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El episodio 1×04 continúa la misión de Bucky, Sam y Zemo de encontrar a los Sin Banderas y evitar que sigan creando súper soldados con los viales de suero que aún se conservan.

MADRID, 10 de abril (Europa Press).– En sus cuatro capítulos emitidos hasta la fecha, Falcon y el Soldado del Invierno está profundizando y explorando en legado de Capitán América y ese mundo fracturado tras el Lapso.

Tan importante es el recuerdo del estandarte de Estados Unidos, como el suero del súper soldado y sus implicaciones éticas y morales. Y en el último episodio, Zemo ha presentado una interesante teoría sobre la supremacía y los superhéroes.

El episodio 1×04 continúa la misión de Bucky, Sam y Zemo de encontrar a los Sin Banderas y evitar que sigan creando súper soldados con los viales de suero que aún se conservan. En la serie, el grupo terrorista -que su líder Karli presenta como revolucionarios- representa las consecuencias de qué ocurriría sí el suero cae en malas manos.

En un momento clave, mientras huye, Karli pierde los viales, que terminan derramados por el suelo y pisoteados por Zemo. Todos menos uno, que acaba en posesión de John Walker, el nuevo Capitán América, resultando ser el comienzo de su descenso a los infiernos y su posible conversión en un villano despiadado y corrupto.

Al destruir los viales, Zemo demuestra que -contrariamente a lo que se podía suponer dado que siempre ha sido el enemigo de los Vengadores- sus intenciones son sinceras, y lo que quiere es que nadie más tenga acceso al suero del súper soldado. El que fuera villano de Civil War ya había dejado claro sus motivaciones en una intensa conversación con Bucky en la que el sokoviano explica por qué los soldados mejorados son, por definición, supremacistas y, por tanto, peligrosos.

UN SÚPER SOLDADO ES UN SUPREMACISTA

“Yo tengo intención de completar ésta misión” asegura Zemo al principio del episodio, algo que más tarde demuestra al pisotear los viales. Su objetivo es, simple y llanamente, destruir a todo aquel que ha tenido acceso al suero, incluida Karli y los Sin Banderas, pese a que Sam está buscando una forma pacífica de resolver el conflicto.

“Tú ves algo en ella que no existe, y eso te ofusca”, continúa Zemo. “Es una supremacista. El concepto del súper soldado siempre va a poner en peligro a la gente. Fue esa ambición retorcida la que inspiró a los nazis, a Ultrón, a los Vengadores…”, continúa exponiendo Zemo ante las protestas de Bucky y Sam

“El deseo de convertirse en un superhumano no se puede separar de los ideales supremacistas. Cualquiera con ese suero en esencia está en ese camino ella no va a parar e irá creciendo hasta que la maten o te mate”, sentencia.

Con esto Zemo se refiere a cómo la ambición humana por convertirse en alguien superior va intrínsecamente ligada a la supremacía, poniendo de ejemplo al régimen nazi o a Ultrón y su obsesión por destruir a los Vengadores.

Sin embargo, siempre hay una excepción que confirma la regla, y ese por supuesto es Capitán América. Porque cuando Bucky rebate a Zemo diciendo que Steve nunca se dejó corromper por el poder del suero, el Barón le responde “touche, pero no ha habido otro Steve Rogers, ¿verdad?”.

Y como si sus palabras fuesen proféticas, más tarde se confirman con las nefastas decisiones de John Walker tras suministrarse el suero del súper soldado y matar a sangre fría -y delante de todo el mundo- a uno de los Sin Banderas.

El poder corrompe, eso es una realidad, y Zemo no descansará hasta que el último de los súper soldados, y con él sus intrínsecos ideales supremacistas, sean destruidos.

Faltan sólo dos episodios para el final de Falcon y el Soldado del Invierno, cada viernes en Disney+ hasta el 21 de abril.