Margarita Palacios Castro desapareció el pasado 10 de abril en Atizapán, Estado de México, pero no fue buscada por las autoridades de inmediato. Cuando la familia acudió a reportar su ausencia ante el temor de que podría correr peligro por las amenazas de su ex novio, no les levantaron la denuncia ya que estaban de vacaciones de Semana Santa. Días después, Margarita fue hallada sin vida.

Ciudad de México, 11 de julio (SinEmbargo).- Margarita Palacios Castro fue desaparecida y asesinada brutalmente en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, el 10 de abril de 2019. La familia de la mujer sospecha del ex novio, pues un mes antes lo había terminado, pero él presuntamente la acosaba y la tenía bajo amenazas, aseguraron.

Las autoridades del Estado de México desatendieron la emergencia porque la denuncia no fue levantada el mismo día de los hechos, sino tres días después, debido a que los funcionarios de la Mesa 7 en la Fiscalía de Barrientos –a quienes presuntamente les correspondería conocer los hechos– se encontraban de vacaciones por Semana Santa y no había quien quisiera atender a los demandantes, según narraron a SinEmbargo Maribel Mejía Palacios y Eliane Álvarez, hija y nuera, respectivamente, de la víctima.

“Nos dijeron que teníamos que esperar hasta que llegaran todos de vacaciones […] Fueron tres días que no nos aceptaron la denuncia porque no había nadie de Odisea, yo estuve hablando incluso con la secretaria hasta que finalmente nos atendieron”, narró Maribel.

“Para las autoridades eres un número más, eres un caso más y te tienes que esperar. Somos como una ficha y a sentarte a esperar, a ellos no les importa”, expresó Eliane Álvarez, familiar de Margarita.

Los allegadas de la víctima lanzaron un llamado para encontrar a Julián “N”, el ex novio y sospechoso. Exigieron justicia para la mujer y pidieron a la población no ser indiferente ante los asesinatos de mujeres.

Margarita de 48 años de edad había ahorrado intensamente para poder jubilarse a la brevedad y disfrutar de su casa en Jilotepec. Foto: Especial.

PLANEABA UNA VIDA MÁS TRANQUILA

Margarita era madre de tres. Enviudó hace cinco años, pero tres años después decidió darse otra oportunidad y comenzó una relación con Julio “N”. A los ocho meses de conocerse decidieron vivir en unión libre, sin embargo, el pasado mes de marzo Margarita decidió dejar a su pareja.

Ella tenía una casa en la Ciudad de México de la cual obtenía ingresos por renta y además trabajaba como empleada doméstica en diversos domicilios, platicó su familiar.

 Planeaba “jubilarse” este año e irse a vivir a una casita que había construido en Jilotepec, al lado de la vivienda de su madre. Sus hijas iban apoyarla en hacerse cargo de la casa que tenía en la Ciudad de México y enviarle las rentas de ese inmueble para sostenerse.

“Le gustaba mucho ahorrar, estaba ahorrando para ya no trabajar”, platicó su nuera Eliane.

El martes 9 de abril, Eliane y Margarita se vieron y la viuda le dijo a su nuera que ya había dejado a Julián, pero que él no aceptaba la ruptura, que la seguía a su trabajo y entraba con mentiras a los domicilios donde ella trabajaba, que él creía que ella tenía otra relación.

“Yo le dije a ella que le pusiera una denuncia y les dijera a sus hijos para que hablaran con ese señor”, narró Eliane.

Eliane notó a Margarita no poco receptiva a su propuesta sobre denunciar al hombre. Días después se darían cuenta que su renuencia era porque estaba amenazada: “Una amiga de ella nos dijo que él la tenía amenazada a Margarita, que si no regresaba con él la iba a matar o a alguno de sus hijos”, agregó.

Recordó que Margarita estaba muy insistente en mudarse a Jilotepec, “nosotros suponemos que ella quería ya alejarse de él”.

EL ÚLTIMO QUE ESTUVO CON ELLA

El miércoles 10 de abril fue el último día en que Margarita fue vista. La persona con la que presuntamente estuvo fue su ex novio Julio, aseguró la familia de la víctima, de acuerdo a evidencias y unas imágenes que pudieron obtener.

Margarita fue vista con el hombre cuando acudió a su trabajo por la mañana, después escribió a una amiga donde le comentó que él la invitó a comer bajo la promesa que sería una “comida como despedida” y que ella aceptó “para que la dejara tranquila”.

De acuerdo con la familia, hay unos videos donde se ve a Margarita pasar por una calle junto con Julián como si fueran camino a casa; sin embargo, Margarita nunca llegó a su vivienda.

La familia se enteró de su desaparición gracias a que una de las empleadoras de Margarita reportó que no se había presentado a una cita de trabajo.

“Margarita era muy puntual y era muy difícil que dejara el trabajo tirado, ella siempre se caracterizó por su puntualidad. Entonces su patrona, con quien quedó de verse para que la llevara a otra casa, nos llamó y nos dijo que Margarita no había llegado y se le hizo raro”, agregó la allegada.

La familia comenzó a buscarla de inmediato; primero en la casa de ella, después en la casa de Julián “N”, luego llamaron a casa de la madre de Margarita, en Jilotepec, a otras amistades y familiares, pero no obtuvieron respuesta.

El cuerpo de Margarita fue localizado entre la noche del martes 16 de abril y madrugada del 17 de abril. Foto: Especial.

INDIFERENCIA DE AUTORIDADES

Los hijos acudieron al Ministerio Público en Barrientos para levantar el reporte de desaparición, sin embargo, no fue posible activar la Alerta Odisea o levantar oficialmente la denuncia porque los funcionarios no estaban, y no había quien atendiera a la familia porque “andaban de vacaciones de Semana Santa”, informaron Maribel Mejía Palacios y Eliane.

“Ese día fuimos y cuando ya tomaron los datos y demás, en el Municipio les indicaron a mis cuñados que tenían ir a Barrientos a la Mesa 7. Cuando llegamos ahí nos dijeron que estaban de vacaciones porque como se acercaba Semana Santa ellos ya no laboraban, eso fue el jueves en la tarde. No nos atendieron, nos dijeron que si queríamos regresáramos el viernes para ver si había alguna guardia”, comentó Eliane.

Los parientes de la víctima estaban convencidos que estaba con Julián y tenía la esperanza que sólo la tuviera privada de su libertad y no le hubiera hecho más daño, expresaron las familiares de Margarita.

Hijos de Julián, que eran vecinos de Margarita, se dieron cuenta que la buscaban y acudieron a notificarle a la familia de ella que el hombre “también se encontraba desaparecido”.

“Nosotros debido a que ya teníamos la noción de las amenazadas de él hacía Margarita suponíamos que la tenía en contra de su voluntad; pero los hijos de él, decían que a lo mejor se habían fugado los dos”, agregó la familia de Margarita.

El hijo mayor de Margarita y dos familiares pidieron a uno de los hijos de Julián que los llevara a Iguala, Guerrero, donde vive la madre y familiares de él.

Tres familiares de la víctima fueron llevados por un pariente de Julián a Guerrero, pero ahí solo “los trajeron dándoles vueltas”, comentaron la entrevistadas.

El mismo viernes, los hijos de Margarita regresaron a Barrientos y la respuesta fue la misma, “que seguían de vacaciones”.

“No había nadie en la mesa que los pudiera atender, que seguían de vacaciones”, afirmaron.

Al día siguiente, el sábado, los hijos regresaron de nuevo a Barrientos. El mayor de los vástagos se molestó al escuchar de nuevo que estaban de asueto y reclamó que cómo era posible que no hubiera quien atendiera los casos por sus descansos.

“¿Como es posible que se vayan de vacaciones y nuestra urgencia, y nuestro familiar perdido? “, cuestionó la familia. Fue entonces que los enviaron al Ministerio Publico de Cuautitlán y ahí fue donde les dieron la Alerta Odisea, tres días después.

El domingo, vecinos de Margarita le llamaron a una de sus sobrinas y le notificaron que tenían videos en donde se observaba que –el miércoles 10 de abril– Julián llegó a su propia casa en un taxi alrededor de las cuatro de la tarde, sacó artículos personales y, al parecer, su herramienta de trabajo.

Son varios videos los que la familia de Margarita logró recolectar. Uno de ellos cuando Margarita llegó a su trabajo acompañada por Julián, y otro cuando él acudió a su casa. “En ambas situaciones trae la misma ropa, la diferencia es que cuando Julián llegó a su propia casa ya iba muy sucio, […] de hecho la cara ya se le ve de desesperación y después de media hora que él se metió a su casa salió bañado y cambiado”, explicó la familiar.

Los hijos de Margarita regresaron el lunes 15 de abril a la Fiscalía de Cuautitlán para dar seguimiento a la Alerta de Odisea y hacer una extensión de la declaración, sin embargo, los servidores les indicaron que debían de regresar a Barrientos.

“Regresamos a Barrientos y a mí me tocó entrar porque mi cuñada tenía su INE vencida, entonces cuando voy a la mesa 7, igual en Barrientos y no había nadie”, dijo.

Eliane no podía creer que nuevamente no hubiera quien atendiera su caso. Observó a una persona y le indicó que necesitaba extender una declaración, pero el servidor público le comentó que no había nadie en esa mesa y que regresara hasta el siguiente, una semana después.

La familia de la víctima desesperada reprochó la desatención, fue entonces que el servidor le dijo que buscara en otra mesa a ver si ahí podrían ayudarla.

“En la otra mesa me dijeron que me podían ayudar con la geolocalización de los teléfonos. Yo les dije que me ayudaran que no sabía a donde ir, ni qué hacer, que todos me mandaban a Barrientos, pero ahí me tenían detenida porque están de vacaciones”, narró Eliane.

El funcionario que la atendió en la otra mesa de Barrientos le recomendó a la denunciante que acudiera a la Fiscalía de Desaparecidos y a la Policía de Investigación en Atizapán.

En la Policía de Investigación de Atizapán no les permitieron entrar y se dirigieron mejor a la Fiscalía de Desaparecidos, ahí les tomaron las declaraciones y le informaron que los hijos de Julián acudieron a levantar también una denuncia por desaparición, comentó la nuera de la víctima.

La familia de Margarita estaba convencida que no estaban desaparecidos los dos, sino sospechaba que el hombre habría hecho algo a la víctima.

“Por los videos que tenemos sabemos que no está desaparecido, sino que se está escondiendo”, aclaró.

La entrevistada comentó que el trato del personal de la Fiscalía de Desaparecidos fue diferente al de Policía de Investigación, pues empezaron a buscaron a la mujer hasta que la hallaron; lamentablemente sin vida.

LE DESTROZARON LA CARA

La noche del martes 16 de abril, el hijo mayor de Margarita recibió una llamada donde le alertaban que en un lote baldío en la calle Boulevard Bellavista de la colonia Club de Golf Bellavista había sido encontrado el cuerpo de una mujer y que podría ser su madre.

El hijo de Margarita acudió al lugar y reconoció las prendas del cuerpo, pues Margarita estaba irreconocible: había sido golpeaba con una piedra en la cabeza hasta que le destrozaron el cráneo, detalló la entrevistada.

El cuerpo fue llevado a Barrientos y la familia fue canalizada a la Fiscalía de Feminicidios. Los hijos reconocieron el cuerpo, sin embargo, el cadáver no fue entregado a la familia hasta que se realizara la prueba de ADN para confirmar la identidad.

“Desafortunadamente se atravesó Semana Santa y a cada puerta que tocábamos nos decían, ‘es que están de vacaciones’, es que se supone que hay guardias, pero realmente nunca vimos guardias, las únicas guardias era una persona diciendo que ‘están de vacaciones, ven hasta el próximo lunes’”, recordaron Eliane y Maribel.

Actualmente sigue la investigación del caso, se han realizado diligencias en busca de evidencia, pero no se ha detenido al sospechoso. La familia de Margarita está convencida que Julián es el presunto responsable.

Maribel, hija de Margarita, comentó que hasta el momento no hay una orden de aprehensión contra el ex novio de su madre.

“A nosotros nos dijeron que iban a llevar peritos al departamento de ese señor para buscar rastros de sangre o algo que evidenciara que él había agredido a mi mamá, pero al final solo fue un comandante con otro señor, firmaron unos papeles junto con los hijos de ese señor (Julián) y nos dijeron después que ese peritaje ya no era necesario, que así estaba bien”, expresó Maribel.

La familia de Julián le ha dicho que no es justo que lo culpen, que es inocente, sin embargo, para los parientes de la víctima las pruebas apuntan a que él es el responsable. Además, por diversas pruebas y testimonios tuvieron conocimiento que Julián ya había sido acusado de un homicidio, pero su familia junto dinero, lo sacó de la cárcel y terminó “absuelto”.

“Nosotros suponemos que alguien lo esconde, no sabemos ni quien ni en dónde. Él tiene familia en diversos estados”, explicaron Ely y Maribel.

Las familias apelaron a la empatía de la sociedad pues sienten que los feminicidios y la violencia solo les preocupa a las víctimas y a quienes la han padecido en carne propia.

“Todo mundo dice que “ya Basta, que ni una más, pero realmente a nadie le importa. Para las autoridades eres un número más, eres un caso más y te tienes que esperar. Para la sociedad en general, si no les pasa, no les interesa. Realmente los únicos que piden justicia, los únicos que están detrás son las familias de alguien que ya le pasó. Parece que a nadie le importa, nadie está cansado más que las familias de las víctimas”, expresó Eliane.

Maribel comentó que toda la familia está muy afectada por el crimen y además por la revictimización a la que fueron sujetos.

“Nosotros estamos buscando justicia para mi madre. Creo que ninguna mujer se merece esto y por más que nosotros hemos buscado a las autoridades, su trato es muy malo, no nos ayudan. […] A las autoridades les pedimos que nos apoyen, no es justo que dejen estos casos impunes”, concluyó la hija de Margarita.