“Aquí siempre se está poniendo difícil, yo creo que esta es una crisis que nunca habíamos visto en el país”, dijo el Secretario de Hacienda, porque conjunta la crisis sanitaria con la económica, pero aclaró que tanto Hacienda como la sociedad tienen que estar listas, porque si hay rebrotes tendrá que volver a cerrarse la economía y con ello causar un mayor daño a la economía.

Ciudad de México, 11 de junio (SinEmbargo).- La deuda de México no aumentará 15 puntos porcentuales al cierre de 2020, pero en abril el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 17 por ciento, en mayo un poco menos y en junio reiniciaron las actividades económicas por lo que el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, estimó que empiece a verse un repunte.

En entrevista con W Radio, explicó que el Banco de México dio un rango previsto para la caída económica del PIB nacional al final de 2020 de entre 4.6 y 8.8 por ciento, entre el que está también la proyección de la dependencia.

“Nosotros sabemos que el primer trimestre cayó alrededor de 1.4 por ciento. Tenemos información parcial que hace pensar que el mes más difícil fue abril que caería alrededor de un 17 por ciento, tal vez un poquitito menos en mayo y en junio ya empezó el proceso de apertura de la economía”, adelantó.

Reconoció que el dato es fuerte, pero comentó que todos los Gobiernos del mundo enfrentan una disyuntiva porque es una caída por diseño, diferente de un estancamiento económico. Esto ocurrió debido a que las naciones determinaron cerrar actividades económicas que no fueran esenciales cerraran para frenar los contagios de la COVID-19.

Destacó que la Secretaría de Salud estaría de acuerdo con los indicadores, puesto que la caída implica que disminuyó el el contacto entre las personas.

Con relación a la proyección de BBVA de que la deuda de México aumente 15 puntos porcentuales desde el 44 por ciento hasta el 59 por ciento del PIB mexicano, dijo que la deuda estaba en 45 por ciento el PIB al iniciar el año, por lo que negó que haya indicadores de un aumento de tal magnitud en los compromisos de pago.

Explicó que hay dos efectos que impactan directamente el valor de la deuda: el PIB y el tipo de cambio.

“La mayor parte de la deuda está en pesos, eso es lo que hace muy distinto al México de hoy al México de los ochentas, de mediados de los noventa cuando gran parte de la deuda era externa. Hoy es un porcentaje muy pequeño, pero de alrededor del 30 por ciento”.

Antes de la pandemia, continuó, el tipo de cambio se revaluó de 18.5 hasta alrededor de 24 pesos por dólar, la parte de la deuda que estaba en dólares significaba más en pesos, sin embargo hoy el tipo de cambio está hoy en 21 pesos por dólar por lo que el impacto de la devaluación es de alrededor de 450 mil millones de pesos “poquito más del dos por ciento”.

Sobre el reinicio de actividades y el cierre de negocios debido a la falta de ingresos, expresó que México reanudó la actividad industrial, que desde el último día de mayo y en la primera semana de junio tuvo una recuperación de casi 30 mil empleos formales en el sector de la construcción, pese a la pérdida de 250 mil empleos.

Los motivos para reiniciar la actividad en el sector de la construcción estuvieron basados en que es una actividad que representa un motor importante para la economía nacional, además porque las personas que en ella laboran están en la parte baja de la distribución del ingreso y sin seguridad social.

Herrera aseguró que una crisis como la actual no había ocurrido desde 1932 por la implicación mundial de la caída de las economías internacionales. Sin embargo, aseguró que el sector bancario de México está muy bien capitalizado que en conjunto suma el 30 por ciento por arriba de lo recomendado. Explicó que no debería haber necesidad de rescates financieros.