El país suramericano fue seleccionado con base en diversos factores, entre ellos, la experiencia científica y las capacidades operativas del equipo de investigación principal, la epidemiología de la enfermedad, así como la experiencia previa de Argentina en la realización de estudios clínicos.

Buenos Aires, 10 de julio (EFE).– Las empresas farmacéuticas Pfizer y Biopharmaceutical New Technologies (BioNTech) anunciaron este viernes que Argentina fue elegida como una de las sedes de los estudios clínicos que se realizarán para probar su vacuna contra la COVID-19.

En un comunicado conjunto difundido en Buenos Aires, las dos compañías informaron que Argentina ha sido seleccionada como una de las ubicaciones a nivel global para llevar adelante la denominada fase 2b/3 de la vacuna con tecnología ARNm contra el virus SARS-CoV-2.

Según explicaron, el país suramericano fue seleccionado con base en diversos factores, entre ellos, la experiencia científica y las capacidades operativas del equipo de investigación principal, la epidemiología de la enfermedad, así como la experiencia previa de Argentina en la realización de estudios clínicos.

El inicio del estudio clínico en Argentina está planificado para inicios de agosto próximo, sujeto a la aprobación del organismo regulador local, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) de Argentina.

“Estamos orgullosos de que la comunidad científica en Argentina tenga un papel clave en los esfuerzos de investigación global y en la lucha contra la COVID-19. Nos tomamos esta responsabilidad muy seriamente y confiamos en que la ciencia ganará”, señaló Fernando Polack, director científico de la Fundación Infant e investigador principal del estudio.

Polack y Nicolas Vaquer, gerente general de Pfizer, informaron de esta decisión al presidente argentino, Alberto Fernandez, en un reunión realizada este viernes en la residencial presidencial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires.

Desde el primer caso detectado el 3 de marzo y hasta el momento, Argentina, con una población total de unos 45 millones de habitantes, contabiliza un total de 90 mil 693 contagios del SARS-CoV-2 y  mil 749 fallecimientos por este virus.

Para tratar de frenar los contagios y evitar un colapso en el sistema sanitario, el Gobierno de Fernández ha dispuesto medidas de aislamiento obligatorio desde el 20 de marzo, que se han reforzado desde el 1 de julio en Buenos Aires y su populosa periferia, un área que concentra el 94 por ciento de los nuevos casos.