Los primeros en ver la película insisten en que da lo que promete, una versión casi calcada de la original con algunos grandes aciertos de casting “Beyoncé es una Nala enérgica, John Oliver es un Zazu ideal, pero se queda en “un repunte nostálgico más que en una nueva película”.

Madrid, 10 de julio (EuropaPress).– El remake de El rey león que dirige John Favreau está cada vez más cerca. Tras los primeros pases de la película, una recreación con animación digital hiperrealista del clásico Disney de 1994, ya hay quien la califica como “asombrosa” y alaban su impecable nivel técnico. Pero hay también quienes se preguntan si, a pesar de ser “un logro visual cinematográfico”, era verdaderamente “necesario”.

Es el caso de Peter Sciretta, de Slash Film, que señala que, sea o no necesario hacer esta película, es “disfrutable” y “a las familias les encantará” la adaptación de Favreau.

Otros no tan escépticos, como Germain Lussier, de io9, comenta que la película es “una maravillosa adaptación de un clásico icónico”. El crítico también indica que “el CGI puede distraer un poco”, pero insiste en que la “emoción” disimula los errores menores de la cinta.

Tambíen hay quien, a pesar de alabar la película, destaca las limitaciones de la animación fotorrealista a la hora de trasladar a animales emociones humanas.

Brandon Davies elogia a la cinta, diciendo de ella que “honra a la película original”, pero también “añade toques modernos”.

Steven Weintraub, de Collider, se mostró emocionado por asistir al visionado de El rey león, algo que calificó como “estar en un concierto de rock”. “Nunca he oído tantos aplausos durante una película”, comentó.

También entusiasmado se mostró otro de los asistentes a los pases que no dudó en reclamar el Oscar para el filme, siguiendo la estela así de la película original.

Otros destacan, además de sus “imágenes impresionantes”, destacan a dos personajes por encima del reto Timon y Pumba “que robaron la película y me hicieron reír tan fuerte que casi lloro”.

Otros insisten en que la película da lo que promete, una versión casi calcada de la original con algunos grandes aciertos de casting “Beyoncé es una Nala enérgica, John Oliver es un Zazu ideal, pero se queda en “un repunte nostálgico más que en una nueva película”.