Pese a las recomendaciones de que la construcción de la refinería representaría costos elevados para la petrolera y que Pemex debería enfocarse en las actividades extractivistas para frenar la caída de la producción, el inicio de la construcción está programada para finales de año.

Ciudad de México, 11 de marzo (SinEmbargo).- El proyecto de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, quedaría lista en un periodo de tres años y tendrá un costo de construcción entre 6 y 8 mil millones de dólares, de acuerdo con la Secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Este es uno de los desarrollos de infraestructura más grandes planteados por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pues se planteó para reducir las importaciones de gasolinas.

Según recogió la agencia Reuters, la funcionaria federal defendió la construcción de la refinería en el puerto de Dos Bocas y dijo que su diseño está planeado para procesar crudo pesado.

Estas declaraciones se dieron en el contexto de verificación internacional sobre Petróleos Mexicanos (Pemex), que ha desembocado en la baja nota de las calificadoras Standard & Poor’s y Fitch Ratings sobre la petrolera.

Puerto marítimo Dos Bocas en Tabasco. Foto: Edgar Jasso, Cuartoscuro.

En entrevista radiofónica, Nahle informó que para la construcción de la séptima refinería de Pemex la dependencia ha recibido ofertas de todo el mundo, por lo que anunció que en breve se iniciará el proceso de licitación.

Pese a las recomendaciones de que la construcción de la refinería representaría costos elevados para la petrolera, así como de que Pemex debería enfocarse en las actividades extractivistas, debido a que podrían frenar la caída de la producción, el inicio de la construcción está programada para finales de año.

Hasta el momento, Pemex presentó cifras de procesamiento por el 30 por ciento de su capacidad de refinación nacional, lo que generó mayores grados de importación.

Aspectos generales de la zona donde se construirá la refinería de Dos Bocas. Foto: Edgar Jasso, Cuartoscuro.

CALIFICADORAS REPRUEBAN A PEMEX

La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s revisó a la baja, el 4 de marzo, la perspectiva de inversión la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de estable a negativa, al igual que a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la nota soberana de México.

Por su parte, la agencia calificadora Moody’s planteó el martes que la violencia en México representa mayores riesgos de crédito cada vez mayores para las empresas y los expande a Gobiernos locales y regionales.

El 25 de febrero la agencia calificadora Moody’s y el banco Goldman Sachs alertaron sobre impactos negativos para la economía mexicana en este 2019. Para Moody’s, la cancelación del Aeropuerto de Texcoco y un menor crecimiento económico impactarán negativamente en el sector aeroportuario mexicano.

En tanto que Goldman Sachs observó que el panorama para las tasas de interés para México disminuirá en 1.7 por ciento y prevé que la economía nacional crezca un 1.5 por ciento, de acuerdo con información de Reuters.

Uno de los elementos que más afectaron las perspectivas de México y sus empresas, fue el plan de rescate para Pemex planteado por el Gobierno federal. El consorcio JP Morgan opinó que las medidas anunciadas no moverán de forma positiva la calificación de Pemex y que, incluso, existe la posibilidad de que se reduzca al bono del soberano.

Ficth Ratings fue la primer calificadora que consideró como insuficiente el plan de rescate por lo que mantuvo sin cambios la calificación crediticia de la empresa, a la que rebajó a “títulos basura”.

Analistas consultados por el Banxico indicaron que la gobernanza, las condiciones económicas internas y externas, fueron los principales factores que pueden obstaculizar el entorno económico de México para los próximos seis meses.