Chihuahua, 20 Jul. (Notimex).- La educadora Carla Caballero Banda inició hace casi dos años una colecta de zapatos para los niños tarahumaras que acuden a clases, al ver a sus alumnos llegar con el calzado roto o descalzos, con llagas en los pies, tras caminar más de una hora por la sierra.
La colecta de calzado inició en la comunidad de Agua Fría, del municipio de Uruachi, en la sierra de Chihuahua, gracias a la idea de la capacitadora educativa, de 21 años de edad, quien se percató de la necesidad de sus seis alumnos de preescolar.
Preparó una pequeña recaudación, que no contaba con nombre, inspirada en un menor llamado Fabián, quien usaba zapatos que sus padres habían cortado por la punta para que salieran los dedos y pudiera seguir usándolos, debido a que su pie crecía constantemente y no contaban con medios para conseguir otros.
Fabián Lagarda Frías, ahora de cinco años de edad, es un niño indígena de origen tarahumara, quien en aquel momento cursaba el segundo año de preescolar, y hablaba muy poco el español, aunque ahora lo domina por completo.
En entrevista con Notimex, la capacitadora del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) comentó que en un mes consolidó la primera campaña, debido a que se acercaba el Día del Niño.
En esa ocasión recolectó seis pares de zapatos para sus alumnos de 3 a 5 años y una bolsa de ropa para cada familia.
Recordó que los infantes caminaban hasta una hora o más para llegar al salón de clase, varios de ellos no tenían zapatos y presentaban llagas en los pies.
En un principio, la idea fue que contaran con calzado para el invierno, pero posteriormente la campaña se hizo permanente, agregó la también estudiante del tercer semestre en la Universidad Pedagógica Nacional.
“Empecé a solicitar apoyos con mis vecinos, familiares, en las redes sociales, con personas de la delegación, personal de la oficina, mis amistades y tardé alrededor de un mes; entregamos todas las ayudas y fueron fotografiadas para subirlas al grupo de Facebook, Dona un par de zapatos nuevos”, indicó.
En el siguiente ciclo la tutora atendió más comunidades, tardó tres meses para hacer la promoción y reunir todo en la delegación, que es dónde la apoyan para recibir la ayuda y hacérsela llegar a San Rafael, para que ella y sus compañeros capacitadores lleven a cabo la entrega.
Luego de la campaña “Dona un par de zapatos nuevos”, los líderes educativos comunitarios, encabezados por Carla, suben y bajan montañas, transitan caminos, brechas y terracería, para entregar el calzado a estudiantes de escasos recursos.
“Fabiancito está en tercer grado de preescolar, tiene cinco años, va a pasar a la primaria. Cuando lo atendí, aprendí muchas palabras de la lengua indígena, por él y su familia”, dijo Carla Caballero.
“En mi comunidad, todos los menores son tarahumaras, pero ya no hablan su idioma, eso y otras tradiciones se han perdido”, indicó.
La capacitadora afirmó que “en preescolar alrededor de 500 niños de las comunidades de los municipios: Uruachi, Urique, Maguarichi, Chínipas y Guazapare han recibido ayudas, que consisten principalmente en zapatos, pero también reparten chamarras y ropa nueva o usada, pero en buen estado”.
“Todo empezó en los municipios que yo apoyaba, pero mi idea es seguir ayudando a todos los niños que tenemos en Conafe”, expresó.
“Hasta el momento se han beneficiado muy pocas familias, ya que en Chihuahua el Consejo tiene registrados a nueve mil 500 alumnos, por lo que aún faltan nueve mil apoyos”, detalló.
La educadora, quien en la actualidad labora en una escuela preescolar en la comunidad de San Rafael, municipio de Urique, destacó que continuará con la campaña para beneficio de niños de escasos recursos.
Carla inició su carrera en el Conafe al terminar la secundaria, primero como promotora educativa de educación inicial, por cuatro años, luego fue líder educativa e impartió clases de preescolar en la comunidad rarámuri o tarahumara de Bacajípare y después trabajó en Agua Fría.
“Atendemos sobre todo a niños de preescolar de 3 a 6 años, recibimos calzado de todo tipo del número 13 al 17, pero también atendemos a niños de primaria y secundaria, por lo que cualquier número nos sirve, lo importante es que sean zapatos nuevos porque son de uso personal”, expuso.
El año pasado hizo la colecta para todas las comunidades y documentó las entregas en Facebook para conseguir más apoyos, por cuya labor se hizo acreedora en marzo de 2014 a un reconocimiento entregado por el Congreso y Gobierno del estado de Chihuahua.
La capacitadora educativa puntualizó que pretenden hacer el proceso más formal, si es necesario tomar fotos de cada par de zapatos que entreguen y subirlas a la red social, para que todo sea transparente y que haya evidencia de que el único fin es ayudar.
“Nos falta muchísimo, por eso nos estamos extendiendo, tratamos de hacer más promoción, porque hay 67 municipios con los que cuenta el estado y no hemos recibido mucha ayuda, por ello quiero invitar a más gente, no sé, tal vez a zapateros del país que se unan y nos apoyen”, resaltó.




