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Martín Moreno-Durán

11/05/2022 - 12:04 am

Línea 12: Sheinbaum se hunde

Primero: Sheinbaum fue mentirosa cuando culpó a “un abogado que litigó en contra del Presidente” y que ahora participó en el tercer dictamen (¿?).

Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
“La responsabilidad directa de Sheinbaum también va de la mano con sus mentiras, trampas y amenazas absurdas tras ser informada por su equipo del sentido que traía el famoso tercer dictamen de DNV”. Foto: Gobierno de la CdMx/Cuartoscuro

+ Falló mantenimiento

+ Opacidad y mentiras

Claudia Sheinbaum -la corcholata favorita de AMLO para ser candidata presidencial de Morena en 2024-, se hunde de la mano de la Línea 12 y más le valdría al tabasqueño buscarse otra opción sucesoria.

El tercer dictamen de la empresa noruega Det Norske Veritas (DNV), que había sido ocultado por Sheinbaum y su equipo porque los corresponsabilizaba directamente de la tragedia-, es implacable. Demoledor:

“No se cuenta con registros de mantenimiento o reparación de los componentes de concreto metálicos utilizados en la ingeniería civil que fueran proporcionados a DNV… Tampoco hay registro de reparaciones realizadas en el tramo colapsado, entre las estaciones Olivos y Tezonco, al oriente de la capital, desde la inauguración hasta la fecha del colapso”. ¡Zas!

“No hay registro de reparaciones en el tramo colapsado…”.

Y más:

Hubo fallas en las inspecciones y el mantenimiento como causas concurrentes en la Línea 12 y que llevaron a que siguiera funcionando cuando no estaba apta. “El documento suma ese factor a los problemas de diseño, construcción, supervisión de la obra. (De haberse atendido estos factores), se habría evitado el colapso del tramo elevado”, establece el dictamen y la información revelada el lunes pasado por los periodistas Georgina Zerega, Elías Camhaji y Franceso Manetto en el diario El País.

Sheinbaum -quien ha renunciado a tener personalidad propia como política para convertirse en lorita de López Obrador, repitiendo todo lo que dice y hace AMLO en su afán de ganarse su simpatía para el 2024-, está metida en un grave problema que, inclusive, le costaría la candidatura presidencial de Morena.

“El tercer y último informe de DNV sobre el desplome de la Línea 12 del Metro de Ciudad de México, señala por primera vez fallas en las inspecciones y el mantenimiento…”, comprueba el documento que da pie a la reveladora información del diario español.

Por eso ocultó ese tercer dictamen la Sheinbaum: porque resultaba culpable y corresponsable -junto con Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera-, de la tragedia en la Línea 12. Responsables en construcción, corrección y mantenimiento.

La responsabilidad directa de Sheinbaum también va de la mano con sus mentiras, trampas y amenazas absurdas tras ser informada por su equipo del sentido que traía el famoso tercer dictamen de DNV. En cuanto supo de su culpabilidad, la exesposa de Carlos Ímaz -personaje que recogía dinero ilegal para entregarlo a López Obrador cuando era Jefe de Gobierno capitalino-, perdió la compostura, actuó de manera precipitada y fue de error tras error.

Primero: Sheinbaum fue mentirosa cuando culpó a “un abogado que litigó en contra del Presidente” y que ahora participó en el tercer dictamen (¿?). Hay que ser o muy tontos o muy cándidos para decir tamaña tontería. Es revivir el famoso “compló” de AMLO, ahora, a la manera de Sheinbaum. ¿Quién le creyó esto? Nadie. Absolutamente nadie. En su postura absurda, Sheinbaum entró con el pie izquierdo a defender el asunto. “DNV confirma que el informe se elaboró sin la participación de ningún experto que pudiera tener un conflicto de intereses”, respondió la empresa. Sheinbaum calló.

Segundo: Sheinbaum fue tramposa al decir que DNV había “cambiado la metodología” en el tercer dictamen y que obedecía a un “sesgo político”, luego “de que una Senadora del PAN (Xóchitl Gálvez) hablara del tema” (¿?). De inmediato, junto con su equipo, se dieron un balazo en el pie: decidir ocultar el tercer dictamen que los corresponsabilizaba, en un movimiento burdo e innecesario por una razón de fondo: si entraban en litigio contra DNV (como amenazó Sheinbaum), ese dictamen final, por fuerza, tendría qué hacerse público. Es decir: nada ganaban con esconderlo. Fueron muy torpes.   

Tercero: Sheinbaum fue amenazante cuando, en un lance más descabellado que razonado, amenazó con demandar por la vía civil a DNV -una empresa respetada y con prestigio a nivel mundial, con 500 mil clientes, operaciones en 100 países, con 15 mil especialistas y más de 75 mil certificaciones de gestión-, amago que hoy parece haberse diluido. ¿Por qué? Porque DNV respondió de manera frontal: “Este informe final se entregó totalmente en apego a los requisitos contractuales, a tiempo y completo. DNV respalda la metodología empleada, los hallazgos y las conclusiones del Análisis Causa Raíz del incidente de la Línea 12 del Metro”. Además, DNV respondería ante tribunales internacionales e imparciales, y no ante un Juez o Jueza sometidos a la 4T. Sheinbaum y su equipo fueron muy inocentes, por decirlo de manera suave.

*****

O Claudia Sheinbaum es muy tonta, o sus colaboradores son muy tontos o muy lacayos para no advertirle a su jefa de la forma tan estúpida como intentó, sin éxito, descalificar el tercer dictamen de la empresa DNV sobre la tragedia en la Línea 12 del Metro. Solamente se hundieron.

Y ese hundimiento se encamina al naufragio de la candidatura presidencial del 2024 de la Sheinbaum. Ya lo veremos.

El tramo Olivos-Tezonco de la Línea 12 se desplomó.

Sheinbaum y su candidatura también se hunden.

Y lo que les falta.

TW @_martinmoreno

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Martín Moreno-Durán
Periodista. Escritor. Conductor radiofónico. Autor de los libros: Por la mano del padre. Paulette, lo que no se dijo. Abuso del poder en México. Los demonios del sindicalismo mexicano. El Derrumbe Retrato de un México fallido. El Caso Wallace. 1/Julio/2018: Cambio Radical o Dictadura Perfecta, y de la novela Días de ira.
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