Los agroquímicos utilizados en la agricultura, y en particular los plaguicidas altamente peligrosos (PAP), como el glifosato, nos han hecho más dependientes de este modelo agroindustrial. Foto: Cuartoscuro.

Por Viridiana Lázaro*

Últimamente el tema del glifosato se ha convertido en un tema de interés nacional y no es para menos, ya que a partir de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha declarado su prohibición para 2024 el sector empresarial ha salido a defender este producto con gran ímpetu debido a que sus ganancias multimillonarias peligran.

Es importante resaltar que el glifosato es la punta del iceberg de un sistema agroalimentario industrial insostenible, dañino para la salud humana y de los ecosistemas. El actual sistema agroindustrial, nos ha puesto en una situación de vulnerabilidad como población ante el COVID-19; ha erosionado los suelos; contaminado el agua y contribuye con el 24 por ciento (1) de emisiones de gases de efecto invernadero que ocasionan el cambio climático.

Los agroquímicos utilizados en la agricultura, y en particular los plaguicidas altamente peligrosos (PAP), como el glifosato, nos han hecho más dependientes de este modelo agroindustrial que atenta contra la biodiversidad y la salud humana, ya que cada vez se necesitan dosis más altas de glifosato, para acabar con las arvenses mal llamadas “malezas” que se adaptan a las altas cantidades de tóxicos vertidos en los campos lo que provoca que los agroquímicos sean menos eficaces y que se usen combinaciones de varios herbicidas, no necesariamente menos tóxicos (2).

El glifosato es el herbicida más usado en todo el mundo; fue introducido al mercado por la empresa Monsanto (ahora Bayer-Monsanto) en 1974 con su formulación más conocida, el Roundup® (3) y en 2015 fue clasificado por la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como probable cancerígeno en el grupo 2A. La clasificación 2A significa que “hay evidencia limitada en humanos para carcinogenicidad del glifosato” y “hay evidencia suficiente en animales de experimentación para la carcinogenicidad del glifosato” (IARC 2015).

La IARC basa su decisión en más de mil estudios científicos y como resultado, concluyó que hay fuerte evidencia de que la exposición al glifosato o formulaciones a base de glifosato es genotóxico (daño en el Ácido Desoxirribonucleico, ADN) y puede inducir estrés oxidativo (daño celular por la presencia de radicales libres) (4). Este último mecanismo también se atribuyó al Ácido aminometilfosfónico o AMPA (el principal metabolito del glifosato, sustancia que se forma al degradarse el glifosato) (5)

Ante la evidencia científica que apunta que el glifosato puede causar cáncer, se tiene que asumir el compromiso de cumplir con la Recomendación 82/2018 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en enero de 2019 (6), promovida por Greenpeace junto con más de 40 personas, que insta a diversas instancias, como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), SEMARNAT y Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a atender la mala gestión y manejo de los plaguicidas en México, en particular aquellos altamente peligrosos (PAP), recomendación que las distintas instancias federales de este gobierno, han aceptado acatar en todos sus términos.

Además de que en 2019 el Departamento de Salud del gobierno de los Estados Unidos publicó un perfil toxicológico del glifosato (7) que coincide con el reporte publicado por la OMS y en 2020 se publicó la 5ª edición de la Antología toxicológica del glifosato, que integra mil 108 investigaciones científicas sobre los efectos del glifosato en la salud y el ambiente, dando más evidencia de lo peligroso que resulta este herbicida. Por lo tanto, en Greenpeace México respaldamos las declaraciones de SEMARNAT de prohibir el glifosato para el año 2024, mediante su reducción progresiva, desde el enfoque de principio precautorio.

La prohibición del glifosato en México será el primer paso para avanzar hacia una producción ecológica que preserva la biodiversidad y la agrobiodiversidad forjada en manos campesinas desde hace milenios. La agricultura ecológica protege el suelo, el agua y los derechos humanos de campesinas y campesinos. Proyectos como el modelo denominado Agricultura Campesina de Conocimientos Integrados (ACCI) combinado con Manejo Integrado de Cultivos Inducidos (MICI) (8) (9) (10) implementado por la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) nos demuestran que los agrotóxicos y transgénicos no son necesarios para gozar de autosuficiencia alimentaria (como publicitan las empresas) y que es posible producir alimentos más saludables y nutritivos sin utilizar productos químicos con prácticas agroecológicas (11), modelo con el que se pueden mejorar los rendimientos, reducir los costos de producción y dar a las familias alternativas para dignificar su labor en el campo.

Avanzar en la decisión asumida por el actual gobierno hacia la prohibición progresiva en el uso del glifosato para el año 2024, es el primer paso para una transición agroecológica que nos brinde autosuficiencia y soberanía alimentaria de manera sana y segura para México.

*Especialista en Agricultura y Cambio Climático de Greenpeace México.


(1) IPCC 2014: Smith, P., et al. 2014. Agriculture, Forestry and Other Land-Use (AFOLU). In: Climate Change 2014: Mitigation of Climate Change. Contribution of Working Group III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Edenhofer, O., et al. (eds.)]. Cambridge University Press, Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA.

(2) CONACYT.2019.Expediente científico sobre el glifosato y los cultivos GM. http://conacyt.mx/index.php/comunicacion/ciencia-para-la-sociedad/especiales/1289-expediente-cient-glifosato-y-cultivos-gm

(3) Ibidem 2

(4) Ibidem 2

(5) IARC.(2020).IARC Monographs on the Identification of Carcinogenic hazards to humans. https://monographs.iarc.fr/list-of-classifications

(6) Greenpeace. 2019. Se avanza en el cumplimiento de la Recomendación 82/2018 de la CNDH en materia de plaguicidas en México. https://www.greenpeace.org/mexico/blog/2163/se-avanza-en-el-cumplimiento-de-la-recomendacion-82-2018-de-la-cndh-en-materia-de-plaguicidas-en-mexico/

(7) Martín Rossi.2020. Antología toxicológica del glifosato https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2020/04/Antologia-toxicol%C3%B3gica-del-glifosato-5-ed.pdf

(8) Anec.2020.ACCI-MICI http://www.anec.org.mx/acci-mici-agricultura-sustentable

(9) Sader.2020. ACCI-MICI, un modelo real y posible de agricultura sustentable https://www.gob.mx/agricultura/articulos/acci-mici-un-modelo-real-y-posible-de-agricultura-sustentable?state=published

(10) La Jornada del Campo. 2018. La revolución silenciosa de la ANEC https://www.jornada.com.mx/2018/10/20/cam-revolucion.html

(11) Greenpeace. 2015. Agricultura ecológica. https://archivo-es.greenpeace.org/espana/Global/espana/2015/Report/agricultura/GPI-EcoFarming-DEF-HR.pdf