Este mismo sábado, se realizaron funerales de algunas de las víctimas de las matanzas en Dayton, Ohio y El Paso, Texas. Mientras la marcha se llevaba a cabo, en El Paso también se oficiaba una misa de réquiem por Javier Amir Rodríguez. El estudiante de secundaria, de 15 años, fue recordado como un hábil jugador de fútbol durante una vigilia el lunes en el estadio de la escuela secundaria Horizon. Estaba en el Walmart con un tío cuando se produjo el tiroteo.

El Paso, 10 de agosto (EFE/AP).– Cientos de personas rechazaron este sábado el movimiento de la supremacía blanca y el odio contra la comunidad latina en una protesta organizada en la ciudad fronteriza de El Paso (Texas, EU), escenario hace una semana de un tiroteo que acabó con la vida de 22 personas y dejó a otras 24 heridas.

“Es un momento muy trágico y emocionante para nosotros aquí en Estados Unidos y en El Paso. El racismo, la supremacía blanca y el fanatismo no tienen cabida en nuestras comunidades. ¡Ya basta!”, exclamó Domingo García, presidente de La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), tras la manifestación.

Este grupo, que es la organización hispana más antigua del país, fue el encargado de organizar en El Paso la manifestación “Marcha por unos Estados Unidos unidos”, a la que asistieron unas 400 personas, según informó LULAC a Efe.

La protesta llegó un día después de que se diera a conocer que el autor del tiroteo en El Paso, fronteriza con México, confesó a la Policía cuando fue detenido que su objetivo era matar a “mexicanos”.

Jessica Coca García, herida en el ataque, fue otras oradora en la “Marcha por un Estados Unidos Unido”.

“El racismo es algo que yo quería pensar que no existía. Evidentemente, sí existe”, dijo García, alzándose de su silla de ruedas. Llevaba una pierna envuelta en vendajes.

“Te amo, El Paso”, dijo con voz quebrada por la emoción. “Me quedaré aquí”.

Jessica Coca García se retira en su silla de ruedas después de hablar en un acto en El Paso, Texas. Foto: AP

El supuesto responsable del ataque, Patrick Crusius, de 21 años, dijo a la Policía que él fue quien abrió fuego contra una multitud en una tienda Walmart de El Paso a la que suelen acudir a comprar muchos ciudadanos mexicanos que cruzan el linde.

Crusius condujo casi diez horas -desde la ciudad de Allen hasta El Paso- para cometer la matanza en ese supermercado y supuestamente publicó un manifiesto en internet en el que aseguró que el ataque era una “respuesta a la invasión hispana de Texas”.

“LULAC considera el tiroteo un ataque terrorista doméstico contra los latinos y culpa al presidente Donald Trump por alimentar deliberadamente a la violencia de la supremacía blanca y antiinmigrante”, apuntó la organización en un comunicado.

A la protesta se sumaron otros grupos latinos y políticos, como uno de los candidatos demócratas a la Presidencia de Estados Unidos, Beto O’Rourke, nacido en El Paso.

O’Rourke, que calificó hoy el tiroteo de “acto de terror violento y racista”, celebró que la comunidad se haya mantenido “unida” después del ataque sufrido el pasado sábado.

“Todos nosotros hemos decidido levantarnos y demostrar al mundo quiénes somos y que el odio no tiene cabida aquí”, sostuvo en una breve intervención posterior a la protesta por las calles de la ciudad.

O’Rourke también subrayó la hermandad existente entre El Paso y la ciudad al otro lado del Río Bravo, la mexicana Ciudad Juárez, y sus tres millones de ciudadanos en total.

Otro de los asistentes a la manifestación fue el Senador estatal de Texas José Rodríguez, que también lamentó el tiroteo y explicó que ya está trabajando para presentar medidas legislativas en el Congreso de su estado para endurecer el acceso a las armas y castigar “aún más” el racismo y la supremacía blanca.

“Estamos aquí para honrar la memoria de los fallecidos, para dar fuerza a los heridos que aún están en los hospitales y sus familiares, pero también para denunciar que esto no puede volver a suceder”, señaló Rodríguez en la rueda de prensa retransmitida por LULAC.

Las autoridades federales han descrito el ataque de Crusius como un delito de terrorismo doméstico y han dicho que están evaluando imputarlo con delitos de odio, lo que sumado a los cargos de asesinato podría hacer que se enfrente a la pena de muerte.

De los 22 fallecidos en el tiroteo, 8 eran ciudadanos mexicanos y, por eso, el canciller de México, Marcelo Ebrard, ha dicho que está estudiando pedir la extradición del acusado.

Para abordar este y otros asuntos, el próximo martes se celebrará una reunión en Ciudad de México entre autoridades de alto nivel de los dos países, informó este jueves el Gobierno mexicano.

Gente asiste al oficio fúnebre de Jordan Anchondo en El Paso, Texas, sábado 10 de agosto de 2019. Foto: AP

LLORAN A VÍCTIMAS DE EL PASO Y DAYTON

Se realizaron funerales el sábado de algunas de las víctimas de las matanzas en Dayton, Ohio y El Paso, Texas.

Había varios oficios para las víctimas del ataque en Dayton que dejó nueve muertos y más de 30 heridos. Por la mañana se realizó un oficio por Saeed Saleh, de 38 años, según el diario Daily News. Saleh era un inmigrante eritreo, una “persona humilde y discreta”, según un vocero de la familia.

En El Paso se oficiaba una misa de réquiem por Javier Amir Rodríguez. El estudiante de secundaria, de 15 años, fue recordado como un hábil jugador de fútbol durante una vigilia el lunes en el estadio de la escuela secundaria Horizon. Estaba en el Walmart con un tío cuando se produjo el tiroteo.

El Alcalde de El Paso, Dee Margo, izquierda, habla con la familia de Andre Anchondo antes del oficio fúnebre de Jordan Anchondo en El Paso, Texas, sábado 10 de agosto de 2019. Foto: AP

También estaba previsto el entierro de Jordan Anchondo, quien murió junto con su esposo, Andre, cuando protegían a su hijo de dos meses de edad. El niño solo sufrió una fractura de hueso, pero quedó huérfano.

Los investigadores dicen que un hombre armado abrió fuego en un Walmart el sábado pasado, donde mató a 22 personas e hirió a una veintena. El agresor, Patrick Cursius, dijo a la policía al ser arrestado que su intención era matar mexicanos.