El 5 de septiembre, autoridades de Tamaulipas informaron que después de repeler un ataque, policías abatieron a ocho miembros del Cártel del Noreste, cinco hombres y tres mujeres. Pero familiares de los occisos y testigos aseguran que no se trató de un enfrentamiento, sino de una ejecución. 

Ciudad de México, 10 de septiembre (SinEmbargo).– Autoridades de Tamaulipas habrían fabricado el supuesto enfrentamiento registrado el 5 de septiembre entre policías del Centro de Análisis, Inteligencia y Estudios de Tamaulipas (CAIET) e integrantes de Cártel del Noreste (CDN).

De acuerdo con testimonios a los que tuvo acceso el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, el presunto choque entre uniformados y criminales sería más bien una ejecución extrajudicial.

El 5 de septiembre, el Gobierno de Tamaulipas informó que después de repeler un ataque, policías abatieron a ocho miembros del Cártel del Noreste, cinco hombres y tres mujeres. Entre los muertos había algunos varones que vestían uniformes camuflados (parecidos a los de las fuerzas armadas) y chalecos antibalas con la siglas “CDN”.

“La realidad es otra: se trata de una ejecución extrajudicial en un escenario prefabricado en forma burda por parte de los elementos del Centro de Análisis Información y Estudios de Tamaulipas”, apuntó el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo.

A partir de testimonios con habitantes de Nuevo Laredo, el Comité indicó que varios de los asesinados fueron sacados de una casa en la colonia Buenavista y trasladados hasta el punto en que se fingió el choque armado.

“Testigos afirman que una camioneta negra fue trasladada de la calle Madero, cuadra 67, por una grúa de la dirección de tránsito hasta la colonia Valles de Anáhuac, donde los estatales ya habían preparado una casa para ejecutar a los detenidos”, informó el Comité.

“Estábamos dormidos. Iban a ser las 8 de la mañana cuando tumbaron la puerta. Tumbaron la puerta y mi papá corrió conmigo. Se metieron cinco a mi cuarto. Me decían que me tapara, que no los mirara a la cara. A mi papá le decían que sacara las armas, él les decía que no sabía de qué estaban hablando. Le decían que no se hiciera pendejo, lo golpearon”, dijo la hija de uno de los ocho asesinados.

“El padre de esta joven, ex trabajador de la Coca-Cola, fue vestido con ropa tipo militar y posteriormente asesinado”. Ella afirmó haber visto el momento en que lo vestían.

Otros vecinos de la zona aseguraron que no se trató de un enfrentamiento porque las detonaciones se escucharon espaciadas, como si se estuvieran dando “tiros de gracia”.