Con las observaciones y propuestas de los legisladores se estableció que a quien imparta u obligue a otro a recibir una terapia de conversión se le impondrán de dos a cinco años de prisión y de 50 a 100 horas de trabajo en favor de la comunidad. Incluso este delito se perseguirá por querella.

Ciudad de México, 11 de julio (Economía Hoy).- En el Congreso de la Ciudad de México avanzó la aprobación de un dictamen de reforma que busca tipificar como delito las terapias de conversión de sexo e imponer castigos de hasta cinco años, con lo que la capital del país se aproxima a ser la primera entidad del país en imponer sanciones al respecto.

Integrantes de las comisiones unidas de Administración y Procuración de Justicia y la de Igualdad de Género del Congreso aprobaron el dictamen en materia de tipificación a los contratos, tratamientos, terapias, servicios, tareas o actividades que pretendan corregir la orientación sexual e identidad o expresión de género y que atenten contra la libre autodeterminación de las personas en la Ciudad de México, llamadas terapias de conversión.

En el dictamen se reforma el Artículo 190 Quarter, correspondiente al Capítulo de Delitos Contra el Libre Desarrollo de la Personalidad y la Identidad Sexual, en donde se especifica que se entiende por terapias de conversión, aquellas prácticas consistentes en sesiones psicológicas, psiquiátricas, métodos o tratamientos que tenga por objeto anular, obstaculizar, modificar o menoscabar la expresión o identidad de género, así como la orientación sexual de la persona, en las que se emplee violencia física, moral o psicoemocional, mediante tratos crueles, inhumanos o degradantes que atenten contra la dignidad humana.

Con las observaciones y propuestas de los legisladores se estableció que a quien imparta u obligue a otro a recibir una terapia de conversión se le impondrán de dos a cinco años de prisión y de 50 a 100 horas de trabajo en favor de la comunidad. Incluso este delito se perseguirá por querella.

Si la terapia de conversión se hiciere en un menor de 18 años de edad o persona que no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o persona que no tenga la capacidad de resistir la conducta, la pena se aumentará en una mitad y se perseguirá por oficio.

SOLO TRES PAÍSES PROHÍBEN LAS TERAPIAS DE CONVERSIÓN 

Actualmente solo tres países como Brasil, Ecuador Y Malta prohíben las terapias de conversión; mientras, en países como Rusia, se persigue por ley a maestros homosexuales para evitar que den clases y en Hungría, recientemente el partido en el poder presentó una reforma para que las personas transgénero no puedan cambiar su identidad legalmente.

En México, existen organizaciones que prometen “quitar” la homosexualidad, muchas de éstas organizaciones están vinculadas a grupos evangélicos.

Un ejemplo es la organización VenSer, que ofrece terapias de conversión en estados como Jalisco por cuotas de hasta 900 pesos.

Dicha organización recién lanzó una campaña en redes sociales para solicitar a sus adeptos que firmaran una petición para pedir a Amazon que no censure los libros que hablan sobre como quitar la homosexualidad.

Everardo Martínez, líder de dicha organización y vinculado al Frente Nacional por la Familia, divulgó en sus redes sociales otra petición en la que se solicita a la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero a no presionar a congresos locales.

“Olga Sánchez Cordero está obsesionada con prohibir a los congresos locales que reconozcan el derecho universal de los padres a educar a sus hijos”, se indica en el documento.

Hace unas semanas la Segob envió una carta a los congresos de Chihuahua, Nuevo León, Aguascalientes Querétaro y Ciudad de México para que no aprueben reformas en las que los padres de familia tendrían derecho a vetar las clases de educación sexual y temas de género para sus hijos.

De acuerdo con información de Ruido en la Red, existen registros de que los Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG) incluyen: privación de la libertad, tortura, violaciones correctivas, terapias de conversión o reparativas, medicalización de los cuerpos, violencia ecónomica y rechazo familiar.

Según datos del informe de la Convención Sobre todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), en el año 2018, las mujeres lesbianas y bisexuales son objeto de amenazas constantes de someterlas a llamados métodos de curación, que conllevan a un sin número de violaciones a sus derechos humanos.

DESTACA AVANCE 

Temístocles Villanueva Ramos, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local, y promotor de la iniciativa aseguró que la aprobación de este dictamen es un avance importante, porque fue una exigencia de la comunidad LGBTTTI.

“Las terapias de conversión no han logrado ser sancionadas en ninguna otra entidad de la República, la Ciudad de México se puede poner a la vanguardia. Ciertamente ha sido un tema complicado para dictaminar, para encontrar el tipo penal adecuado, que la redacción empate con nuestras leyes, con el Código Penal y la Ley de Salud local”.

Indicó, en su participación, que avanzar en el tema de las terapias de conversión permite que el debate se clarifique, “que se entienda por qué tenemos que evitar restringir los derechos a las personas en razón de su género”.