19 mil huyen de la violencia en CA: ONU; “México vive drama, y está tomando decisiones ‘impensables’ hace años”: NYT

21/07/2014 - 11:51 am

La gran marcha hacia el norte. Foto: Cuartoscuro
La gran marcha hacia el norte. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo).– El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) dio a conocer hoy en Tegucigalpa que unas 19 mil personas que han huido de Honduras, Guatemala y El Salvador por la violencia se han refugiado en Costa Rica y países de América del Norte.

El representante del ACNUR para Centroamérica, Fernando Protti, dijo a la agencia Notimex que desde hace tres años trabaja en los tres países centroamericanos con la población que se desplaza huyendo de la violencia y que ha logrado que sean recibidos en otros países como refugiados.

A ello se suma el éxodo de los niños centroamericanos que están siendo deportados por Estados Unidos y que ha creado alarma en estos países, que en el caso de Honduras, carece de una respuesta integral para garantizar su incorporación a sus familias.

“Estamos trabajando con los gobiernos con asistencia técnica, para mejorar la recepción de los niños que van a volver, si tienen problemas para regresar a sus comunidades que no sean sacados de los albergues”, apuntó el jefe del ACNUR para Centroamérica, México y Cuba.

Los mandatarios de Honduras, Guatemala y El Salvador se reunirán el viernes próximo con su colega de Estados Unidos, Barck Obama, en Washington, donde se espera que uno de los temas centrales será que reconozcan como refugiados a los niños que han huido a ese país.

MEDIDAS IMPENSABLES

Al hablar de las fronteras de México se suele mirar al norte, hacia los Estados Unidos: en sus bordes compartidos, ambos países han enfrentado un gran número de dificultades; las más protagónicas en tiempos recientes. No obstante, al límite sur, Guatemala y Belice colindan con México en una línea de casi 200 kilómetros donde la migración, proveniente sobretodo de Centroamérica, es también un problema.

“Ahora México se encuentra a sí mismo yendo y viniendo entre la compasión y la mano dura mientras lucha contra su propia crisis migratoria”, escribió The New York Times en un artículo que publicó este fin de semana.

“Aunque el público simpatiza en gran medida con los migrantes y es profundamente crítico ante las severas políticas inmigratorias de los Estados Unidos, los funcionarios [mexicanos] se hallan bajo presión de sus vecinos al norte y sur en tanto buscan manejar el influjo migratorio. Como resultado de esto, se están tomando medidas que tan solo hace algunos años hubieran sido impensables”.

Detener a los pasajeros que viajan de contrabando en trenes de carga y abrir cinco nuevas estaciones de control en la frontera sur, cerca de rutas frecuentadas por los migrantes, son algunas de las medidas que el periódico neoyorkino dice que México quiere instaurar. Agrega que paulatinamente el país ha aumentado el número de deportaciones, incluyendo las de menores de edad que viajan sin un adulto.

El diario citó una entrevista con el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien dijo que “nunca antes México había anunciado una política estatal en la frontera, y ahora lo ha hecho. Se trata de control absoluto en la frontera sur.”

Un nuevo proyecto anunciado por Peña Nieto y desarrollado conjuntamente por los gobiernos de México y Guatemala instauraría un programa para trabajadores visitantes y un visado temporal de tránsito con duración de tres días, dice la publicación estadounidense.

De forma gratuita, el programa y la visa permitirían el ingreso a cuatro estados fronterizos de la República con el fin de lograr –en las palabras del Secretario de Gobernación– “un flujo ordenado”. Se podría extender el programa a los hondureños y salvadoreños, ya que un mayor control del proceso migratorio volvería a la migración misma más segura superando las preocupaciones sobre volverla atractiva para más gente, agregó el secretario.

Las autoridades mexicanas estiman que hacia la mitad de los miles de migrantes –niños, familias y adultos– que intentan cruzar México para alcanzar los Estados Unidos no lo logran, dice  The New York Times, en vez de ello se quedan varados en México cuando se quedan sin dinero o los arrestan agentes inmigratorios que patrullan transportes, puestos de control, hoteles y lugares transitados por migrantes.

Mexico deportó a 89000 centroamericanos el año pasado, apunta el diario de Nueva York. 9000 de los deportados eran niños. El grueso de los expulsados eran hondureños, salvadoreños y guatemaltecos según funcionarios mexicanos. En el periodo de un año, desde el pasado septiembre, Estados Unidos deportó a 106,420 migrantes provenientes de esos países.

“En lo que va de este año, México detiene a 53 migrantes niños cada día, mayormente centroamericanos, el doble que el año pasado. Ha deportado a más de 30000 centroamericanos en este año, incluyendo a más de 14000 hondureños que son conducidos a casa en autobuses retasados que viajan al menos tres veces por semana”.

El diario estadounidense recurre a un académico del Colegio de México experto en migración, Francisco Alba, quien habla de un enigma: es casi imposible detener el flujo de migrantes, pero México no es capaz de apoyar a un gran número de refugiados.

“Realmente no hay mucho que el país pueda hacer al respecto”, dijo Alba, “De verdad no puede detener estos influjos. La tradición es no tener estos controles férreos y tener una actitud relativamente laxa en torno a la migración, hasta cierto punto”.

La Bestia, como se conoce al tren de carga que viaja por el norte de México, es otro punto de preocupación para el gobierno, dice el periódico de Nueva York. Como parte de un aumento de la seguridad fronteriza el gobierno de mexicano impediría a los migrantes el ingreso a la Bestia, que recibe su nombre por el número de drásticos accidentes y crímenes violentos que ha albergado.

“En un reciente accidente, un niño de dos años se cayó del tren y sufrió la amputación parcial de su pierna, mientras viajaba con su madre desde Honduras para reunirse con su padre estadounidense en Texas. La mujer, una aspirate a artista gráfica de 23 años, se lesionó severamente el brazo que usa para dibujar”.

El Secretario de Relaciones Exteriores es citado por el diario estadounidense, que agrega que Osorio Chong prometió detalles de su plan para detener el ingreso al tren en los próximos días: “No podrán subirse al tren”, dijo Osorio Chong, “No pueden usar este tren porque sus vidas están en riesgo y no tienen permiso para estar en el país”.

A pesar de todas las deportaciones, los refugios que México pone a disposición de los migrantes se llenan, señala The New York Times. Las familias y niños ahí albergados carecen de dinero, están exhaustos y se encuentran desanimados por el largo y peligroso viaje y corren la voz de que entrar legalmente a los Estados Unidos sería casi imposible.

Defensores de los migrantes expresan su preocupación de que las medidas lleven a los migrantes a tomar rutas más peligrosas o pagar sobornos más onerosos, dice el diario neoyorkino, lo cual es ya una práctica común.

Un activista que citó el periódico estadounidense, Ruben Figueroa, dijo que “[la política de inmigración] solamente va a lograr que todo sea más por debajo del agua”. Otro defensor de los migrantes reclamó que se hace demasiado poco por la gente que huye de la violencia en su país pero que no puede resistir el kilométrico viaje a través de México hasta los Estados Unidos.

En 2010 después de que fueran masacrados 72 centroamericanos, México reformó su ley inmigratoria, dice la publicación de Nueva York. Legalmente se dejó de considerar un crimen estar en el país sin autorización, en lugar de ello se puso bajo el rubro de “ofensa civil”. También se establecieron procedimientos para otorgar visas temporales que impedirían que los migrantes tuvieran que viajar a la merced de criminales y contrabandistas.

“Pero defensores de los derechos humanos dicen que en la práctica, son pocos los eligibles para una visa de tránsito, que requiere de los viajeros el suficiente dinero para hospedarse durante el viaje. Más pocos aún son eligibles para una visa humanitaria, porque no pueden probar que han sido lastimados durante su trayecto”, señala el diario.

Son varios los migrantes que encuentran el apoyo que necesitan para alcanzar el norte gracias a una extensa red de refugios de la Iglesia y otros benefactores, explica el periódico neoyorkino. Habla de un refugio cerca de un punto de control en la frontera sur, donde los oficiales no molestan a los migrantes que están albergados y una guarda estatal de policía custodia el inmueble.

El refugio, localizado en Tenostique, aloja a varias familias que parecen haber hallado algo de paz ahí y no tienen prisa aparente por continuar su viaje hacia al norte, escribe The New York Times. Se entretienen con juegos de mesa, música o televisión.

El diario neoyorkino transmite la palabras de varios migrantes hospedados en el refugio o sus inmediaciones:

Ruth Maribel Flores de 28 años viajó con su bebé de dos meses en coche desde Honduras, donde una banda criminal amenazó a su familia de muerte, acusando a su hijo de nueve años de ser un espía para una banda rival.

Carlos González, su esposo, dijo que: “Ya no tenemos dinero. Nos robaron todo en Guatemala – el tipo que nos cambió el dinero, el oficial de migración, todos”.

El periódico estadounidense también cita a Dania Ruiz, quien dejó Honduras con su hija de 14 años después de que una prima suya fuera violada por miembros de una banda criminal. Había hecho caso de un falso rumor sobre visados en Estados Unidos para mujeres con hijos.

“Si me puedo quedar acá un poco y trabajar en algo eso haría. Lo más importante era sólo salirnos de Honduras”.

–Con traducción de Luis Chumacero González Durán

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero