Los titiriteros Elvia Mante y César Tavera luchan por revalorar el arte de los títeres en norte del país

07/08/2014 - 11:05 am

Monterrey, 7 Ago. (Notimex).- Los titiriteros Elvia Mante y César Tavera, quienes dirigen la organización Baúl Teatro, fundada en 1986, luchan por revalorar el arte de los títeres en la zona norte de México.
Indicaron que en sus inicios los espectáculos eran destinados para niños, sin embargo, aseguran que los títeres han llamado la atención de los mayores.

“Los títeres también llegan a los adultos con una carga de valores, una carga de mensaje que exige su derecho de divertirse con los títeres”, explicó Tavera, argumentando que son otras temáticas para los mayores.

“Los jóvenes empezaron a interesarse por los títeres” y desde ese momento reciben visitas de grupos de jóvenes, familias, parejas y gente de todas las edades en la Casa de los Títeres, creada en 1994 y que cuenta con Más de 700 muñecos, adquiridos en diversas partes del mundo y del territorio mexicano.

Elvia y César, profesionales ya en el manejo de muñecos de diversos materiales, detallan a Notimex sus inicios en esta actividad.

Antes de la actual Casa de los Títeres hay un antecedente, señaló Tavera, al resaltar que su compañía “Baúl teatro” tuvo su espacio en la colonia Independencia bajo la denominación de “La Bodega del Baúl”.

“Ahí teníamos funciones dominicales, presentaciones de cuenta cuentos para adultos los miércoles y organizábamos otras actividades, como exposiciones en este espacio cultural”, narró.

Recuerda esos viajes a festivales en el extranjero, de donde siempre regresaban con títeres que adquirían o les regalaban, para así iniciar la gran colección con la que cuentan actualmente.

“Empezamos como una práctica a presentar esos títeres en la Bodega del Baúl pero la gente respondió bien a este espacio. Cuando nos cambiamos al Barrio Antiguo, en 1994, decidimos crear un lugar cultural, como un museo y presentar toda esta colección”, relató.

Esto sigue sumando adeptos y la colección también va incrementándose. Tavera detalló que “a cada grupo que viene (al Festibaúl) siempre les preguntamos si quieren donar un muñeco al museo”.

Trajo a colación los grupos asistentes al Fórum de las Culturas, en el 2007, cuando participaron como curadores. Todos donaron un muñeco para el museo “y eso ayudó a acrecentar el acervo”.

El éxito del museo ha sido tan grande que le brindaron la oportunidad de ser sede de numerosos eventos como “El Festival de Teatro, el Encuentro de Teatro para Niños, el Encuentro de Teatro para Adultos, el Festival del Barrio Antiguo”, entre otros.

Mante y Tavera destacaron que luego de su participación en el Fórum Internacional de las Culturas, llevado a cabo en la ciudad en el 2007, “vimos que cambió la percepción de la apreciación de los títeres”.

En la actualidad cuentan con un acervo de más de 700 muñecos, de los cuales aproximadamente 200 están en exhibición. Los títeres se van cambiando en función de la temática y en esta ocasión, para celebrar los 20 años de la casa, se hizo una museografía especial con parte del acervo.

“Algunos los presentamos en obras de teatro, otros todavía están esperando su debut” expresa uno de los curadores.

En cuanto a la procedencia de los muñecos, Elvia Mante detalló “tenemos un taller donde construimos los muñecos para nuestros espectáculos, pero los que están en el museo ya tuvieron su historia en algún otro país, con otra compañía, o aquí pero que ya no están en escena”.

A estos muñecos los califica como “jubilados”, enfatizó, subrayando, sin embargo que las constantes actividades, además de las visitas escolares ininterrumpidas desde 1994, los mantienen con vida”.

Tavera indicó que una de las salas “está dedicada a los 20 años de la Casa de los Títeres, donde hacemos un recorrido por los diferentes lugares que los muñecos han ocupado durante 20 años. Y las piezas y actores son representativos de cada época”.

Luego, en la segunda sala tenemos títeres de todo el mundo. Mostramos algunos que habían estado guardados por algunos años e hicimos una nueva museografía para enseñar las diferentes técnicas y materiales utilizados.

Por último, la tercera sala la habitan títeres construidos por nosotros para un espectáculo que se llamó “Pinocho”. Es la sala más didáctica del museo donde mostramos cómo un mismo personaje es representado de diferentes maneras, de diferentes tamaños, con diferentes técnicas de manipulación”, explicó Mante.

Redacción/SinEmbargo

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