Moreno Barron dijo que espera que esto cree consciencia sobre el aumento del crimen en la ciudad fronteriza; el mes pasado, un hombre atacó a un sacerdote con un cuchillo dentro de la catedral de la ciudad de México.

El padre fue atacado con con un cuchillo antes de que le incrustaran el desarmador en la cabeza. Foto: @MonsLira

Ciudad de México, 10 de junio (SinEmbargo).- Con un desarmador, el sacerdote Antonio Zambran fue atacado por un presunto delincuente en Tijuana, Baja California.

En un comunicado, se informó que los hechos se dieron en la Iglesia San Pedro y San Pablo ubicada en la primera sección de El Florido en esta entidad.

Francisco Moreno Barrón, Arzobispo Metropolitano, narró que el supuesto delincuente, quien era acompañado por otros dos ataco al sarcerdote con un cuchillo y posteriormente, tras no hacerle daño con el primero, incrustó un desarmador en su cráneo.

“El agresor entró al patio de la casa parroquial del sacerdote, quien primero lo atacó con un cuchillo sin hacerle daño, pero sí con un desarmador que le incrustó a un lado de la oreja izquierda. También era acompañado por otras dos personas”.

Moreno Barrón señaló que anteriormente se levantó una denuncia porque el día anterior al ataque el padre lesionado perdió varios objetos debido a un robo.

“Un día anterior ya le habían robado algunas cosas. También ya había habido algunos actos de violencia ahí mismo y ya lo habían denunciado, y no se había atendido de manera adecuada”.

El arma blanca, dice el comunicado, no daño ningún área vital del presbítero, quien en este momento se halla en recuperación y ya fuera de peligro.

Añadió que “es una delincuencia, una inseguridad generalizada. No hay lugar que quede libre de estos atracos y también las iglesias han sido espacios que se han visto afectados. Entonces no estamos ajenos a ésto”.

Finalmente el Arzobispo condenó el atentado y expresó su preocupación por la violencia generalizada que se vive en México.

“Ustedes mejor que nadie conoce las diferentes expresiones de violencia que se han venido dando en nuestro Estado y en particular aquí en Tijuana, y ahora la víctima fue un sacerdote”, dijo.