¿Cuáles son los efectos de la COVID-19 en los riñones? Estudio explica

11/06/2021 - 3:15 pm

Los expertos cultivaron células renales humanas en placas de laboratorio y las infectaron con el virus que causa la COVID-19, descubriendo así que éste podía entrar, infectar y replicarse.

Madrid, 11 de junio (EuropaPress).- Los investigadores han estudiado células renales humanas en el laboratorio para examinar los efectos de COVID-19 en la salud de los riñones y, según publican en la revista JASN, el virus puede infectar y replicarse en células renales humanas, pero esto no suele conducir a la muerte celular. Las células renales que ya tienen características de lesión pueden infectarse más fácilmente y desarrollar una lesión adicional, añaden.

Muchas personas que desarrollan COVID-19 también experimentan daños renales, pero no está claro si esto es un resultado directo de la infección viral o una consecuencia de otra condición o de la respuesta del cuerpo a la infección. Para investigarlo, un equipo dirigido por el doctor Benjamin Dekel, del Centro Médico Sheba, en Israel, cultivó células renales humanas en placas de laboratorio y las infectó con el virus que causa la COVID-19.

Los investigadores descubrieron que, aunque el virus que causa la COVID-19 podía entrar, infectar y replicarse en las células renales humanas adultas, esto no solía provocar la muerte de las células. Antes de la infección, las células contenían altos niveles de moléculas de señalización de interferón, y la infección estimulaba una respuesta inflamatoria que aumentaba estas moléculas.

En cambio, la infección de células renales deficientes en dichas moléculas provocó la muerte celular, lo que sugiere un efecto protector.

Las células de estos experimentos se cultivaron como un esferoide tridimensional que imita el riñón sano o como una capa bidimensional que imita las células de un riñón agudamente lesionado. Las células que imitaban un riñón agudamente lesionado eran más propensas a la infección y a otras lesiones, pero no a la muerte celular.

“Los datos indican que es poco probable que el virus sea una causa primaria de la lesión renal aguda observada en los pacientes con COVID-19. Implica que si dicha lesión se produce en el riñón por cualquier causa, el virus podría subirse al carro para intensificarla. Por lo tanto, si somos capaces de limitar el escenario común de la lesión renal aguda en primer lugar, entonces podría existir la posibilidad de minimizar el daño potencial causado por el virus”, explica el doctor Dekel.