Roma, 17 Jul (Notimex).- El traslado del crucero Costa Concordia de la isla del Giglio al puerto de Génova, donde será desmantelado, no implicará ningún riesgo ambiental, dijo hoy el ministro italiano del Medio Ambiente, Gian Luca Galletti, ante las exigencias de Francia.
“Como ya he explicado personalmente a la ministra Royal, las directivas del Ministerio del Ambiente son exigentes e inflexibles. Los controles son constantes y rigurosos”, declaró Galleti en una nota, respecto a las garantías de seguridad exigidas por la ministra francesa de Ecología, Segolene Royal.
Dijo que la seguridad medioambiental del mar Tirreno es una prioridad para Italia “que por esa tragedia ha pagado ya un precio altísimo”.
Previamente Royal había exigido pruebas escritas e incontrovertibles de que el Costa Concordia ha sido completamente vaciado de combustible, de que no contiene en su interior otras sustancias peligrosas y pidió el itinerario completo del traslado del barco.
“Circulan muchas informaciones sobre la proximidad del paso (de la nave) frente a las costas de Córcega. Espero tener la información exacta, porque esta incertidumbre es inaceptable”, señaló la ministra francesa.
“Hasta que esas pruebas no me sean comunicadas, no es posible autorizar el paso del Costa Concordia (frente a las costas de la isla francesa de Córcega)”, añadió.
El crucero, naufragado el 13 de enero de 2012 frente a la isla del Giglio, fue reflotado y portado en alta mar el lunes pasado y ahora se prevé que a partir del próximo 21 de julio comience a ser remolcado a Génova, a 370 kilómetros de distancia.
El ingeniero sudafricano Nicholas Sloane, responsable de las operaciones, declaró hoy que el traslado podría retrasarse algunas horas debido a las dificultades de trabajar bajo agua con cadenas que pesan toneladas y con las que han sido afianzadas al barco las cajas de acero que servirán como flotadores.
“Hemos tenido algunos problemas e imprevistos con las cadenas, pero aún estamos en tiempo”, dijo al respecto el responsable de la Protección Civil, Franco Gabrielli.
En el hundimiento del crucero murieron 32 personas (y una más sigue desaparecida), mientras que el capitán, Francesco Schettino está bajo proceso acusado de homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de la nave.




