA SANTA EN MÉXICO

En México, uno de los países más devotos de la religión católica en el mundo, tampoco se realizan con normalidad las conmemoraciones de Semana Santa.

El Viacrucis de Iztapalapa, la representación más emblemática del país, se vio afectada por la epidemia de COVID-19 en México.

Elementos de la policía colocaron un cerco sanitario en la Avenida Ermita en la Alcaldía Iztapalapa, a la altura del Santuario La Cuevita, para evitar que las personas quieran pasar a presenciar la 177 Representación de Cristo. El evento se realizará  a puerta cerrada para evitar el posible contagio de coronavirus.

El domingo pasado, inició una Semana Santa muy distinta en la Alcaldía de Iztapalapa debido a la emergencia sanitaria por el COVID-19. Arrancó con un cerco sanitario y siguiendo las medidas de protección necesarias para evitar la propagación del virus que ya ha ocasionado más de 90 muertes en el país.

Policías de la CdMx colocaron un cerco sanitario para evitar contagios de COVID-19 en la población. Foto: Cuartoscuro.

A puerta cerrada y transmitida a través de plataformas se llevó a cabo la escenificación de los pasajes bíblicos del Domingo de Ramos en la Catedral de la demarcación.

Para preservar la seguridad de los participantes de la 177 representación y garantizar su realización sin público, la Alcaldía, en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de México, desplegó un operativo de seguridad y protección civil, donde participaron 150 elementos de la Policía Metropolitana con 15 unidades y 100 elementos de la Policía Preventiva de la zona oriente.

Al ingreso de los participantes se puso en funcionamiento un cerco sanitario donde se les tomó la temperatura y se les aplicó gel antibacterial, de igual forma de solicitó el lavado frecuente de manos y mantener la Sana Distancia.

A puerta cerrada se llevo a cabo la celebración del Jueves Santo en el marco de la 177 Representación de Cristo en el Santuario La Cuevita, Alcaldía Iztapalapa. Foto: Cuartoscuro.

El 17 de marzo, Clara Brugada Molina, Alcaldesa de Iztapalapa, dijo que la representación de la Pasión de Cristo y otras actividades que se llevan a cabo durante la Semana Santa, deberán sufrir modificaciones por la pandemia del COVID-19.

“La Alcaldía Iztapalapa y el Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa AC han resuelto atender de manera estricta las recomendaciones formuladas por las instituciones de salud para evitar la concentración de personas que provoquen la propagación del COVIDD-19”, indicó.

La Representación de la Semana Santa en Iztapalapa es patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación en generación, proporciona sentido de identidad, continuidad, promoviendo el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana, expuso.

“En esta contingencia, ponemos en el centro la salud y la vida de nuestro pueblo. Se suspende la Representación en el Cerro de la Estrella y la procesión en las calles de Iztapalapa”, dijo Brugada ante medios de comunicación.

Cada año, miles y miles de personas recorren las calles de la demarcación capitalina para presenciar los eventos.

En distintas partes del país se canceló la ceremonia de Viernes Santo en un intento por prevenir contagios de coronavirus. Foto: Cuartoscuro.

Esta tradición comenzó en 1843 después de un brote de cólera que diezmó a la población, en su mayoría indígena, y que desapareció milagrosamente tras venerar los pobladores imágenes de Cristo en varias ermitas del pueblo.

Las procesiones llegan a su fin en el Cerro de la Estrella, donde Jesucristo camina dos kilómetros mientras carga una cruz de 120 kilos para llegar a la cumbre de su actuación, en la que los centuriones lo crucifican ante la mirada de los presentes, que graban el momento en sus pupilas y sus teléfonos móviles.

-Con información de SinEmbargo