“En el transcurso de los siguientes dos años vamos a tener una transmisión (del coronavirus) regionalizada muy diferenciada”, consideró Alejandro Macías Hernández, especialista en Medicina Interna e Infectología.

Ciudad de México, 10 de mayo (SinEmbargo).- La salida de la cuarentena por la COVID-19 o conclusión de las acciones de confinamiento no podrá ser uniforme u homologada en todo el país, pues la transmisión del virus continuará de manera “regionalizada y diferenciada” al menos dos años después de la primera oleada de contagios, alertó el doctor Alejandro Macías Hernández, especialista en Medicina Interna e Infectología y quien fue el comisionado especial para la atención de la influenza H1N1 en México.

“Yo creo que algunos lugares que tengan poca actividad de contagios en este momento, podrán tener una actividad intensa después, porque así es. Esto brinca en distintas zonas y en distintos momentos”, dijo el también profesor titular de Universidad de Guanajuato.

Además, la transmisión de COVID-19 continuará por al menos unos dos años, pero ésta será de manera regionalizada y diferenciada, explicó el especialista.

Es decir, una vez que se hayan levantado las medidas a nivel nacional o ya hallado pasado la primera oleada, no se descarta que en meses el algún municipio o comunidad se presente un brote del COVID-19; es ahí donde los gobiernos locales y regionales son los que tendrán que estar atentos y tomar acciones a través de sus institutos y dependencias, según lo expuesto por el catedrático.

El especialista explicó que incluso podría haber unas zonas –donde haya una menor densidad poblacional, poca migración, poco transporte público saturado– en las que en las aún no hayan tenido todavía transmisión comunitaria eficaz, que aún no se esté transmitiendo, “pero no quiere decir que eso no vaya ocurrir después”.

“(El virus) va a estar brincando en distintos lugares de un poco de palomitas de maíz e insisto que los gobiernos estatales van a tener mucho que ver en eso, a través de sus autoridades de salud”, expuso.

¿DÓNDE ESTAMOS?

El investigador y especialista en Medicina Interna e Infectología planteó en entrevista con SinEmbargo que México actualmente se encuentra en la fase de ascenso de los casos por COVID-19, particularmente en ciudades donde hay mucha densidad poblacional, como la Ciudad de México y los municipios conurbados del Estado de México, Guadalajara, Monterrey, “donde es muy probable que entre con más fuerza”.

“Todavía no sabemos si estamos en el punto máximo porque para eso se necesita que a lo largo de 15 días ya veamos que los casos no han aumentado, sino que ya tiene que ser un estable, y eso no lo podemos decir de manera prospectiva, sino de manera retrospectiva”, explicó el epidemiólogo.

El profesor e investigador de la Universidad de Guanajuato expuso que, en efecto, se espera que en el transcurso de los siguientes 15 días se podría alcanzar el punto máximo y llegar a un punto donde ya no crece el promedio y “como se le dice: aplanar la curva”.

El viernes pasado, el doctor Hugo López-Gatell, vocero del Gobierno de México para el tema del coronavirus, se refirió a ese pico y dijo se vivirá el 6 de mayo, siempre y cuando se atienda el llamado de quedarse en casa.

“El momento cumbre va a ser el 6 de mayo, pero una cosa es muy importante, sí y sólo sí nos mantenemos en casa: Quédate en casa, es importantísimo, porque si empezamos a salir de casa, esta predicción no se va a cumplir y vamos a tener un aumento en la curva epidémica”, dijo el también Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud federal.

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Los científicos en el mundo buscan, en una carrera contra reloj, los medicamentos para paliar el virus. Los laboratorios tienen identificados hasta una treintena de medicamentos potenciales. Foto: Joédson Alves, EFE

Macías Hernández consideró que las medidas tomadas por el Gobierno federal,  la Jornada Nacional de Sana Distancia, decretada el 23 de marzo, fueron a tiempo y oportunas.

“Podríamos estar peor si no se hubieran realizado las medidas de aislamiento […] Lo que no ha habido es un apego apropiado en muchos lugares, pues a veces, hay que entenderlos, porque hay mucha gente que come mañana lo que se va a ganar hoy, entonces mucha gente tiene que salir, pero también hay gente que no hizo la cuarentena por su gusto y hubo negligencia”, consideró.

México estaría al menos a unas semanas para esperar o prever que la situación o epidemia va en descenso, ello si se toma en cuenta lo visto en otros países en cuanto a que, desde que empieza la transmisión comunitaria (es decir que ya no sólo los casos importados) hasta lograr el punto máximo de transmisión y comenzar a descender, pasan por lo menos 70 días, ilustró Macías Hernández.

No obstante, el investigador destacó, con especial énfasis, que el descenso no será uniforme en todo el país. “Podrá estar en descenso la Ciudad de México, pero podrá haber otras ciudades de la República Mexicana donde apenas esté en ascenso, eso no es uniforme”, planteó.

SE VOLVERÁ ESTACIONAL

El investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) también considera que, mientras no haya una vacuna, es muy probable que el coronavirus se convierta como un virus estacional.

“Casi seguramente así será. El coronavirus va a volver como parte del repertorio de los virus que nos infectan cada año, como hay otros muchos […] se parecerá mucho a la influenza, ojalá que llegue haber una vacuna y tendríamos que vacunarnos para paliar sus efectos”, dijo.

Desde el pasado 23 de abril, una farmacéutica alemana ha comenzado a trabajar, con voluntarios, en la vacuna para combatir el COVID-19. Foto: Gilead Sciences, vía AP

Sin embargo, en caso de que aún no exista vacuna, y se presente otro brote que llegue a afectar intensamente a la población y a la capacidad hospitalaria, “es muy probable que de manera intermitente en los años venideros se tendrían que hacer acciones de distanciamiento social”.

“Hay que decir que cada año, este virus va a dejar inmunidad por al menos un par de años. Cada vez va a encontrar a menos gente susceptible y se supone que las oleadas puedan ser con menor intensidad, menos graves, pero es casi seguro que mientras no haya una vacuna este virus se volverá estacional”, concluyó Macías Hernández.